Ficool

Chapter 11 - capitulo 11

Nos sentamos. El sonido del hielo chocando contra el vidrio parecía acompañar el silencio tenso. Elizabeth tamborileaba con los dedos sobre su vaso.

—Bueno... —dijo al fin—. Todo fue gradual. Como esas canciones que al principio suenan flojitas, casi aburridas... y de pronto tienen un coro que no puedes sacar de la cabeza. Así pasó con ellos.

Fruncí una ceja, divertido.

—¿Como una canción de pop cursi?

—Estoy haciendo lo mejor que puedo, ¿quieres o no quieres saber? —resopló, cruzando los brazos con una molestia claramente teatral.

—Vale, vale, continúa. Estoy intrigado...

Vamos, Isabel. No me decepciones. Dame el drama. Dame la telenovela . (Sonrisa interna.)

Se acomodó en la silla, como si fuera a contar un cuento que venía guardando desde hace mucho. Era divertido verla preparar el terreno. Quizás debería molestarla solo un poco... para relajar el ambiente.

—Después de que te fuiste, Sophia estaba... extraña. No triste, exactamente. Más bien como si le faltara algo. Caminaba por los pasillos con esa cara de estar buscando algo, pero sin saber qué. Como cuando pierdes algo y terminas abriendo la nevera por inercia.

—Muy específica esa comparación —murmuré, conteniendo una risa.

bueno igual sophia es sophia apuesto que mas que triste estaba enojada ademas de querer a horcarme....por irme sin decir algo

---Y muy acertada. Me ha pasado. Más de una vez. Demasiadas veces.

—A mí también me pasa —admitió, encogiéndose de hombros—. Ethan fue el primero en acercarse. Con esa actitud suya de "soy el chico popular que tiene la solución a todo". Al principio, Sophia lo ignoraba. Literal. Ni lo miraba. Pero él insistió.

¿En serio que no le gustaba al principio? Bueno... supongo que se preocupó por mí. Era lógico que lo ignorara. Me fui de arrepentimiento. Bueno, morí más específicamente. (Sonrisa incómoda.)

—Ethan insistiendo. Clásico —bufé, sin poder evitar un deje de molestia.

Ah, qué recuerdos... Cuando intentaba arruinar mi amistad con Sophia. Buenos recuerdos. Irritantes, pero buenos.

-Si. Era como ver a un perro callejero intentando hacerse amigo de un gato. Desesperado y un poco torpe. Pero... empezó a funcionar.

—Bueno, Elizabeth —tomé un sorbo de mi malteada—, como te dije... a Sophia le gustaba. Y Ethan... bueno, tenía sentimientos ambiguos....

ni siquiera yo lo entia le gustaba no legustaba una veces si otras no debe terner sindrome de vipolaridad..quizas

—(cerre los ojos) —Entiendo más o menos—(encogí los hombros)— A la larga, era obvio que Sophia lo captaría...seguramente acaptaria sus indirectas

Elizabeth me miró de reojo. Parecía evaluar mi reacción. Pero siguió hablando.

—Empezaron a hablar más. Un almorzar juntos. A estudiar en la biblioteca. Nadie lo notó al principio, todo parecía... inocente. Pero un día... Sophia apareció con una bufanda de Ethan.

Se hizo una pausa. El ambiente se cargó por un segundo.

—Ese fue el inicio. O al menos cuando empezamos a notar su acercamiento. Y no te imaginas el escándalo...

Una bufanda. ¿Ethan sabe tejer? Mira qué dato... inesperadamente inútil.... (Sorprendido.)

—¡Tiago! ¡Fue un escándalo! —exclamó Elizabeth— ¿Tienes idea de cuántas chicas estaban enamoradas de Ethan?

— ¿Incluyéndote? —solté, con una sonrisa pícara.

—¡Eeeeh! Yo... —se sonrojó y se aclaró la garganta—. Si sigues molestando, no te cuento más. ¿Entiendes?

—Perdón, no pude resistirme —reí—. Continúa.

—Aparece él, todo caballerito, cargando los libros de Sophia. ¡Los suspiros se escuchaban desde el tercer piso!

La observó mientras hablaba. Había algo tierno en verla refunfuñar así. Me imaginé el escándalo... las miradas... las sospechas.

—Siempre supe lo de las chicas... —sonreí con aire nostálgico.

Pero entonces, ella bajó un poco la voz.

—Aun así... no sé. Nunca me parecieron del todo auténticos. O quizás yo solo estaba comparando...

—Comparando con qué? —pregunté, más atento.

Hubo una pausa. Luego bajó la mirada.

—Con cómo Sophia te miraba a ti.

...Auch . No lo vi venir.

—Por favor, no te hagas ideas —dije, intentando suavizarlo—. Sé que... soy un lagarto con carisma, pero no, Sophia y yo no teníamos... bueno, tú sabes...

—(tic en los ojos—Respira, Elizabeth. Respira... —gruñó con fastidio—. ¡No sé cómo te soportaban! Di uno solo más de tus comentarios , y juro que meto tu cabeza en el cubo de basura.

— ¿Sabías que el pato zambullidor tiene el pen...?

—¡TIAGO! —me agarró de la camisa—. Cierra la boca y déjame hablar, o me vas a conocer.

—(mirada divertida—Muy bien, progresa.

—Dios... admiro a Sophia por aguantarte.

Tomó aire.

—Sabes qué es lo más curioso? Que aunque Sophia parecía haber pasado página... nunca hablaba de ti con naturalidad. Siempre había tensión. Como si su historia contigo se hubiera quedado sin final.

— Deberías dejar de leer novelas de amor. Te están afectando —murmuré, con una mueca.

—(alzó la voz) ¡Tómate esto en serio, idiota!..lee la atmósfera..

—Bueno, la atmósfera tiene 78% nitrógeno, 20% oxígeno...

—¡No literal! Ay Dios, Tiago... —se recostó sobre la mesa, desesperada.

me rei un poco.... Admito que molestarla es más divertido que molestar a Sophia. Bueno, por ahora.....

Nos quedamos en silencio un instante.

—¿Y tú? —preguntó Elizabeth, más tranquila—. ¿Qué harás después de irte?

—No lo sé —dije con sinceridad—. Todavía estoy pensando en qué hacer. Pero eso... lo dejo para mi yo del futuro.

—Al fin algo serio... —susspiró—. ¿Y no planeas hablar con ella?

—No hace falta —negué con la cabeza...agiatndo mi mano con desden

—Entiendo....—mira confusa 

Elizabeth se recostó en la silla, mirando el techo como si buscara respuestas entre las luces.

—Sabes... esta conversación ha sido extrañamente profunda para estar tomando malteadas.

—¿Dados profundos? —alcé una ceja, tomando otro sorbo— Demasiado seria.

—Tú... tú eres el único que no se toma nada en serio. ¿Alguna vez te tomaste algo en serio?

(Reflexioné por un instante)... Depende del contexto. Y la cituacion la que se desarrolla...y esta conversación no es algo importante... relativamente hablando...no me la puedo toamr e serio despues de loque me paso

— Deberías relajarte. Te saldrán arrugas de tanto fruncir el ceño.

—No sé pa' qué pregunto... —murmuró, agotada.

(sonreí)... Bueno, creo que es momento de irme.

Pero entonces ...

Latidos. Un golpe en el pecho. Inconfundibles. Reconocería esos latidos en cualquier lugar del mundo—Sophia.

¡Tenías que llegar ahora !...

—Bueno, Elizabeth —me levanté con rapidez, finciendo normalidad—. Fue un gusto hablar contigo...pero deje los frijos encendidos en casa nos vemos

—Para mí no lo fue —resopló, entre refunfuños.

—adios...si el distino quiere...nos volveremos a encontrar en la otra vida

—si adi....espera que....thiago—

Me alejé rápido y de la bista tanto de elizabeth como de sophia, esquivando miradas, .. La vi de lejos, hablando con amigas que ni siquiera reconozco. No importa...igual..me olvidara..

Salí por la puerta con una sonrisa torpe.

—Bueno... fue divertido —dije, ya caminando hacia el baño.

Entré en el cubículo, me apoyé en la puerta.

—Llegó el momento.

Destino: Nueva Para florida...lugar miami. (me puse las gafas de sol)— Siempre con estilo...si señor

Sin pensarlo dos veces, active la teletransportación.

<<<<

Me detuve en seco.

Miré a mi alrededor, con la frente fruncida y el ceño cada vez más arrugado. ¿Dónde... mierda estoy?...jamas conoci miami...puta..—mire la playa—bueno..

Me rasqué la cabeza fastidiado.., como si eso pudiera ayudarme a procesar mejor lo absurdo de la situación.

—Genial , Tiago . Perfecto.—muy buena ....— Esto pasa por dejarme guiar por fotos de periódico como si fueran mapas confiables —murmuré, soltando un suspiro de resignación—. Qué brillante idea no....—carajo.

No tenía ni la idea más mínima de dónde estaba. Ni siquiera un cartel. Ni un nombre. Solo una ligera brisa que olía con olor salado....

—Bueno... veamos cómo me las arreglo —dije, comenzando a caminar sin rumbo, como si supiera adónde iba. Spoiler: no tenía ni idea.

Mientras caminaba, mi mente se disparó con aviones mal formulados, como siempre.

(Pensamiento) :

"Ok... primero, encontrar un banco. Retirar algo de dinero. Pero... ¿si compro una casa? A largo plazo me sale más barato que andar pagando arriendo. Luego, un trabajo. Nada muy complicado. Algo tranquilo. Y después... una universidad. Me inscribo. Termino algo. Me reinvento. O me pierdo en la burocracia y hago como que hago algo... lo normal."..si tengo la portunidad...estudio....fotografia..

Me volví a rascar la cabeza. Ya era un tic. Un mal hábito que estoy empezando a tener....sera por la preocupación..meh....

—Tantas cosas por hacer... —murmuré con un dejo de ironía—. A moverse, Tiago. Que el mundo no se va a ordenar solo....

>>>>> SEIS MESES DESPUÉS <<<<<

Seis meses pasaron más rápido de lo que esperaba.

Encontré una casa pequeña..ademas me salio barata...5000..dolores....una ganga.... con goteras..si.. pero..pero.. al menos tenía una vista decente y un enchufe que no chispeaba. Conseguí un trabajo medio aburrido en una librería que casi nunca tenía clientes... como..consegui este empleo..al gunos diran..suerte...otros..tener más suerte...lo cual me venía perfecto..como anillo al dedo.. podía leer, pensar... desaparecer un poco...sin llamar a la atencion...

tambien Me inscribí en una universidad local. No era gran cosa...me refieron...no hera ni prestigiosa...pero..no desconocida...era normalita..diria.. pero al menos me mantenía ocupado. A veces asitia a las aclases..no simpre...pero iva... a otra vezces.. me quedaba en casa comiendo algo y viendo el techo o tv... Dependía del ánimo...

No lo hice amigos. Tampoco lo intenté...

Viví cada día tranquila..monotamente claro...de alguna manera me...gusto.... Aprendí a hacer café decente, a ignorar el ruido de la ciudad ya dormir con una almohada muy como por cierto...

No fue la mejor vida. Pero era una...que me gusto...a mi manera clara

Y eso, por ahora, era suficiente.

<<<< UN MES DESPUÉS <<<<

Abrí los ojos con dificultad.

El cuerpo me pesaba más de lo normal, como si hubiera dormido con bloques de cemento encima. Me incorporé despacio y solté un suspiro cansado.

—Mierda... ya está empezando...

Lo había sentido hace tres meses, ese desgaste lento, constante. Lo ignoraré. Me negué. Seguí aferrado a la idea de no beber sangre. Pero a este punto...

Me levanté de la cama, tambaleándome apenas.

Mi cuerpo estaba débil. Más de lo que estaba acostumbrado.

(Pensar)

"Bueno... viendo el lado positivo, aguanté seis meses. Ese era el tiempo estimado en el que podía mantenerme bien sin beber sangre. Nada mal."...tonce si consolo beber sangre cada tres meses ma bastaria nada mal es bueno saberlo...

Aun así, no tenía sentido. Si era un híbrido, debería poder sobrevivir sin esto. Pero la realidad era clara: no beber sangre no me mataría... pero me debilitaría hasta el punto de ser casi una persona normal....con ciertas diferencias en las capacidades físicas 

Y eso no estaría tan mal... si este mundo no tuviera un lado sobrenatural....que no conosco muy bien ..es que mire por donde los mire lo de que halla solo vampiros y lobos gigantes no se lo cree nadia no quiero saber lo que haya escondido por el mudo 

Suspirar.

—... terminamos con esto —murmuré—. ¿Qué tan malo puede saber?

Abrí la ducha.

{CINCO MINUTOS DESPUÉS}

Ya decidido, activé mi teletransportación sin pensarlo demasiado.

Destino: los pantanos.

[Pantanos]

¡Chapoteo!

—¡No jodas...! —gruñí de inmediato.

El barro me llegó hasta los tobillos.

—¡MIS ZAPATOS! ¡LA MIERDA...! —respiré hondo, intentando no perder la paciencia—. Idiota... debí ponerme botas. O algo. Lo que fuera.

Miré alrededor, resignado.

—Bueno... busquemos cualquier cosa que esté viva... y que no se queje demasiado.

Me interné entre la vegetación, todavía molesto, todavía cansado....

(Agudicé los sentidos).

El mundo cambió de inmediato.

Los sonidos se separaron unos de otros como capas: el aleteo lejano de las aves, el chapoteo irregular de los peces, el roce del viento entre los árboles... incluso mi propia respiración me sonaba demasiado fuerte.

Caminé por el barro con cuidado.

—Qué espanto... por Dios, qué espanto... ¡AH! —gruñí cuando el pie se me hundió más de la cuenta.

Apreté los dientes.

—Olvídalo... luego compro botas.

Me detuve de golpe.

(Escuchar)

Ahí estaba.

—Vaya... por fin tengo mi presa.

Fijé la vista. Mi visión se afiló hasta un solo punto, atravesando la maleza, los troncos torcidos y la distancia misma, hasta dar con el movimiento en el agua del río.

—Hola, cainman —murmuré—. Tengo algunas preguntas para ti.

Sonreí apenas. Una sonrisa que no tenía nada de amable.

(Me lancé a correr).

El paisaje se volvió un borrón. Crucé una larga distancia en apenas unos segundos, el barro salpicando detrás de mí, hasta llegar a la orilla del río.

Me detuve y observé el agua oscura.

—Bien... —dije en voz baja—. ¿Y ahora cómo demonios te saco del agua?

Me agaché, atento, esperando el momento justo.

[Media hora después]

—Pero vamos a ver... —gruñí, respirando agitado—. He estado aquí sentado y ni siquiera asomas la cabeza , cabrón.

El agua seguía tranquila. Demasiado quieto.

—Sabes qué? —alcé la voz—. TÚ . Sí, TÚ , sirviente del pantano. Sal del agua ahora mismo... si no quieres que baje Malnacio .

Rechinando los dientes, apreté los puños.

—Muy bien, lagartija. Tú lo pediste. Quise ser bueno, darte una muerte rápida... pero no quiste.

Me quité la camisa de un tirón y la lancé a un lado.

—Si no sales, entra yo —dije mirando el río con enojo—. Y te dejo seco como inflable desinflado, desgraciado.

Me acerqué a la orilla.

—A ver, lagarto mamón... tú vienes, yo como. No hagamos esto más difícil de lo que debe ser. A la cuenta de tres.

Respiré hondo.

—Uno...

El agua burbujeó apenas.

—¡DOSSSSS...!

Silencio.

—¡TRESSSS!

Me lancé al agua sin dudarlo.

El río estaba fangoso, turbio, frío. No me importó. Avancé a ciegas, sintiendo el barro entre los dedos, el peso del agua arrastrándome.

(Escuchar)

Ahí estabas.

—Bien... ahora vienes tú —pensé—. Prepárate.

<<< PUNTO DE VISTA: TERCERA PERSONA >>>

Dentro del pantano, el agua estalló en movimiento.

Dos figuras se enfrentaron bajo la superficie: una humana y otra reptiliana. El forcejeo fue violento, confuso, invisible desde fuera. El río se agitó, las ramas se quebraron, las burbujas subieron a la superficie.

No pasaron muchos segundos.

Un caimán de casi dos metros emergió disparado fuera del agua, estrellándose contra troncos y raíces viejas de la orilla.

—¡Te lo advertí! —rugió la figura humana al salir tras él.

Se mueve con una velocidad antinatural.

El caimán intentó reaccionar, pero fue inútil. El humano lo alcanzó en un instante, giró su cuerpo con fuerza y ​​lo inmovilizó, exponiendo su zona vulnerable. Lo sostuvo así unos segundos, mirándolo fijamente.

Luego abrió la boca.

Sus dientes se hundieron en el cuello del animal.

El caimán pataleó con desesperación, lanzando gruñidos cada vez más débiles mientras la sangre brotaba. El humano no se detuvo. Continuó hasta que el cuerpo dejó de moverse... hasta que ya no respiró.

Finalmente, soltó el agarre.

Se incorporó lentamente, cubierto de barro, con los pantalones manchados y el pecho desnudo. No parecía importarle. Con un movimiento rápido, se limpió la sangre de la boca con el dorso de la mano.

El pantano volvió a quedar en silencio.

<<>

<<< PUNTO DE VISTA: PRIMERA PERSONA >>>

(Saboré la sangre).

...Oye.

No sabe tan mal.—murmuré, sorprendido.

De hecho, pensé que sería mucho peor. Miré mi cuerpo, todavía húmedo, cubierto de barro.

—Bueno... el agua lo quita todo cundo vuelba a casa y me bañe o—murmuré.

Pero aun así...

(Pensar)

Nunca pensé que la sangre supiera tan... intensa. Más que cualquier cosa que haya comido hasta ahora.

—Creo que ahora entiendo por qué a Renesmee le gusta más la sangre que la comida normal.

Nunca pensé que la sangre supiera tan... exquisita...en si...No era solo el sabor. Era lo que hacia

El cambio fue inmediato.

Me sentí distinto. Más ligero.

La fatiga desapareciendo.

Los músculos respondiendo.

Los sentidos se encendieron.

 Más despierto. La fatiga había desaparecido por completo, como si nunca hubiera estado ahí.

—Ya no estoy cansado... —analicé—. El efecto fue prácticamente instantáneo. Analice la sensación con cuidado...por unos segundos

Me llevé una mano a la garganta.

—Pero... algo cambió.

No sabía si era por haber pasado demasiado tiempo sin beber sangre, o por otra cosa. Pero ahí estaba.

Una sensación incómoda.

—Una sed... insaciable.

Mis sentidos se afilaron de nuevo.

—Debo tener cuidado con esto —murmuré—. Desde ahora.....Porque esa sensación... no pedía. exigía

Entonces lo escuché.

(Un crujido entre la maleza).

— ¿Eh...? —giré la cabeza.

Observe cómo, lentamente, de entre los arbustos, emerge un jabalí. Grande. Vivo. Alerta.

Sonreí.

—Vaya... parece que aún tengo sed...Mi lengua rozó inconscientemente mi colmillo.

Incliné un poco la cabeza, evaluándola.

El animal alzó la cabeza. Nos miramos.

Silencio.

Un segundo.

Dos.

El pantano entero parecía contener la respiración.

—Comida a domicilio —susurré—. Qué buen servicio.

Nuestros ojos se cruzaron....El jabalí resopló, desconfiado. Percibía algo. Los animales siempre perciben más que los humanos. Instinto puro. Supervivencia sin filtros.

—Hola, amigo —dije con calma—. ¿Te interesaría hablar sobre una donación de sangre?

El jabalí tensó las patas.

Yo también.

Entonces cargué.

El mundo se convirtió en líneas borrosas. El viento silbó en mis oídos. El suelo desapareció bajo mis pies.

Velocidad.

Pura.

Salvaje.

El jabalí se enfrió y salió disparado en dirección contraria, corriendo con toda la fuerza de su cuerpo. Pero para mí... era lento. Demasiado lento.

Salté sobre una raíz, giré entre dos troncos, impulsé el cuerpo con una roca y reduje la distancia en un parpadeo.

Podía oír su corazón desbocado.

Podía oler su sangre bajo la piel.

Podía sentir su miedo.

Y lo peor...

Me gustaba.

—Hoy no duermo —susurré.

Mis dedos se tensaron, listos para atraparlo.

El depredador dentro de mí suena primero.

en un borrón salte..contra el.

Lo derribé antes de que pudiera cambiar de dirección. El impacto nos hizo rodar por el barro, ramas quebrándose bajo el peso. El jabalí se enfrió con furia, no solo con miedo. Peleo. Embistió con los colmillos, casi alcanzándome el costado.

—¡Eso! —gruñí entre dientes—. Así me gusta... que lo intenta.

Me moví más rápido.

Esquivé el segundo ataque por centímetros. Sujete su cuello con ambas manos, clavando las rodillas en su costado para inmovilizarlo. Sentí la fuerza bruta del animal vibrar bajo mi agarre...para mi no hera nada y fuerte 

Pero contra mi era inútil.

Mi respiración era estable. Mi pulso, firme. La energía que había ingerido hacía minutos seguía expandiéndose dentro de mí como fuego líquido.

El jabalí pataleó con desesperación.

—Tranquilo... —murmuré, aunque mi voz no tenía nada de tranquilizadora..y un atismo zadico—. Esto es parte del ciclo natural, ¿no?

No esperaré respuesta.

Incline la cabeza. y mordi su cuello

El primer contacto fue más decidido que el anterior. Más seguro. . El calor volvió a recorrerme, más intenso esta vez. Más rápido...la sangre fluia por mi garganta hera deliciosa no se por que a los vampiros no les gusta la sangre de animal es sabrosa 

El animal sigue luchando unos segundos más.

Luego menos.

Luego nada.

Solté el cuerpo ya inerte en el barro y me incorporé despacio, respirando hondo. El silencio volvió al pantano como si nada hubiera ocurrido.

Me limpié la boca con el dorso de la mano.

El mundo se sentía... brillante.

Demasiado brillante.

Los colores parecían más vivos. Los sonidos, más nitidos. Podía escuchar algo moviéndose a cientos de metros. Podía distinguir distintos ritmos cardíacos a la distancia.

Eso no era solo recuperación.

Era exceso.

—Esto no está bien... —murmuré.

La semilla no había desaparecido.

Había cambiado.

Ya no era dolorosa. Ya no era desesperada.

Ahora era... ambiciosa.

Mi mirada se desplazó lentamente hacia la espesa más profunda del pantano.

Podía oler más vida allí.

Podía sentir más latidos.

Tragué saliva.

—Basta.

Cerré los ojos con fuerza y ​​respire profundo, intentando estabilizarme...sera porque pase tanto tiempo sin beber sangre que mis instintos vampiros se descontrolaron 

murmure— si es asi entonces beber sangre tendra que ser mas amenudo al una vez por mes ....—mire al cielo — si pierdo el control por alguna razón estonces bueno no quiero pensar en ello 

El silencio me respondió.

Abrí los ojos.

La oscuridad del pantano ya no parecía incómoda.

Podrían hogar.

Eso sí me inquietó.

—Suficiente por hoy —dije con firmeza, aunque mi voz sonó apenas un poco más grave que antes.

Me puse de pie, ignorando el barro, ignorando el cuerpo a mis pies. Active la teletransportación sin dudar.

El pantano desapareció.

Pero la sensación no.

Y mientras reaparecía en mi habitación, con el corazón estable y la mente demasiado clara, entendí algo peligroso:

La sangre no solo me fortalece.

despertaba mis intintos vampiros cada vez que bebo y si estoy en lo correcto lo mas probable ..con simple mente olerla o sentirla y verla se activaran si no estoy lo sufiente mente saciado 

Y eso... aún no sabía si podía controlar

bueno seguro que con el pasar del tiempo logre tener un mayor control....pero eso será despues antes de eso— mire mi cuerpo — necesito un baño y una labadora mi cuerpo esta .lleno de sangre y barro suspire con resignacio 

— esto me pasa por no pensar bien para la próxima cazeria mejor me preparo

CONTINUAR

More Chapters