Ficool

Chapter 2 - Capitulo 2

La noche fue un infierno de pensamientos. El niño Itachi permaneció acostado, pero su mente de físico no se detuvo un segundo. ¿Qué es el chakra? ¿Cómo se genera? ¿Por qué siento que puedo manipularlo como un músculo invisible?

Recordaba las palabras de Fugaku antes de dormir:

—Mañana te enseñaré una técnica de respiración. Tienes apenas tres años, no debes precipitarte.

Pero la idea de esperar un día le parecía insoportable. El universo nuevo lo llamaba con un millón de preguntas.

Al amanecer, Fugaku lo llevó a un claro del jardín, donde el sol iluminaba las hojas con un resplandor cálido.

—Escucha, Itachi. Todo shinobi comienza con la respiración. Respira profundo, siente la energía a tu alrededor. Con cada inhalación, el chakra dentro de ti se despierta y se expande. Cuando el tanque se vacía, la respiración lo llena de nuevo.

Era un ejercicio simple: inspirar, concentrarse, sentir. Pero al practicarlo, Itachi percibió algo extraordinario. No era solo aire entrando a sus pulmones. Era como si cada molécula de oxígeno llevara consigo un pulso energético que, al mezclarse con su cuerpo, alimentaba el chakra.

Respirar es recuperar energía. No solo biológica, sino también… espiritual.

Durante horas, siguió el ritmo que su padre marcaba. Fugaku lo observaba en silencio, satisfecho de que el niño pudiera mantener la calma. Pero en la mente de Itachi no había calma, sino teorías.

—Si al respirar recupero chakra… ¿significa que mi cuerpo lo produce al procesar el aire? —reflexionaba para sí—. ¿Y si no es solo aire? ¿Qué pasaría con el agua, el fuego… incluso la electricidad?

Las hipótesis lo desbordaban. Si lograba extraer energía directamente de los elementos, podría acelerar su regeneración de chakra sin depender de reposo ni alimentos.

¿Y si absorbo electricidad? ¿Me convertiría en usuario natural del rayo?

¿Por qué el clan Uchiha está tan ligado al fuego y no al viento, si el viento también es omnipresente?

Esa misma tarde decidió experimentar. Buscó un lugar donde el viento soplaba con fuerza: una colina cercana al río. Se sentó, formó el sello de concentración y comenzó a invertir el flujo de chakra. En lugar de empujarlo hacia afuera, como en un jutsu de fuego, lo intentó succionar, atrayéndolo desde el aire hacia sus manos, guiando la corriente a la inversa por los canales de su cuerpo.

El primer intento fue un fracaso: solo sintió frío en las manos y un mareo repentino.

—No, no es así… tengo que seguir el flujo como un río que entra, no que sale.

Probó otra vez, esta vez visualizando el viento como partículas energéticas que podían mezclarse con su chakra. Y entonces sucedió. Una corriente invisible recorrió su brazo, como un cosquilleo eléctrico. Fue apenas un instante, pero lo supo: había absorbido algo.

El corazón le dio un vuelco.

¡Funciona! Puedo absorber energía del entorno de diferentes maneras. ¡No solo producirla Naturalmente!

Quiso repetirlo una y otra vez, perfeccionarlo, entenderlo. Pero el esfuerzo lo drenó rápidamente. Su pequeño cuerpo temblaba, sus canales de chakra ardían de cansancio. Terminó tendido en la hierba, exhausto pero sonriendo como un loco.

Había descubierto un principio nuevo: el chakra no solo se generaba dentro del cuerpo… también podía extraerse del mundo exterior.

El viento seguía soplando sobre él, y aunque sus párpados pesaban por el agotamiento, la emoción era más fuerte que el sueño.

—Si puedo absorber… entonces puedo evolucionar —susurró, antes de quedarse dormido.

En la lejanía, Fugaku lo observaba en silencio, con expresión seria. Su hijo estaba avanzando demasiado rápido, y eso lo llenaba de orgullo y, a la vez, de una preocupación profunda.

More Chapters