Ficool

Chapter 65 - ¿QUE HACES AQUI?

El combate en las profundidades era un caos de burbujas y ráfagas de luz roja.

Byrrah y sus hombres se mantenían en formación, intercambiando estocadas con los saqueadores mientras los disparos láser cruzaban el agua.

Un poco más allá, Namor se movía por su cuenta. No necesitaba tácticas, simplemente avanzaba entre los enemigos, sacándolos de combate con la fuerza bruta de sus puños. Cada golpe que daba mandaba a un pirata a flotar hacia la oscuridad de la fosa.

En un momento, tres saqueadores intentaron rodearlo, lanzando estocadas con sus lanzas de metal oscuro.

El príncipe de Atlantis ni siquiera se molestó en cubrirse, con un movimiento seco, atrapó la primera lanza por la punta, la partió como si fuera una rama seca y usó el resto del eje para golpear al atacante en el pecho, mandándolo a estrellarse contra una columna de coral.

Los otros dos dispararon sus pistolas de rayos rojos a quemarropa.

Namor recibió los impactos de lleno en el pecho, pero no retrocedió ni un centímetro.

Aprovechó el impulso para cerrar la distancia en un parpadeo, tomando a ambos por el frente de sus armaduras y chocando sus cabezas con una fuerza que hizo vibrar el agua.

Los cuerpos quedaron a la deriva mientras él se giraba hacia un cuarto enemigo que intentaba escapar.

Lo alcanzó en un segundo, sujetándolo del cuello con una sola mano.

El saqueador, desesperado y con el pánico reflejado en sus ojos, sacó un puñal y empezó a apuñalarle el brazo una, dos, diez veces.

La hoja simplemente rebotaba contra la piel de Namor, dejando apenas unas marcas blancas que desaparecían al instante. Otros tiradores seguían disparándole por la espalda, pero él los ignoraba por completo, manteniendo la mirada fija en el submarino de Wakanda.

La nave intentaba maniobrar y devolver el fuego, pero los disparos de los piratas empezaban a acumularse sobre el casco metálico.

Namor se quedó ahí, flotando de forma estática, observando cómo el submarino vibraba bajo el castigo. No tenía ninguna intención de intervenir. En su mente, si el metal terminaba cediendo y la presión del océano se encargaba de los de adentro, se ahorraría muchos problemas, de hecho, le encantaría que eso pasara

Estaba esperando el crujido final del casco, cuando la esclusa del submarino se abrió y algo salió disparado con una potencia agresiva, cortando el agua como un torpedo vivo.

Era una criatura extraña, con una cola negra imponente cruzada por rayas de un verde pálido.

El principe frunció el ceño al ver esa mandíbula enorme y llena de dientes que le recordaba a un rape abisal.

El ser pasó como un rayo al lado de Namor, llevándose por delante a los dos piratas que le estaban disparando por la espalda con un movimiento fluido que los dejó fuera de combate al instante.

Sin detenerse, el alienígena se lanzó contra los que asediaban el submarino.

Esquivó un par de láseres y, al llegar frente al primer tirador, le cerró las fauces sobre el arma, destrozándola de un mordisco.

Antes de que el saqueador reaccionara, recibió una ráfaga de golpes, un zarpazo que le rasgó la armadura y un coletazo que lo mandó a dar vueltas.

Acuático siguió limpiando el perímetro, usando sus garras para engancharse a las rocas e impulsarse hacia el siguiente objetivo 

Tras despejar la zona inmediata de la nave, el ser nadó de vuelta y se frenó justo al lado del príncipe de Atlantis.

-¿Qué haces ahí parado? *soltó Acuático* ¿Encontraste al amor de tu vida y ahora no puedes golpearlo?

Namor, que todavía sostenía al saqueador del cuello mientras este seguía apuñalándolo inútilmente, lo miró de reojo

Sin esperar respuesta, Acuático volvió a impulsarse hacia el resto de los enemigos. El principe soltó finalmente al pirata, que salió flotando inconsciente, y se quedó mirando cómo el invitado de Wakanda seguía destrozando las filas enemigas

Por parte de Byrrah y sus guerreros, ellos tenían la situación bajo control.

Se movían en bloque, usando sus lanzas para acorralar a los últimos saqueadores que todavía intentaban dar pelea

Acuático no tardó en meterse de lleno en la refriega para terminar de cerrar el asunto.

Se impulsó con fuerza, pasando por al lado entre los soldados de Byrrah para caerle encima a un grupo de piratas que intentaba cubrirse tras unos restos de coral.

El alienígena aprovechó su inercia para embestir a dos de ellos, chocándolos entre sí con un ruido sordo, y antes de que el tercero pudiera reaccionar, le soltó un coletazo en el estómago que lo dejó doblado a la mitad, flotando a la deriva.

En poco tiempo, el estruendo de los láseres y el choque del metal cesaron

Acuatico se quedó flotando unos instantes mientras recuperaba el aliento, dejando que su cola se moviera rítmicamente para mantener la posición.

Al mirar a su alrededor, notó una diferencia de inmediato.

Muchos de los que habían caído bajo las armas de los atlantes estaban inertes, con heridas letales que teñían el agua de rojo oscuro.

En cambio, los que él había atacado estaban simplemente fuera de combate, flotando inconscientes mientras los guardias de Atlantis los rodeaban para amontonarlos como prisioneros.

Byrrah se acercó nadando con calma, envainando su lanza. Miró al extraño ser de arriba abajo, deteniéndose especialmente en esa gran mandíbula y los dientes afilados.

-Buen trabajo, esta forma que tomaste es impresionante. Si tuviéramos criaturas así en nuestras filas, las patrullas en las fronteras de Atlantis serían mucho más sencillas. Es una adición interesante, sin duda.

Legión asintió en silencio.

Ver los cuerpos sin vida de un lado y a sus prisioneros del otro le dio una idea clara de cómo se manejaban las cosas en el fondo del mar, pero al menos la pelea había terminado.

===

Luego de unas horas, el submarino avanzaba lentamente, escoltado por los guerreros de Atlantis que nadaban a los flancos.

Frente a ellos, la oscuridad del océano se abrió para revelar una metrópolis que desafiaba cualquier lógica.

Atlantis se extendía ante sus ojos como un laberinto de estructuras orgánicas y artificiales luminiscentes que parecían haber crecido directamente del lecho marino.

 En el corazón de la ciudad, elevándose por encima de todo, una estatua colosal de un hombre con un tridente en alto vigilaba el abismo, una figura imponente que marcaba el centro de su mundo.

A medida que se internaban en las calles, el grupo dentro del submarino se maravillo con lo que veian.

La ciudad desbordaba vida. No solo por la gente de piel azul que nadaba de un edificio a otro, sino por la fauna que los rodeaba.

-Es impresionante *murmuró T'Challa, sin apartar la vista de la pantalla* Pocas veces he visto paisajes con una belleza tan pura.

Byrrah, que se comunicaba con ellos a través del canal del submarino, dejó escapar una nota de orgullo en su voz.

-La vida en el fondo del agua es emocionante, pero también peligrosa *respondió el atlante* Nuestro pueblo ha aprendido a coexistir con el mar, no a dominarlo. Hemos encontrado una armonía perfecta con cada criatura que ven.

T'Challa observaba fascinado cómo los ciudadanos utilizaban la ayuda de la vida marina para sus tareas diarias.

Vio a grupos de atlantes moviendo grandes bloques de construcción con la fuerza de tiburones, tortugas gigantes que servían de transporte y pulpos que ayudaban en labores de precisión con sus múltiples tentáculos.

Incluso criaturas que ningún libro de biología de la superficie había registrado jamás paseaban por las plazas como mascotas o vagaban libres entre las torres de coral.

-¡Es increíble! *exclamó una voz joven y llena de energía desde la parte trasera de la cabina* La cantidad de especies nuevas que podríamos catalogar aquí... y ni hablemos de la tecnología. ¡Es fascinante!

T'Challa y Okoye se dieron vuelta con una mezcla de sorpresa y espanto.

Allí, casi pegada a la pantalla principal que mostraba el exterior, estaba Shuri. Tenía los ojos muy abiertos, brillando con curiosidad científica 

-¿Esas armas láser que usaban los piratas? *continuó Shuri, señalando unos esquemas que ya estaba dibujando en su dispositivo portátil* Creo que entiendo cómo funcionan. No usan celdas de energía convencionales. Parece que aprovechan la electrólisis inducida por la presión del agua abisal. Separan el hidrógeno y el oxígeno en microsegundos, usando el primero como combustible y el segundo como un agente de enfriamiento para el haz de luz. Si logran canalizar la energía térmica que genera el propio roce del agua a esa profundidad... ¡es una fuente de poder prácticamente infinita!

T'Challa se quedó de piedra, mirando a su hermana como si no pudiera creer lo que tenía enfrente.

-¿Qué demonios haces aquí, Shuri? *soltó finalmente* Tendrías que estar en casa, no metida en un submarino a kilómetros bajo el mar.

Shuri rodó los ojos y soltó una risita, sin despegarse del todo del visor que mostraba las maravillas de la ciudad.

-Por favor hermano ¿En serio creíste que me perdería la oportunidad de ver de primera mano una ciudad mítica? ¡Mira esto! Está llena de tecnología y cultura que nadie en la superficie ha visto jamás. Vamos, parece que no me conoces.

T'Challa dio un paso hacia ella

-Madre te prohibió venir *sentenció con voz firme* No estamos aquí para hacer turismo, Shuri. Es peligroso. No sabemos a qué podría pasar

-Ya lo sé, por eso vengo preparada *respondió ella con confianza. Se alejó de la pantalla y dio una vuelta lenta sobre su eje, presumiendo un traje ajustado negro de tejido avanzado* Estoy estrenando mi nuevo traje adaptado de Black Panther. No vendría aquí si no estuviera lista para defenderme.

T'Challa se pasó una mano por la frente, frotándose las sienes. Sin decir más, se acercó al panel de control y encendió el comunicador.

-Byrrah, necesitamos volver a la superficie de inmediato *dijo con tono urgente.

-¿Volver? ¿Por qué? *la voz del general atlante sonó confundida.

-La princesa, mi hermana, se coló en el submarino. Debo llevarla de vuelta antes de proceder.

Hubo un silencio del otro lado antes de que Byrrah respondiera, esta vez con un tono más solemne.

-Lo comprendo, Príncipe, pero me temo que será imposible. La hora acordada para la reunión está por comenzar y usted debe estar presente. Si nos retiramos ahora, los Ancianos lo tomarán como una falta de respeto y una falta de interés de Wakanda por solucionar este conflicto. Lo lamento, pero no podemos dar la vuelta ahora.

T'Challa cerró los ojos y negó con la cabeza, resignado.

-Comprendo... *murmuró.

Cortó la comunicación sin decir más. Shuri, que lo había estado escuchando, le dedicó una sonrisa leve.

-No te preocupes, hermano. No te meteré en problemas. Será como si ni siquiera estuviera aquí, te lo prometo.

T'Challa no le respondió. Se dio la vuelta con el rostro rígido y caminó directo hacia el centro de mando del submarino. Shuri levantó una ceja y bufó, cruzándose de brazos.

-¿Qué le pasa ahora? *se preguntó en voz alta.

-No sé, déjame pensar...*soltó Legión desde atrás* ¿Tal vez que está molesto y preocupado porque su hermanita se coló en una misión de alto riesgo, en una ciudad completamente desconocida, con peligros desconocidos, en el fondo del océano? No sé, me parece una razón bastante válida.

Shuri rodó los ojos, soltando un suspiro de fastidio.

-No soy una niña, Puedo cuidarme sola perfectamente *replicó, cruzándose de brazos.

-Nadie dijo que fueras una niña *respondió Legión, apoyándose con tranquilidad contra uno de los paneles del submarino* Eres una adolescente de diecisiete años. Edad suficiente para entender perfectamente lo que está en juego aquí abajo.

Shuri se giró hacia él, señalándolo con un dedo acusador y una sonrisa de suficiencia.

-Tú sabías que estaba ahí y no dijiste nada. Te vi mirándome fijo cuando estaba escondida en la caja de suministros. Te quedaste calladito.

El heroe se encogió de hombros, admitiéndolo sin mucha culpa.

-Es cierto, no dije nada. En parte porque creo que de verdad podrías ayudar si las cosas se ponen feas, pero una cosa no quita la otra. Confío en que no te vas a tomar esto como si fuera un juego 

-¿Qué crees? Obviamente voy a ayudar... y también voy a recopilar tanta información como pueda. No todos los días se tiene una ciudad sumergida a disposición para investigar.

Legión inclinó levemente la cabeza

-Solo intenta no hacer nada raro. Si los ancianos de aquí son igual de cerrados que los de Wakanda, T'Challa va a tener un dolor de cabeza enorme. No necesita que tú le sumes otro.

-¡Yo no soy un dolor de cabeza! *replicó Shuri, indignada.

Legión soltó una pequeña risa y negó con la cabeza, manteniendo el tono burlón

-Claro. Y yo soy el Obispo de Roma.

Shuri levantó una ceja

-¿"Obispo de Roma"? ¿En serio? *soltó ella con una risita* No sé, suenas un poco como un viejo, ¿sabes? Desde que te conocí ayer me di cuenta de que tienes una forma de hablar rara, como de un hombre mayor

Legión carraspeó algo incómodo mientras desviaba la mirada hacia una de las pantallas que mostraba a los ciudadanos de Atlantis nadando de un lado a otro.

-Bueno... me crié con gente grande *respondió tratando de sonar casual* Uno termina pegándosele el vocabulario y las mañas de los que lo rodean. No es para tanto.

Shuri no lo dejó pasar y se le acercó un poco, dándole un codazo amistoso con una sonrisa burlona de oreja a oreja.

-O sea que eres un "viejo joven" *sentenció ella* Un alma antigua atrapada en el cuerpo de un chico que todavía tiene que pedir permiso para algunas cosas. ¡Es perfecto! Te voy a empezar a decir "abuelo" si sigues hablando así.

Los dos jovenes llegaron al centro de mando justo cuando T'Challa y Okoye observaban con rostros tensos la pantalla principal.

La majestuosidad de la ciudad se vio empañada de golpe cuando los primeros objetos empezaron a chocar contra el casco del submarino.

Piedras, restos de metal y desechos golpeaban el visor mientras grupos de atlantes nadaban cerca de la nave, gesticulando con furia y gritando palabras que no lograban entender

-¿Pero qué demonios les pasa? *exclamó Shuri* ¿Por qué nos arrojan basura?

-Como les mencione antes, la princesa era el miembro de la realeza más querido por nuestro pueblo *la voz de Byrrah sonó por el comunicador*. Ella era muy cercana a todos. Dado que quienes la asesinaron pertenecen a Wakanda, es natural que les guarden este rencor.

-La única razón por la que todavía no han intentado abrir este submarino con sus propias manos es porque mis hombres los están custodiando *intervino Namor* De lo contrario, ya estarían muertos.

-¡Basta, Namor! *le llamó la atención Byrrah 

El Príncipe se quedó mirando los labios de los atlantes que se amontonaban contra los visores.

-¿Qué están diciendo? *preguntó en voz baja, casi para sí mismo.

Legión, que había estado observando la escena, dio un paso al frente.

-No quieren una reunión diplomática, eso seguro *murmuró* Les están gritando que son unos cobardes. Dicen cosas como: "¡Vuelvan a su agujero en la tierra!" o "¡La sangre de nuestra princesa mancha sus manos!". Algunos están deseando que la presión del mar los aplaste antes de que pongan un pie en el palacio. Y otros...bueno, están gritando que si las leyes de Atlantis no los ejecutan hoy, ellos mismos se encargarán de que no vuelvan a ver la luz del sol. Básicamente, les están jurando que este viaje es solo de ida.

Byrrah guardó silencio un segundo, claramente descolocado por la traducción 

-¿Cómo es que conoces nuestra lengua? *preguntó con un tono de sospecha y asombro* Es un dialecto que no ha salido de estas fosas en milenios.

Legión se encogió de hombros 

-Diciéndolo de forma sencilla: no existe lengua que no hable *respondió con una media sonrisa* Ya sabe, beneficios de ser un superhéroe. Cosas del oficio.

Shuri lo miró de reojo mientras Okoye simplemente apretaba más el agarre de su lanza.

En el exterior, la hostilidad no cedía. Los rostros de los atlantes, deformados por la furia tras el cristal, seguían lanzando insultos que solo Legión podía entender

-Dicen que el tridente de su estatua debería ser lo último que vean *añadió Legión en voz baja* Realmente la querían mucho, T'Challa.

===

BUEEENAS, COMO ANDAN? ESPERO QUE BIEN

LOS MUCHACHOS HAN LLEGADO AL FIN A ATLANTIS SIENDO RECIBIDOS POR UNA INCREIBLE Y HERMOSA ESCENA, LAMENTABLEMENTE, SE VIO EMPAÑADA POR LA RECEPCION DE LOS CIUDADANOS QUIENES, FURIOSOS, HAN DEMOSTRADO CUAN ENOJADOS ESTAN

TAMBIEN PARECE QUE LA JOVEN PRINCESA SE A COLADO EN LA MISION, PARA GRAN DESCONTENTO DEL PRINCIPE

DISCULPEN QUE EL CAPITULO SEA MAS CORTO ESTA VEZ, TUVE ALGUNAS COMPLICACIONES MEDICAS, YA SABEN, LOS TURNOS EN LOS HOSPITALES Y ESAS COSAS, TAMBIEN ME SALIO UNA MALDITA VERRUGA EN LA PUNTA DEL DEDO Y ES UNA MOLESTIA JJAJA

EL PROXIMO SERA UN POCO MAS LARGO COMO COMPENSACION

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GRACIAS POR SUS COMENTARIOS Y TODO SU APOYO

UN BESO 😘

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