Ficool

Chapter 11 - Capítulo 11: La Flota del Ocaso (Parte I)

​El cielo sobre el Reino de Avaris se había tornado de un color plomo opresivo. No eran nubes de tormenta natural; era la presión espiritual de veinticuatro buques de guerra de la Marina que rodeaban el archipiélago en una formación de "Pinza de Cangrejo". Al frente de la armada, el buque insignia Justicia Eterna cortaba las olas, portando al Almirante Kiro, el "Muro de Hierro", un hombre cuya sola mención hacía que los piratas del Nuevo Mundo buscaran refugio.

​En el punto más alto del Palacio de Esmeralda, Malfurion Stormrage permanecía inmóvil. A sus 13 años, su cuerpo comprimido de 3.50 metros era una oda a la eficiencia biológica. Su piel esmeralda, endurecida por años de baños en el Jugo de la Vida, tenía un brillo vítreo, como si estuviera hecha de jade y diamante. Su cabello verde oscuro caía como lianas sobre sus hombros anchos, y sus ojos, de un verde radioactivo, no parpadeaban mientras su Haki de Observación escaneaba los latidos de miles de corazones enemigos en el horizonte.

​A su lado, Charlotte Linlin era un monumento a la potencia. Con sus 13 años y la misma estatura comprimida, vestía una túnica de seda reforzada con fibras vegetales que Malfurion había tejido para ella. Su sonrisa era una cicatriz blanca en su rostro de facciones nobles pero feroces. En su mano derecha, sostenía a Napoleón, que en esta etapa era un sable de proporciones colosales que palpitaba con la energía de su alma.

​— Han enviado a un Almirante al borde del retiro para morir en nuestras costas —dijo Malfurion, su voz resonando con una profundidad que hacía vibrar el cristal del palacio—. Kiro es el último de una era que cree en el honor y el sacrificio. No saben que aquí no encontrarán honor, solo abono.

​— Mis tripas rugen, Malfurion —respondió Linlin, y el sonido de su hambre fue como un terremoto lejano—. Siento el Haki de esos hombres. Es denso, es fuerte... será un festín maravilloso para nuestras raíces.

​El Desembarco de la Vieja Guardia

​La Marina no perdió el tiempo con negociaciones. Los cañones de los veinticuatro barcos abrieron fuego simultáneamente, lanzando una lluvia de acero sobre las murallas de madera de Adam de Avaris. Pero Malfurion ni siquiera levantó una mano. Las murallas, vivas y alimentadas por el elixir, simplemente absorbieron el impacto, sus fibras regenerándose instantáneamente mientras las balas de cañón quedaban atrapadas en la red vegetal.

​Desde las lanchas de desembarco, tres figuras saltaron hacia la playa con una velocidad que rompía la barrera del sonido. Los Vicealmirantes Onibi, Dante y Vespa.

​Dante, un maestro de la esgrima con dos sables largos, fue el primero en tocar la arena. Su Haki de Armamento cubría sus armas en un tono púrpura oscuro.

​— ¡Engendros de Rocks! —rugió Dante—. ¡Hoy vuestra insolencia termina bajo el peso de la Justicia Absoluta!

​Malfurion y Linlin descendieron del palacio. No cayeron; simplemente caminaron por el aire, usando su control sobre la presión atmosférica y pequeñas plataformas de polen sólido que Malfurion creaba a cada paso. Al tocar la arena, el contraste fue absoluto. Los tres Vicealmirantes, veteranos curtidos en mil batallas, se veían pequeños frente a los 3.50 metros de densidad pura de los dos soberanos.

​— El Almirante Kiro se queda en el barco, esperando a que nosotros los "debilitamos" —comentó Malfurion, ignorando por completo a Dante—. Qué falta de respeto para con sus propios hombres.

​El Primer Intercambio: La Fuerza de los Dioses

​Vespa, un hombre ágil con una lanza de punta de granito marino (Kairoseki), se lanzó hacia adelante con un Soru que dejó un cráter en la arena. Su lanza apuntaba directamente al corazón de Malfurion.

​— Haki de Observación: Fragmento del Futuro —susurró Malfurion.

​Sin moverse del sitio, Malfurion inclinó el torso un milímetro a la izquierda. La punta de la lanza pasó rozando su túnica. Con una velocidad que Vespa no pudo seguir, Malfurion agarró el asta de la lanza.

​— Es una herramienta interesante —dijo Malfurion—. Pero el Kairoseki solo funciona si puedes tocarme con él.

​Malfurion imbuyó su mano en un Haki de Armamento (Busoshoku) tan denso que el aire empezó a chisporrotear con rayos negros. Con un solo apretón, el asta de la lanza, hecha de una aleación reforzada, se dobló como si fuera de arcilla. Vespa abrió los ojos con horror. Intentó usar Tekkai, pero Malfurion le propinó un rodillazo en el abdomen.

​El impacto no solo rompió el Tekkai; el sonido fue como el de una campana de iglesia siendo golpeada por un mazo de asedio. Vespa salió disparado hacia el mar, atravesando el casco de uno de los buques de guerra que se encontraba a un kilómetro de distancia.

​Mientras tanto, Onibi y Dante atacaron a Linlin. Onibi lanzó una ráfaga de fuego azul desde sus palmas, una técnica secreta de su Fruta del Diablo tipo Paramecia.

​— ¡Quema en el infierno, niña! —gritó Onibi.

​Linlin simplemente inhaló. Sus pulmones se expandieron y soltó un rugido que no era un grito, sino un Haki de Conquistador (Haoshoku) proyectado. La onda expansiva no solo extinguió el fuego azul, sino que hizo que Onibi y Dante cayeran de rodillas, con la sangre brotando de sus oídos. Sus voluntades, forjadas en décadas de servicio, se estaban resquebrajando ante la presencia de la niña de 13 años.

​— ¿Esto es todo lo que la "Justicia" tiene para ofrecernos? —preguntó Linlin, alzando a Napoleón, que ahora ardía en una llama negra de Haki—. Me siento insultada.

​En el barco insignia, el Almirante Kiro observaba la escena con una expresión sombría. Se despojó de su capa de Almirante, revelando unos brazos que, a pesar de su edad, tenían la densidad de troncos de roble.

​— Onibi, Dante... retiraos —la voz de Kiro llegó a la playa, cargada con una presión que hizo que incluso Malfurion levantara una ceja—. Esos no son niños. Son demonios que han robado el fuego de los dioses. Yo me encargaré de ellos.

​Malfurion sonrió, y sus raíces empezaron a brotar de la arena, ansiosas por la sangre de un Almirante.

More Chapters