Ficool

Chapter 69 - Negociaciones

Elizabeth B. Darkblood, la Sombra de la Muerte, había estado particularmente ocupada desde el regreso de los reyes a Nazar. Aunque las operaciones de inteligencia en el continente habían avanzado lo suficiente como para permitirle delegar la mayor parte del trabajo a sus subordinados más confiables, la creación de una rama completamente nueva de la Daga de Loki en la MagiWorld implicaba trabajar con recursos mucho más limitados. Por ese motivo ella misma debía encargarse de las primeras etapas. 

Cuando Lord Magnus le informó que viajarían juntos porque había llegado el momento de actuar, Elizabeth no dudó. Preparó todo lo necesario: su equipo —formado principalmente por artefactos de rango Divino—, los documentos recopilados durante su viaje previo, y a los subordinados que la acompañarían. 

Ya conocía relativamente bien el terreno, por lo que al llegar al Nexus —la base de operaciones en este mundo— se dirigió de inmediato al edificio de la izquierda, donde se encontraba la oficina que funcionaría como centro de mando de la nueva célula. Pasó un par de horas analizando estructuras viables, rutas de operación y distribución de personal, hasta que Lord Magnus la convocó. 

Al usar una {Daga de sustitución} apareció frente a su señor. Él estaba acompañado por Alfred, y frente a ambos, sentadas con un {Retoño del Árbol Espiritual} entre ellas, se encontraban dos jóvenes rubias que recibían tratamiento curativo. Elizabeth se arrodilló sin prestar mayor atención a las chicas, pero incluso en esa posición notó la expresión de sorpresa que la mayor de las dos puso al verla materializarse allí. 

Magnus, pragmático como siempre, explicó quiénes eran ambas y por qué se encontraban en ese lugar. También le entregó la misión asignada, una misión que encajaba perfectamente con uno de los objetivos principales que ella poseía desde el inicio. 

(***) 

Lo primero que hizo fue ir, junto a las hermanas Greengrass, a la mansión familiar dónde se encontraba el cadáver de Gerard Greengrass, todavía atrapado en hielo mágico como si no hubieran pasado más de un par de minutos desde la confrontación. Elizabeth notó a la pequeña y extraña criatura mágica que usaba algún hechizo para permanecer fuera de la vista de los demás, pero que se mantenía firmemente entre las chicas y ella misma con una expresión determinada en su rostro. Elizabeth supuso que se trataba de alguna especie de homúnculo de servicio y/o protección al servicio de la familia por lo que no le prestó atención pensando que si no la molestaba ella lo dejaría en paz. 

Volviendo a concentrarse en su tarea la Progenitora vampiro demostró porqué ostentaba un título como Sombra de la Muerte. En toda la Isla Soberana de Elion no existía un solo nigromante más capaz que ella, ni siquiera Lady Morgan dominaba tan perfectamente su escuela mágica, y entre todas las formas de nigromancia existentes ella se centró en la magia del alma, la invocación de espectros y las maldiciones por lo que para ella no fue difícil extraer información del cadáver perfectamente conservado de un mago recientemente fallecido cuyo espíritu no había podido salir del cuerpo debido a la naturaleza mágica del hielo que lo aprisionaba. 

Obtener información del alma de Gerard tomó unas seis horas en total, pero para cuando la noche daba paso al amanecer Elizabeth ya tenía el bosquejo de un plan de acción respecto a los mortífagos y el futuro de la familia Greengrass. Se tomó un par de horas más para afinar los detalles finales antes regresar al Nexus, no sin antes indicarle a las hermanas Greengrass que permanecieran en la mansión hasta que se comunicara con ellas, pero que no debían preocuparse pues todo estaría arreglado en máximo tres días. 

Al llegar al Nexus convocó de inmediato a Allendor, un elfo oscuro que actuaba como uno de sus confidentes más cercanos y por lo tanto uno de los oficiales de mayor rango en la Daga de Loki, quien la había acompañado a la Tierra junto a otro oficial que ya había sido enviado a cumplir sus propias órdenes en Japón. 

Allendor llegó casi en seguida y se sentó en la silla disponible frente al escritorio de Elizabeth. Era un hombre delgado, pero ágil con una estatura de 1,87 m. iba ataviado con vestiduras oscuras típicas de un ninja, con una bolsa de aspecto sencillo atada a la cadera izquierda y unas sandalias de madera como calzado, pero Elizabeth sabía que cada parte de su equipo (incluso lo que no se notaba a simple vista) era de rango Reliquia al menos. Su cabello plateado estaba recortado hasta los hombros y enmarcaba su rostro normalmente serio que en ese momento tenía una pequeña sonrisa al sentirse en confianza con ella. 

- ¿Entonces, jefa, ya tienes órdenes para mí? Es bastante decepcionante estar aquí sin hacer nada más que papeleo mientras Ramsay se divierte preparando el campo para la próxima "guerra" - se quejó el elfo, aunque sin verdadero entusiasmo, más como una forma de saludo que otra cosa.

- Sí, sí, ya sé que te aburres si no tienes trabajo que hacer, deja de quejarte como un niño - respondió Elizabeth ya acostumbrada a la forma de actuar de su subordinado. - Estás de suerte, tengo una misión para ti. Por el momento es solo reconocimiento, pero ya veremos que sucede después. 

La sonrisa despiadada de Elizabeth le dijo todo lo que necesitaba saber sobre lo que estaba por ocurrir y no pudo evitar reflejarla él mismo. Elizabeth comenzó a explicar los detalles de la misión, que consistía en dirigirse a la mansión Malfoy en Wiltshire, vigilar el lugar y a sus ocupantes e informar de todo lo que ocurriera allí para poder determinar el mejor momento, dentro de los próximos días, para aparecer frente a ellos. 

Una vez que supo cuál era su misión Allendor se levantó del asiento y, de la nada, su cabello estaba oculto bajo una capucha y su rostro había desaparecido detrás de una máscara negra con solo una sonrisa burlona tallada. Con un simple movimiento de mano se despidió de Elizabeth y pareció desvanecerse en el aire al dar la vuelta para dirigirse a la salida. 

(***) 

El momento esperado no estaba muy lejos pues al día siguiente de su conversación Allendor informó de la llegada a la mansión de varios magos entre los que estaban presuntos mortífagos de acuerdo con la información previa obtenida. Resultó que, efectivamente, ese día se celebraría una reunión del círculo íntimo de Voldemort lo que presentaba la oportunidad perfecta. 

Al llegar a la mansión se encontró con Allendor afuera del lugar quien le informó de todo lo sucedido hasta el momento antes de desaparecer en una pequeña columna de humo negro que se disipó en seguida. Elizabeth se aplicó el hechizo [Perfecto incognoscible] antes de adentrarse en la mansión sin siquiera detenerse a considerar las barreras que la rodeaban, después de todo ninguna de esas protecciones era capaz de siquiera notarla y mucho menos detenerla. 

En uno de los salones de la mansión de la familia Malfoy una larga mesa con cinco asientos a cada lado había sido preparada para albergar una reunión entre asesinos, violadores y sádicos. En la cabecera de la mesa, sentado en lo que parecía más un trono que una silla, se encontraba Lord Voldemort observando la sala con un rostro sin expresión. A excepción de Colagusano, quien de todos modos no aportaría nada útil, los asientos de la mesa estaban ocupados por las mismas personas presentes durante el ultimátum de Gerard mientras que el décimo lugar lo ocupaba un rostro nuevo de rasgos duros y contundentes y cabello rubio pálido: Corban Yaxley. 

La reunión había empezado con cada uno de los mortífagos entregando sus informes sobre sus respectivas tareas mientras Voldemort escuchaba en silencio. Desde el reclutamiento de magos y brujas afines a sus planes hasta los rumores de lo que ocurría en la Bretaña mágica y, por supuesto la información importante traída por sus, aparentes, seguidores más leales. 

Severus informó que el intento de Dumbledore por reestablecer su maldita Orden del Fénix, aunque se encontró con más obstáculos de los que el anciano previó, ya estaba dando frutos y la Orden, aunque no era lo que alguna vez fue, estaba lista para seguirlo. Explicó que, aunque conoce la identidad de algunos miembros obvios como McGonagall, Hagrid, Flitwick, y Moody; y sospecha de algunos otros como los Weasley, Black y Lupin no sabía la identidad del resto de miembros y, hasta el momento, Dumbledore no ha llamado a ninguna reunión con todos los miembros. También explicó que el anciano creía que podría mitigar el ataque mediático contra Potter distanciándose del chico incluso durante el reciente juicio en su contra. 

Lucius aprovechó para informar que una de las seguidoras más acérrimas del ministro Fudge sería la nueva profesora de DCAO dándole al ministro, y por tanto a Lucius, un infiltrado dentro del castillo. También explicó sus avances para el plan de liberar a los mortífagos de Azkaban diciendo que había logrado sobornar y/o amenazar a las personas adecuadas para obtener información sobre la seguridad de la isla. Lamentablemente todavía no tenían a nadie dentro del Departamento de Misterios desde que Rookwood fue delatado por el traidor Karkarov así que la misión más importante, la de obtener esa maldita profecía, seguía sin poder completarse. 

- Estoy... complacido con casi todos los resultados – dijo cuando sus seguidores terminaron de informar. - Hemos logrado mucho, pero el hecho de permanecer ocultos por el momento, aunque es ventajoso para nosotros, nos limita en ciertos aspectos. Severus, es necesario saber los movimientos de la Orden, pero es aún más importante mantener tu lugar de confianza con el anciano, ya sabes lo que espero de ti.

- Sí, mi señor. No lo defraudaré - respondió Snape.

- Lucius, aunque nunca está de más un par extra de oidos en Hogwarts, en este momento quiero que te concentres en Azkaban y en colocar a alguien de nuestra gente en el Departamento de Misterios - continuó dando órdenes. - En cuanto al segundo tema tendrás que esperar a terminar la reunión, pero sobre Azkaban podemos hablar de inmediato.

- En ese caso creo que es momento de que yo intervenga – de repente se escuchó una voz femenina baja y sensual que, a pesar de eso, logró despertar el miedo en más de uno. 

En ese momento la puerta del salón se abrió de golpe y dejó ver a una mujer con una presencia imponente. Pálida, con ojos rojos, cabello negro hasta el final de la espalda y una sonrisa seductora que dejaba al descubierto dos largos colmillos. Llevaba un vestido perfectamente confeccionado de color morado, guantes negros hasta los codos y botas de tacón alto. 

Originalmente Elizabeth planeaba aparecer cuando terminaran su reunión y estuvieran a punto de retirarse, de esa forma podría escuchar todo lo que discutieran sin temor a perderse de algo por actuar antes de lo adecuado. Por eso mantuvo la mayor parte de su concentración en las discusiones de la mesa mientras al mismo tiempo usaba su oído para determinar lo que estaba ocurriendo en el resto de la mansión. 

Desde los muggles atrapados y torturados en las mazmorras del sótano hasta la chica humillada, abusada y harta que se limpiaba mientras sollozaba en silencio después de ser nuevamente tomada contra su voluntad por su prometido. Todo lo que ocurría en la mansión Malfoy fue escuchado y almacenado para provecho futuro. 

Pero los planes tuvieron que cambiar cuando escuchó a Voldemort y sus lacayos hablar de algo que le presentaría la oportunidad perfecta para lograr su objetivo por lo que decidió aparecer antes de lo previsto. 

Dio un primer paso dentro del salón y liberó su [Aura de desesperación I: miedo] congelando en seco a los mortífagos que ya se levantaban a toda prisa de sus asientos. Sin embargo, Lord Voldemort no era el señor oscuro más temido del último siglo por nada. Mientras sus seguidores se congelaron por el miedo infundido por la habilidad de la vampiresa Voldemort se movió con una agilidad sorprendente y con un movimiento rápido y fluido apuntó su varita hacia la mujer. 

- [Crucio] - gritó el Señor Tenebroso. 

A diferencia de la mayor parte de la magia merliniana (nombre acuñado por Lady Morgan para referirse a la magia del mundo mágico) que al ser conjurada se muestra como una luz disparada desde el extremo de la varita, la maldición cruciatus estaba entre las pocas que no tenían un efecto visible antes de impactar y por lo tanto era muy difícil de esquivar, al menos para los magos y brujas comunes, ¿pero para la Sombra de la Muerte? Percibir el movimiento de la magia y determinar la trayectoria del hechizo era un juego de niños para Elizabeth. 

Y aun así no lo esquivó. 

Todo, desde la apertura de la puerta hasta el lanzamiento de la maldición cruciatus, ocurrió en un lapso de solo cuatro segundos, pero fue suficiente para causar caos en la reunión. Voldemort percibió cuando su ataque golpeó a la mujer, pero contrario a sus expectativas solo recibió una ceja alzada y una sonrisa condescendiente como respuesta en lugar de los gritos agónicos que esperaba. 

Con pasos tranquilos y sin demostrar siquiera incomodidad por la situación Elizabeth se adentró en el salón hasta llegar al lado directamente opuesto a Voldemort en la mesa dónde nuevamente sorprendió a todos cuando todas las sombras del lugar parecieron reunirse en un segundo detrás de ella antes de fusionarse y, de alguna manera, transformarse en un trono negro aún más imponente que el del Señor Oscuro. 

- Debo decir que no estoy impresionada con la forma en que Lord Voldemort trata a sus invitados – dijo con un tono burlón mirando directamente al hombre. - Me hace preguntarme si realmente vale la pena estar aquí. 

Voldemort no era idiota y en seguida se dio cuenta de su precaria situación. La mujer parecía saber sobre él y sus seguidores, pero ellos ni siquiera conocían su nombre, además, sus supuestos mejores mortífagos habían quedado fuera de combate antes de que incluso iniciara una confrontación. Por si fuera poco, la maldición cruciatus lanzada por él mismo simplemente no le hizo efecto, tan absurdo como aquello sonaba. 

En ese momento llevaba las de perder. 

Elizabeth sabía lo mucho que los magos temen y veneran sus "maldiciones imperdonables" por lo que decidió atacar la confianza de Voldemort, conocido por su uso liberal de dichas maldiciones, demostrándole lo inútil que eran sus cartas de triunfo contra ella. Las maldiciones imperdonables, si se compararan con el sistema mágico de Yggdrasil, serían el equivalente a un hechizo de 4to nivel, 5to si fueran utilizadas por un experto como Voldemort, pero nada más allá de eso; por otro lado, Elizabeth poseía [Inmunidad mágica de alto nivel III] que volvía inútil cualquier hechizo de nivel 6 o inferior por lo que realmente nunca hubo ninguna posibilidad de que se viera afectada. 

- ¿Quién eres? No recuerdo haber invitado a los chupasangre a esta reunión - preguntó Voldemort aun con su varita en la mano.

- Oh, ¿dónde están mis modales? Mi nombre es Elizabeth B. Darkblood, Sombra de la Muerte y fiel sirvienta del Clan Acser – Elizabeth dejó de liberar su aura permitiendo a los mortífagos recuperar la compostura, aunque obviamente notó la tensión de Voldemort cuando el apellido real fue mencionado. - Estoy aquí para escucharte por órdenes de mi señor, Lord Magnus Al Acser, ya que le llegó la información de que lo estabas buscando.

- Eres muy valiente, o muy estúpida, para venir sola a mi territorio donde estas rodeada de mis sirvientes y aun así no demostrarme el respeto adecuado - comentó Voldemort molesto por la falta de respeto tratando de recuperar el control de la situación.

- Je. En primer lugar, ¿quién dijo que estoy sola? En segundo lugar, tu territorio ya fue violado cuando pude entrar a esta sala sin que ninguno se diera cuenta y, por último, ¿en serio intentas asustarme con los mismos hombres que se congelaron de miedo con solo verme? - la vampira se burló. - Escucha ahora, Tommy – Voldemort entrecerró los ojos al oír ese nombre, - Estoy aquí como enviada de mi señor y cumpliré con sus órdenes, eso es todo. No te tengo miedo y ciertamente no temo a tus secuaces cuando ya demostré que, incluso tu maldición, es inútil ante mí. Lord Magnus me dio permiso de llevar esta negociación en la dirección que considere más conveniente y, originalmente pensé que sería buena idea comenzar con un trato sencillo: un pequeño favor a cambio de un objeto mágico interesante, pero ahora mismo no estoy segura de querer proseguir con el plan original. 

Voldemort sabía que estaba en desventaja. Su oponente había demostrado desde el principio su poderío al infiltrarse en la mansión e inutilizar a sus mortífagos antes de siquiera presentarse dejando claro que incluso los superaba en cuanto a información. Aun así, Lord Voldemort no podía parecer débil por lo que, recuperando la compostura intentó actuar como si todavía tuviera el control de todo lo que ocurría. 

- Admito que nos has tomado por sorpresa y la reacción que tuvimos no fue exactamente amable así que permitiré dejar la escena anterior en el pasado, pero si piensas que ya has visto todo mi poder entonces te espera una sorpresa – dijo Voldemort volviendo a sentarse. - Además, como bien dices, hemos intentado ponernos en contacto con la Casa Acser, pero ha resultado muy difícil. Dime, ¿qué motivos tienen tus amos para ignorar el llamado de Lord Voldemort? 

Elizabeth decidió dejar pasar el intento de intimidación permitiendo al Señor Oscuro recuperar algo de cara ante sus seguidores, pero cuando escuchó el final de su oración el instinto asesino estalló dentro de ella y sus ojos se transformaron en pozos negros con un único punto rojo que se clavó en el gusano sentado frente a ella. 

- Mis amos no tienen por qué atender el llamado de nadie, mucho menos de quienes están por debajo de ellos, harías bien en recordarlo – dijo mientras liberaba [Aura de desesperación II: pánico] durante un segundo, lo suficiente para que incluso Voldy lo sintiera, antes de regresar a su expresión normal como si nada hubiera ocurrido. - Honestamente empiezo a cansarme de esto, pensé que con la infamia que los precede esta reunión sería más interesante, pero hasta el momento lo único que remotamente ha captado mi atención es su pequeño plan de asaltar una fortaleza mágica repleta de espectros devoradores de almas. 

- Así que estabas aquí cuando hablamos de eso - murmuró Malfoy.

- Je, he presenciado bastante, sí.

- Ya basta, dime qué es lo que quieres – Voldemort estaba harto de como la maldita vampira estaba jugando con ellos.

- Me quitas la poca diversión que puedo obtener aquí - se quejó ella. - Bien, vayamos directo al grano. [Invocar espectro III: Dementor] - dos círculos mágicos brillarón en el suelo a ambos lados de su trono de sombras y de ellos se levantaron dos seres de 4,5 m cubiertos por una túnica negra rasgada y una capa con capucha, sus manos grises esqueléticas estaban podridas y su sola presencia disminuyó la temperatura notablemente. - Permítanme presentarles a mis mascotas más nuevas. Vamos chicos saluden con una reverencia. 

Ninguno de los magos presentes podía creer lo que veía. Esa mujer fue capaz de invocar dementores, algo que debería ser imposible según todo el conocimiento mágico que poseían, pero lo peor fue que los dos dementores invocados de hecho obedecieron su orden e hicieron una reverencia frente a los magos. 

- Ahora bien, estoy preparada para ofrecerte el método para dominar a todos los dementores que encuentres – dijo Elizabeth mirando fijamente a Voldemort. - No me refiero a convencerlos de unirse a tu causa como estabas planeando con la pequeña posibilidad de ser traicionado más adelante, estoy hablando de verdadero y absoluto control sobre las criaturas que no podrán desobedecer tus órdenes en ninguna circunstancia.

- Si algo suena demasiado bueno para ser verdad generalmente lo es. ¿Cuál es el truco? - inquirió el Señor Tenebroso.

- Al menos eres perspicaz. Esta es la {Corona del rey espectro}, quien la use tendrá la capacidad de comandar a los dementores a su gusto y es lo que estoy dispuesta a ofrecerles – de su inventario Elizabeth sacó una corona bastante sencilla en cuanto a decoraciones hecha de algún metal desconocido. - A cambio renunciarás a tus planes para la familia Greengrass y, de hecho, tus contactos me ayudarán a resolver la situación legal de las hermanas quienes ahora están bajo la protección de mi señor.

{Corona del rey espectro (prototipo): un objeto maldito de rango Superior creado por la Sombra de la Muerte al estudiar a los dementores y espectros nativos del mundo mágico. Le da a su usuario la capacidad de controlar hasta mil de esos espectros siempre que no superen el nivel 30. Sin embargo, al ser el primer intento de crear tal artículo presenta la desventaja de erosionar poco a poco la mente y la cordura del usuario lo que le da la calificación de objeto maldito} 

Después de recibir los dementores por parte de su señor, Elizabeth aprovechó su breve viaje anterior a la Tierra y cazó con éxito a un Lethifold, dos Boggarts y un Poltergeist; fue a partir de sus estudios sobre esas criaturas que logro encantar la corona, pero al principio los resultados no fueron exactamente satisfactorios, como dejaba notar el prototipo que presentó a los mortífagos. 

Al principio planeaba esperar para determinar que podría ofrecer para convencerlos de aceptar su trato, pero después de escuchar sus planes empezó a creer que todo, desde la captura y estudio de los espectros hasta la creación de la corona maldita, no podía ser una casualidad, sino que tenía que ser un plan ideado y puesto en marcha por Lord Magnus desde hacía tiempo para que se diera tan perfectamente. 

Por supuesto ella no informó a Voldemort y sus lacayos de la parte maldita de la Corona, pero si eran lo suficientemente idiotas para usar un artefacto como ese dado por una facción con la que ni siquiera son aliados sin comprobar antes su estado, o si lo revisaban, pero eran muy débiles o incapaces para notar la maldición entonces merecían lo que les ocurriera.

Además, según Lord Magnus, Voldemort siempre había sido alguien capaz de causar un gran caos incluso cuando todavía conservaba algo de racionalidad, por lo que debería ser interesante ver lo que uno de los magos más poderosos y peligrosos del mundo logrará cuando caiga en la locura por completo. Eso también debería crear un buen escenario para el entretenimiento de los reyes. 

Voldemort notó que la vampiresa nunca mencionó a Gerard lo que le indicaba que la conexión Acser-Greengrass era algo que las mocosas habían hecho por su propia determinación y, por lo tanto, el patriarca había sido excluido. Aceptar el trato impediría al Señor Oscuro actuar directamente contra las hermanas, pero mientras Gerard siguiera siendo su partidario eso no tendría importancia, después de todo las decisiones finales las tomaría el patriarca de la familia.

Una laguna bastante rebuscada, pero Lord Voldemort no aceptaría una pérdida de influencia como la que proponía la vampira, sin embargo ella no tenía por qué enterarse de sus pensamientos.

Elizabeth, aunque no podía leer sus pensamientos, ya había adivinado más o menos sus planes, pero poco o nada le importaban. Al final las cosas saldrían como su señor quería.

- ¿Qué es esa ayuda que solicitas? – preguntó Voldemort al analizar el trato. 

- Mañana se enviará al Departamento de Registro Administrativo del ministerio una notificación oficial informando del desafortunado deceso de Lord Gerard Greengrass, patriarca de la Más antigua y noble Casa Greengrass, junto con una copia de su testamento. Quiero es que se apruebe dicho testamento, lo que se puede lograr con unas simples palabras de Lucius allí.

La sonrisa de Chesire que se extendió por su rostro mientras Voldemort y sus lacayos escuchaban sus palabras sería algo que los mortífagos jamás olvidarían. Voldemort se dio cuenta de que con eso efectivamente perdería toda influencia sobre el apellido Greengrass y, si lo que dijo la mujer frente a él era cierto, no tendría una nueva oportunidad jamás ya que las mocosas ahora estaban bajo su protección.

- Pero eso... - no se supo quien murmuró aquello.

- Por si no lo entienden, la Casa Greengrass es el precio a pagar por la corona. Lady Daphne Greengrass fue reconocida por la magia misma como matriarca de su Casa y, en tal condición, juró lealtad a mi señor con un voto mágicamente vinculante - reveló con una sonrisa. - Con Gerard muerto perdieron su ficha en la Casa y las únicas Greengrass que quedan ya están bajo la protección de mi maestro, seguir intentando obtener el control de esa familia es inútil a estas alturas – la mandíbula de Voldemort se apretaba más cuanto mejor comprendía.

- ¿Y si no acepto tu trato? - preguntó con sus ojos serpentinos fijos en la mujer.

- Estaría muy decepcionada al notar que me equivoqué al pensar que eras inteligente – ella se encogió de hombros mientras respondía. - Como dije la magia misma la reconoció como Lady Greengrass por lo que a lo sumo tus planes podrían retrasar un poco su nombramiento legal, sin mencionar que te harías enemigo de mis señores, perderías la oportunidad de controlar a los dementores y ni siquiera podrías conseguir a las chicas Greengrass porque, como dije, ya están bajo su protección. En resumen, no hay desproporción en el trato ya que te doy la oportunidad de obtener todo un ejército de espectros imposibles de matar (al menos para los magos) y a cambio renuncias al prestigio, las conexiones y las ventajas que te otorgaría controlar una Casa Más antigua y noble. Así que, ¿qué dices? 

Viéndose derrotado en maniobras por alguien que no era Dumbledore por primera vez en muchos años el Señor Tenebroso tuvo que obligarse a reducir sus pérdidas por insultante que fuera. Aceptando la pérdida de la familia Acser pensó que al menos debía obtener el artículo que le daría control absoluto sobre los dementores.

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Wenaaaassss

¿Qué tal el capítulo? hablemos del cap brevemente porque también tengo otra cosa por decir que no tiene que ver con esto.

Para empezar no es mi mejor capítulo siendo honesto. Se me hizo muy difícil acoplar la planeación de los mortífagos, la llegada de Elizabeth y la negociación entre ambos así que, al menos para mi gusto, podría haber quedado mejor aun así me conformo con lo que tengo.

Por otro lado era importante atar finalmente los cabos sueltos ya que la Guerra del Santo Grial iniciará en dos capítulos y dejar a un psicópata y sus lacayos en el limbo no me parecía buena idea. En cuanto a que Voldy pudiera parecer débil pienso que se debió a una acumulación de circunstancias, pero no considero al Señor Tenebroso débil en absoluto. Si bien Elizabeth podría matarlo en una pelea Voldemort sería capaz de presentar una buena batalla en su contra. El título de mago oscuro más poderoso de los últimos tiempos no es solo palabrería.

Finalmente, aunque no tiene que ver con esta historia, quiero pedir su opinión. Recientemente he tenido una idea rondando mi cabeza y cada vez se va estructurando más y más. La idea es, en esencia, sencilla: tomar a mis personajes de Brujo Rúnico y escribir su propia historia, no en Yggdrasil ni como un fanfic sino una historia completamente original para mis personajes.

Al principio solo eran pensamientos dispersos, pero en este punto incluso ya he creado bosquejos de las historias de fondo y como se integrarían las personalidades y habilidades de cada uno en un mundo creado desde cero para ellos.

Si bien la idea me llama mucho la atención por ahora solo tengo bosquejos de origen y poca trama real, por eso quería saber qué piensan ustedes sobre escribir una historia original para Magnus.

Si les gustó la historia dejen una reseña y una piedra de poder.

Dejen sus opiniones en los comentarios.

Nos vemos!!!!

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