Ficool

Steven Universe: ¿Soy una Silica?

Isaufnfic
7
chs / week
The average realized release rate over the past 30 days is 7 chs / week.
--
NOT RATINGS
563
Views
Synopsis
Una gema despierta en un planeta extraño, lejos de todo lo que conoce, con un cuerpo que no reconoce y recuerdos humanos que se mezclan con fragmentos de información sobre su nueva forma. Confundida, vulnerable y sola, descubre que es una Silica, una gema fallida con habilidades únicas y un destino que aún desconoce. Mientras lucha por comprender quién es y por qué está allí, deberá enfrentar un mundo desconocido y descubrir si puede sobrevivir en Steven Universe.
VIEW MORE

Chapter 1 - Capitulo 1: Despertar en lo desconocido

"¿Eh?, ¿dónde estoy?"

Era lo único que me decía, una y otra vez, ya que me encontraba en algún lugar que no podía ver ni sentir. Aun así, recordaba bastante bien que los sueños no eran así. No se sentían así. Esto no tenía la ligereza ni la lógica extraña de un sueño común.

Miré, o al menos hice el gesto de observar hacia un lado y luego hacia el otro, completamente confundida. Fue entonces cuando me di cuenta de algo inquietante: no sentía nada. Nada en absoluto. Era raro, demasiado raro, como si mi cuerpo no estuviera realmente allí.

Pero entonces sentí algo. ¿Un tirón? No sabría cómo explicarlo. Era una sensación difícil de describir, como cuando intentas ver detrás de tu propia espalda. Sabes que hay algo ahí, lo percibes de alguna forma, pero no puedes verlo ni tocarlo, y aun así la ausencia se siente pesada, molesta.

"¡Mierda!", dije justo antes de caer de frente contra el suelo.

...

...

No pude levantarme. Mi cuerpo se sentía extraño, ajeno, como si no me perteneciera. La sensación era tan incómoda que tardé unos segundos en procesarla por completo. Entonces me di cuenta de algo que me hizo entrar en pánico: no sentía que estuviera respirando. Intenté inhalar con desesperación, una y otra vez, sin éxito, convencida de que me estaba asfixiando.

Pasaron unos minutos antes de que mi mente lograra procesar la verdad. No me faltaba el oxígeno. No sentía la necesidad de respirar. De hecho, no sentía nada de lo que antes formaba parte de mí. No había dolores de huesos, ni ese dolor de cabeza constante que solía acompañar mis mañanas. Tampoco la pesadez en los ojos gastados por el cansancio; al contrario, ahora parecían tener una claridad tremenda, casi antinatural.

Y eso, más que tranquilizarme, solo hizo que todo se sintiera todavía más irreal.

"¿Qué pasó?"

Lo dije mientras miraba hacia un lado y luego hacia el otro, notando con creciente inquietud que no estaba en mi casa ni siquiera cerca de ella. El lugar era completamente inhóspito, una extensión de tierra negra que parecía no contener ningún rastro de vida, como si el mundo mismo hubiera sido vaciado de todo lo que alguna vez existió allí.

Abrí los ojos con pánico y retrocedí torpemente hasta chocar con la roca que tenía detrás. El golpe me hizo reaccionar aún más rápido. Levanté la mirada con miedo, y entonces lo vi. Algo que me obligó a abrir los ojos todavía más de lo que ya los tenía. Cientos... no, ¡miles de huecos se extendían por toda la pared!, perforaciones irregulares que cubrían la superficie como si algo la hubiera atravesado una y otra vez sin control. No tenía idea de qué había pasado allí, ni de qué clase de lugar era ese.

Hasta que ocurrió.

"¡Ay!"

Me llevé ambas manos a la cabeza con desesperación. El dolor llegó de golpe, brutal, acompañado de algo peor. Sentí cómo miles de fragmentos de información, datos que nunca había conocido, se agolpaban en mi mente como un enjambre furioso de abejas. No podía detenerlo, no podía entenderlo, solo sentir cómo todo se acumulaba sin orden.

Terminé en el suelo, llorando. Las lágrimas caían sin control mientras intentaba analizar lo que me estaba ocurriendo, reaccionando con puro shock a todo lo que ahora parecía formar parte de mí.

"Esto... esto no es un sueño, ¿verdad?"

Lo dije con pánico, observando nuevamente los alrededores con una angustia aún mayor. Y entonces lo entendí con una claridad aterradora. Esto no era un sueño. En los sueños no se siente dolor. En los sueños no hay esta sensación tan real, tan pesada. Ya sabía que no estaba en mi casa, ni siquiera en mi mundo.

"¿Dónde mierda estoy?, ¿qué mierda hice para estar aquí?"

Las palabras salieron en voz alta mientras me agarraba la cabeza con fuerza, incapaz de encontrar una respuesta que tuviera sentido.

Lloré durante lo que pudieron haber sido horas. No lo sé con certeza. Solo recuerdo haberme recostado contra la misma pared desde donde me había caído, sin fuerzas ni ganas de moverme. No sentí la necesidad de correr ni de escapar; simplemente no quería. Me quedé allí, analizando todo entre sollozos, mientras las lágrimas seguían cayendo, una tras otra, sin detenerse.

Levanté la vista, aun con los ojos rojos, y miré nuevamente hacia atrás, notando el hueco de donde había caído. Me levanté, algo que no había hecho desde que me desplomé, y sentí cómo mis pies eran más delgados, algo que no debería ser así según la información que me había llegado de repente. Lentamente caminé, con lágrimas todavía cayendo por mis ojos, mientras observaba lo que parecía un taladro. Lo reconocía por dos partes: una provenía de la información que acababa de recibir, los dolores que aún tenía en la cabeza, y la otra, recuerdos extraños que parecían suyos... pero realmente, ¿eran suyos? A este paso sentía que lo que había vivido antes no era real.

Toqué con cuidado, con esa sensación de alguien que no sabe que acaba de nacer, cada roca alrededor del hueco del que ahora sabía que había salido.

"¿Estoy... en Steven Universe...?", dije, sin dirigirme a nadie en particular.

Seguí observando el hueco de donde había salido durante varios segundos, como si intentara encontrar el concepto, la llave a todo lo que me había pasado. Seguía sin entender qué estaba ocurriendo en aquel lugar.

Miré lentamente el reflejo de lo que ahora reconocía como un inyector. Observé mi propio reflejo y noté algo que me paralizó por un instante: ya no tenía aquella piel trigueña que me había acompañado durante 23 años. No. Ahora mi piel era entre azul clara y azul oscuro. Ya no era un hombre, o bueno, no tenía genitales, pero mi apariencia ciertamente no era la más masculina que pudiera imaginar.

Mi mirada recorrió mi pelo blanco, casi hasta los hombros, nada que ver con el negro intenso que había tenido antes. Mis ojos eran lo más llamativo de mi apariencia, aparte de la ropa que llevaba puesta. ¿Rosa? ¿Morado? Tal vez una combinación de ambos. Una mezcla que sinceramente aún no comprendía del todo.

Miré fijamente mi reflejo durante varios segundos más, notando cómo nuevas lágrimas rodaban por mis mejillas.

"¿Qué me pasó?", susurré, apenas audible, mientras intentaba procesar la extraña, abrumadora sensación de ser alguien que no reconocía completamente.

Miré hacia abajo, observando mi traje. Según la información que había caído repentinamente en mi cerebro... bueno, no estaba segura de si realmente tenía esa información. Aun así, examiné cada parte del traje, y no parecía coincidir con ninguna gema de la que hubiera tenido conocimiento.

"Eso... esto no está bien", dije mientras me miraba a mí misma, a ese cuerpo femenino que no reconocía. Primero lloré por unos minutos, dándome cuenta de que ya no estaba mi tercera pierna, un cambio que me hizo sollozar aún más. No entendía por qué estaba aquí, ni qué había sucedido para que todo esto pasara.

Caí al suelo sin fuerzas, mientras las lágrimas seguían cayendo y, a pesar de todo, continuaba inspeccionando cada detalle de mi cuerpo.

Mi traje era extraño. Tenía zonas donde se veía la piel, pero según la información que había recibido en mi mente, esto no se parecía en nada al traje que debería tener. Había líneas moradas que recorrían todo mi cuerpo, como telarañas. ¿Traje? No estaba segura de si podía llamarlo así, ya que ahora parecía formar parte de mí, más que algo que llevara puesto. Apretado, ajustado a mi cuerpo... pero no debería ser así. Debería ser suelto, elegante, un traje antiguo y ceremonial. Esto no se parecía en nada.

Miré hacia mi pecho, preguntándome si lo que veía era mi corazón, mi cerebro... bueno, quizá todo eso junto, mezclado con algo más. Mis ojos se clavaron en la piedra incrustada allí, brillando con intensidad. Me quedé mirándola durante varios segundos, dándome cuenta de lo mal que estaba mi situación.

"Soy impura, no es así", susurré, sin dirigir las palabras a nadie en particular.

Miré hacia la derecha y luego hacia la izquierda, dejando que las lágrimas que aún quedaban en mis ojos cayeran libremente. Y luego dejé que mis pensamientos fluyeran, intentando encontrar sentido a todo esto.

Primero... ahora sabía que estaba en un mundo diferente. La información que había caído en mi gema... bueno, dejemos eso de lado. Digamos simplemente que estaba en Steven Universe.

¿Buenas noticias? No había ninguna.

¿Malas noticias? Estaba en Steven Universe. Y nada más, como una gema que ni siquiera sabía si había aparecido en la serie, aunque sí recordaba su nombre.

"Silica."

Una gema principalmente obrera, pero también jefa de escuadrones de construcción. Una especie de Peridot mejorada si lo miramos en la práctica: con alto estatus, aunque algo menor que una Safiro. Las Silicas comandaban a Bismutos, Perlas, Rubíes, Peridotos y otras gemas de castas menores. Incluso podrían supervisar a Lápiz Lazulis, aunque viendo mi figura ahora, era mejor que no tuviera uno a su lado.

Negué con la cabeza, dándome cuenta de que ahora tenía cosas de las cuales preocuparme. Lo primero, y quizá lo más urgente, era preguntarme qué había pasado con este planeta. ¿Por qué dejaron a una gema como yo en esta zona, sin restricciones ni supervisión?

Miré a mi alrededor, observando cada detalle con más claridad. Mi memoria parecía más aguda que antes, aunque negué con la cabeza, incapaz de procesar todo al mismo tiempo.

Aún estaba en shock, así que decidí no pensar demasiado y simplemente, usando la información que me habían dado, comencé a caminar hacia un lugar que, según mis cálculos, podía contener respuestas.

Esperaba que esta base tuviera más información sobre este planeta... o al menos algo que me ayudara a entender dónde estaba y qué se esperaba de mí.

Fin del Capítulo 1.