¡Un año después!
Ha pasado un año desde que Kuzunoha decidió seguir a Uchiha Ming en su viaje por la tierra del fuego. Al principio, había pensado que Uchiha Ming era un hombre brutal y sin sentido que no podía pensar en nada más que matar, pero a medida que pasaba más tiempo con él, se dio cuenta de que era todo lo contrario. Uchiha Ming en realidad era bastante inteligente, astuto y calculador. Cuanto más tiempo pasaba Kuzunoha a su lado, más miedo sentía de él, no podía imaginarse que tan aterrador sería un Uchiha Ming sin esa insaciable sed de matar.
Cuando Uchiha Ming estaba de mal humor, usaba a las personas de un pueblo cercano o buscaba alguno para descargar su resentimiento. Lo mismo pasaba cuando alguien lo molestaba. Hace medio año se habían encontrado con varias personas de un clan desconocido que les habían preguntado por direcciones, sin molestarse en contestarle, Uchiha Ming tan solo los mató junto a otras tres personas que lo seguían.
En lo largo del año, la sed de sangre de Uchiha Ming no hizo más que aumentar, su ideología de que todo se puede matar lo llevó a matar a cualquiera que se cruzara en su camino, sin importarle quién fuera o qué hubiera hecho. Kuzunoha estaba segura de que si el Uchiha Ming que había llegado a su pueblo hace un año hubiera sido el mismo que ahora, no se habría molestado en escuchar su propuesta. En su lugar, los habría matado a todos sin pensarlo dos veces.
-
En este momento, en alguna parte de la tierra del fuego, el cielo estaba oscuro y los cuervos volaban libremente, en la habitación de alguna cueva oscura, una figura de pelo morado yacía profundamente dormida, vestía una falda ancha de color morado. A los costados de sus hombros cargaba dos piezas protectoras de una armadura de color dorado. Esta persona era Kuzunoha. Su cuerpo estaba relajado y su mente profundamente sumida en un sueño.
En su sueño, Kuzunoha se encontraba luchando junto a Uchiha Ming, quien había sido emboscado por varias personas en los alrededores de un bosque. Uchiha Ming se defendía con ferocidad, matando a muchos de sus atacantes con facilidad. En un momento de descuido, Kuzunoha, quien se encontraba luchando con varios enemigos a la vez, fue acorralada, obligándola a acercarse al campo de batalla donde se encontraba Uchiha Ming, justo cuando se volteó para mirarlo, la visión que la recibió fue la de una espada que le cortó el cuello.
La visión se detuvo, y Kuzunoha se despertó sobresaltada. Estaba jadeando, y su corazón latía con fuerza en su pecho. Inconscientemente se llevó la mano al cuello, solo para relajarse al sentir que estaba bien. Hacía algún tiempo que no tenía una visión y se sentía incómoda al estar cerca de Uchiha Ming.
Sentándose en su cama improvisada, Kuzunoha trató de calmarse, mientras respiraba calmada y uniformemente. Tenía pensado informarle a Uchiha Ming sobre la emboscada a continuación. Poniéndose de pie, Kuzunoha se dirigió hacia la habitación de Uchiha Ming.
Mientras caminaba por la cueva, Kuzunoha se preguntaba por cuánto tiempo más tendría que seguir a Uchiha Ming. Al seguirlo, experimentó más desgaste mental del que jamás podría haber pensado. La incertidumbre la llenaba de miedo. Solo espera, aguantalo, espera a que llegue la noche oscura, entonces será el momento de actuar, consolándose a sí misma. Kuzunoha aceleró el paso y llegó a la habitación de Uchiha Ming. Dentro, Uchiha Ming estaba sentado en su cama en una pose de loto, a su alrededor una espesa niebla gris lo rodeaba. Estaba tranquilo y calmado, pero Kuzunoha podía sentir el aire a su alrededor bajando en varios grados.
"Uchiha Ming", dijo Kuzunoha, tratando de mantener su voz baja pero lo suficientemente fuerte para que la escuchara. Aunque Uchiha Ming le había dicho en varias ocasiones que no tenía por qué hablar tan bajo, Kuzunoha no le hizo caso y siguió hablándole en voz baja. ¡Qué broma! Si por casualidad Uchiha Ming estaba de mal humor y ella entra y le habla fuerte, no sería eso estar pidiendo la muerte.
Al escuchar una voz familiar que lo llamaba, Uchiha Ming abrió los ojos lentamente y miró a Kuzunoha. "¿Qué pasa?", preguntó. Sus ojos seguían igual que antes, sin una pizca de calor. A pesar de haber pasado ya un año a lado de Uchiha Ming, Kuzunoha seguía sin acostumbrarse por completo a su mirada.
Respirando profundamente, Kuzunoha comenzó a hablar. "Recientemente tuve una visión. Alguien te ha preparado una trampa en los bosques de los alrededores. Son un mini ejército". Creo que deberías de tener cuidado estos días. Uchiha Ming se quedó en silencio por un momento para Luego sonreir. "Una trampa, he... interesante".
Kuzunoha le contó más detalles sobre su visión para luego volver a dirigirse a su habitación, si es que se le podía llamar así.
Pasaron unos días, y Uchiha Ming caminaba por un bosque. El cielo era oscuro y las hojas de los árboles se mecían suavemente con el viento. No había pájaros cantando, ni insectos zumbando, por lo que el sonido de los árboles resultaba inquietante. De repente, innumerables kunais y shuriken salieron de los árboles a su alrededor, atacando a Uchiha Ming. Dando varios saltos hacia atrás, Uchiha Ming los esquivó con facilidad, mientras al mismo tiempo reajustaba su postura en el aire. Al levantar la vista, notó que había más de cien sombras en los árboles rodeándolo, haciendo un conteo rápido, Uchiha Ming contó alrededor de ciento cincuenta o más. Las personas recién llegadas lo rodearon en un círculo, cortando todas sus posibles vías de escape.
Mirando la situación en la que se encontraba, Uchiha Ming no tenía ni una pizca de miedo en su rostro, en su lugar mostró una gran sonrisa.
Mientras Uchiha Ming se preparaba para la batalla que se avecinaba, en un rápido flashback con los enemigos que estaban esperando a Uchiha Ming. "¿Estás seguro de que vendrá por aquí?", preguntó un hombre, nervioso. "Sí, estoy seguro", la información que recibimos hace unos días es de confiar, el alma spectral definitivamente pasará por aquí, respondió una persona al frente, intentando calmar la situación. "¿Entonces qué pasa si no podemos matarlo?", preguntó otro hombre. "Entonces moriremos seguro", sin embargo, no tienen porque preocuparse, esta vez recibimos ayuda de un gran clan, hay altas posibilidades de que podamos matarlo hoy, la información que recibimos hace unos días contiene la mayoría de sus técnicas que ha usado a lo largo de los años. "No podemos permitir que Spectral Soul siga matando a inocentes. Debemos detenerlo, no importa el costo".
Volviendo al presente, Uchiha Ming seguía parado en medio de sus enemigos, cuando varias personas del equipo contrario dieron un paso al frente. El primer hombre tenía el pelo blanco atado en una coleta, y llevaba una armadura gris de pies a cabeza. En el centro de su cara tenía una horrible cicatriz en diagonal que se extendía desde su ojo izquierdo hasta su labio inferior derecho.
"Alma spectral, bastardo, sin corazón, hace un año llegaste al pueblo en el que vivía, matando a mi esposa e hijas solo para fortalecer tu alma, esta vez hemos reunido alrededor de doscientas personas solo para matarte, te has estado aprovechando de pequeños clanes a lo largo de los años, tomándolos desprevenidos solo para intentar crear tu camino del alma. Pero esta vez es diferente, definitivamente tomaremos tu cabeza!"
¡Alma spectral, eres un monstruo despreciable, en realidad mataste a decenas de vidas solo para intentar crear un camino que ni siquiera existe! ¡Es un pecado imperdonable!
"¡Demonio, humillaste y mataste a mi clan hace dos años! ¡Arrebatando sus almas, sin embargo jamás esperaste que hubiera sobrevivientes, desde que sobreviví, juré que llevaría tu cabeza para rendir homenaje a mi familia y antepasados! ¡Hoy nos aseguraremos de que mueras aquí!".
Escuchando de repente sus acusaciones, la cara de Uchiha Ming se tornó sombría. "¿A quién le importan los muertos y tu clan?", si quieres pelear, pelea, "¿por qué hablar tanta basura?".
En un instante, la luz brotó de los ojos de Uchiha Ming mientras sacaba su espada y se lanzaba hacia el enemigo. Pronto el bosque se convirtió en un campo de batalla, los enemigos se movieron por todas partes, rodeando y atacando a Uchiha Ming. La sangre salpicó por todas partes, y el choque de las armas llenó el aire. Uchiha Ming se movió con velocidad y agilidad entre ellos, cortando y matando con facilidad.
Mientras luchaba, Uchiha Ming de repente sintió un grupo de personas cerca. Girando su cuerpo en un círculo, cortó a varias personas que se le acercaban sigilosamente. Su ropa pronto se tiñó de un rojo intenso. Los enemigos lo atacaron desde todas direcciones, y Uchiha Ming se defendió con increíble agilidad. Su espada brillaba a la luz de la luna, y su movimiento era fluido y letal. A pesar de ser muchas personas que atacaron y rodearon a Uchiha Ming, estas estaban teniendo dificultades al tratar con él, quien seguía asesinando personas una tras otra con una sonrisa en el rostro.
Justo cuando Uchiha Ming se preparaba para matar a otro puñado de personas, de repente, una cadena dorada salió de entre la multitud de personas, envolviendo su cuerpo, y sellando su chakra por completo. Uchiha Ming miró hacia la dirección de donde había salido la cadena, desconcertado, cuando un destello de sorpresa brilló en su rostro. Al frente había una persona de cabello rojo entre la multitud. Hace un rato, cuando inició la pelea, no lo había visto en absoluto.
Sin tener más tiempo para pensar, Uchiha Ming se vio obligado a defenderse mientras una docena de shuriken y kunai se dirigían hacia él. Justo cuando estaba a punto de esquivarlos, una espada se precipitó desde un costado, tomándolo por sorpresa, lo que ocasionó que se le creara un largo corte en la espalda que se extendía desde su hombro derecho hasta su cintura izquierda. Por primera vez a lo largo de la pelea, Uchiha Ming fue herido de gravedad, dejando que su propia sangre tiñera su ropa.
Al ver por primera vez sufrir una gran herida a Uchiha Ming, las personas entre la multitud que no estaban seguros de matarlo al principio, comenzaron a animarse y atacar con más fuerzas, atacaron como si les hubieran inyectado sangre de pollo. Uchiha Ming gimió de dolor varias veces mientras intentaba esquivar las espadas y kunai que le dirigían, pero era inútil, al estar atrapado por las cadenas de adamantina, la movilidad de su cuerpo comenzó a caer bruscamente, mientras la sangre corría por su cuerpo, y su visión comenzaba a nublarse.
Al ver esto, los enemigos comenzaron a animarse, incluso si es Spectral Soul, no es invencible, mientras sigamos atacando y no le demos tiempo de recuperarse, podremos matarlo tarde o temprano, este era el pensamiento que la mayoría de personas presentes compartían.
En algún momento de la pelea, Uchiha Ming logró liberar uno de sus brazos, distanciándose del grupo de personas que lo rodeaba, formó rápidamente un sello, debajo de él, una espesa niebla gris comenzó a filtrarse, para tiempo después transformarse en innumerables cadenas negras que se lanzaron hacia el miembro del clan Uzumaki, la velocidad de las cadenas dejó sin tiempo para reaccionar al miembro del clan Uzumaki, quien se escondía entre la multitud, sin embargo, justo cuando las cadenas estaban a punto de alcanzarlo, seis figuras irrumpieron en el campo de batalla, bloqueando el ataque por completo.
Al ver las vestimentas de las personas recién llegadas, Uchiha Ming no pudo evitar apretar los dientes, mientras las venas en su frente se marcaban por completo. "Bien... bien... muy Bien", Uchiha Ming repitió estas tres palabras mientras hablaba en un tono sombrío, "aún no he ajustado cuentas con el clan Senju; sin embargo, ustedes vienen activamente tras de mí. Después de esta batalla, definitivamente iré en persona a saludar al clan Senju".
Hmph.
"Hablas como si fueras a sobrevivir", el líder del grupo, Senju Kaito, quien fue el recién llegado, habló mientras se preparaba para entrar al combate junto a los cinco miembros del clan Senju que lo seguían.
Tras la incorporación del clan Senju, las fuerzas enemigas adquirieron un impulso de poder y comenzaron a suprimir continuamente a Uchiha Ming, quien trataba de mantenerse firme, debilitándose cada vez más. Sin embargo, el pensamiento de Uchiha Ming era el de no rendirse. No podía perder, no podía caer; debía ganar, debía ganar a toda costa. Incluso con menos del diez por ciento de posibilidades de ganar, incluso sin ninguna posibilidad de ganar, tenía que tener un pensamiento de victoria absoluta. Para una persona como él, una vez que fallan, conduce al desastre. Por lo tanto, tenía que tener éxito, ganando siempre; no hay "si", no hay "qué pasaría si".
¡El ganador se lleva todo, pisoteando los cadáveres de otros y escalando más alto, llegando al ápice! Solo yo puedo defraudar al mundo, independientemente de su justicia y su integridad; la fama, el odio y la bondad no serán un obstáculo, sino simplemente una herramienta para usar.
Aquí era donde Uchiha Ming difería de los demás. Mientras que los demás tenían el pensamiento para buscar la victoria, ¡Uchiha Ming tenía un corazón de absoluta victoria! No puede caer aquí; si la muerte quiere llevarme, entonces que espere su turno...
