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Chapter 32 - Imperio Remolino cap 32

"¡Bailemos!"

"¡Beber!"

… 

Fuera de la ciudad de Sakai, unos pocos mercenarios estaban celebrando. 

Aunque no obtendrían todo el dinero prometido por participar en la guerra, si obtendrían una pequeña parte por estar presentes. 

Recibir dinero y estar vivo para disfrutarlo eran suficientes motivos para celebrar para estos mercenarios que viven todos los días pendiendo de un hilo. 

Primero fueron unos cuantos, pero poco a poco más mercenarios se unieron y empezaron a beber las botellas de alcohol que guardaban. 

Y como tenían hambre, unos pocos se unieron para cazar y hacer una parrilla al aire libre. 

Por supuesto, solo los mercenarios empezaron a celebrar mientras que los ninja y los samurai que estaban de turno de guardia los miraban desde la distancia haciendo una mueca.

Tenían órdenes y no podían comportarse de manera indisciplinada, por lo que seguían atentos a cualquier ataque sorpresa. 

Mirando a la distancia, Omura vigilaba cualquier cosa que llamara su atención mientras trataba de ignorar el ruido de los mercenarios. 

Haciendo una mueca dentro suyo, al hombre no le gustaba la presencia de estos mercenarios y colaborar con ellos. 

Pero como líder de escuadrón, Omura sabía que necesitaban la ayuda de estos mercenarios… Como carne de cañón. 

El clan Uzumaki ha mostrado su fuerza y sería difícil defenderse contra ellos a menos que el Daimyo ordene un reclutamiento obligatorio. 

Pero como no había tiempo y no quieren que los Uzumaki lo sepan, se ordenó en secreto empezar el reclutamiento en la zona norte y oeste del país mientras que en las costas se utilizarían fuerzas mercenarias. 

Omura sabe que él y Goto, líder del escuadrón ninja de la nube, sólo están aquí para esperar la aparición de los ninjas del país del remolino y buscar el paradero de Gin Uzumaki. 

Después de todo, no importaba si logran expulsar a cualquier invasor si después aparecería Gin Uzumaki y destruía cualquier defensa. 

Omura hizo otra mueca cuando pensó en el nuevo Dios Shinobi. 

Cómo Samurai leal al Daimyo, desde un principio no le gustaban los ninjas. 

Los ninjas tenían una gran cantidad de poder y siempre causaban problemas donde quieran que vayan y no obedecían completamente al Daimyo. 

Como parte de una familia de Samurais que ha servido al Daimyo del Rayo durante generaciones, sabía gracias a los registros de su familia sobre las guerras constantes entre clanes antes de la creación de aldeas ninjas. 

Y fue un gran shock para todos la aparición de Hashirama Senju y Madara Uchiha. 

Si bien los ninjas eran poderosos, fácilmente eran manipulados con dinero o podrían ser derrotados con ejércitos. 

Ejércitos que un Daimyo tenía de sobra. 

Pero todo cambió cuando esos 2 monstruos aparecieron y todos los Daimyo tuvieron miedo de perder su poder. 

Pero afortunadamente para ellos, eso no pasó y fue un alivio que esos 2 monstruos se pelearan entre sí hasta que uno de ellos murió y el otro lo siguió un año después. 

En opinión de Omura y muchos otros, lo único bueno que hicieron los ninjas fue reunirse en aldeas. 

De esa forma, dependen mucho de la financiación del Daimyo y pueden ser mantenidos a raya.

Por supuesto, incluso eso los ninjas lo hicieron mal porque causaron una guerra mundial. 

Y ahora, los ninjas vuelven a causar problemas a todo el mundo. 

Gin Uzumaki. 

Otro Dios Shinobi apareció y amenazó todo el equilibrio del mundo.

No solo Gin Uzumaki era poderoso. Sino que su clan también era problemático. 

Ahora por culpa de esos pelirrojos, se podría comenzar otra guerra mundial. 

Omura ignoró convenientemente que la culpa de todo esto cae directamente en el regazo de las grandes aldeas cuando decidieron atacar al clan Uzumaki. 

Pasaba el tiempo y Omura esperaba que su turno terminara pronto para irse a dormir y pasar el relevo al Joinin Goto, el líder del batallón de los ninjas de la nube. 

Lamentablemente para Omura, no iba a dormir en paz como quería. 

¡BOOOM! 

¡BOOOM! 

¡BOOOM! 

¡BOOOM! 

¡BOOOM! 

Numerosas explosiones sonaron en la distancia llamando la atención de todo el ejército protegiendo la ciudad. 

Omura vio hacia la ciudad y vio numerosas nubes de humo elevarse hacia el cielo y señalando donde fueron las explosiones. 

Omura saltó rápidamente hacia la muralla de la ciudad y vio las nubes de humo. 

Justo en ese momento Goto apareció también en la muralla, no lejos de él, y juntos hicieron una mueca. 

Como líderes de ambos batallones, ambos sabían las ubicaciones de los almacenes de alimentos y armas en la ciudad, y por las ubicaciones y número de nubes de humo no creían que sea una coincidencia. 

Mirando desde lejos, ambos no necesitaron decir palabras para desaparecer de sus posiciones e ir en una dirección diferente. 

Ambos se reunieron con sus subordinados y les ordenaron liderar varios equipos para ver qué estaba pasando. 

Mientras tanto, ellos mantendrán sus posiciones actuales porque esto podría ser una trampa del enemigo. 

Aunque pareciera que el enemigo ya se había infiltrado en la ciudad, podría ser un cebo para atraerlos y dejar que otro ejército se acerque y los ataque por la espalda.

Por supuesto, podrían estar equivocados. 

Pero al final no importa porque deben priorizar la seguridad de sus hombres. 

¿Y la vida de los civiles? 

Goto es un ninja despiadado que ha matado a muchos civiles en sus misiones y Omura ve la muerte de los civiles como algo natural. 

Después de todo son súbditos del Daimyo y sus vidas sirvieron para el bien mayor. 

Goto y Omura estuvieron atentos a cualquier enemigo que se acerque aprovechando el ataque. Pero extrañamente ningún enemigo apareció. 

'¿De verdad no hay más enemigos?' se preguntaron ambos hombres y empezaron a sospechar que en verdad el enemigo se había infiltrado en la ciudad. 

"¡Señor Goto!"

"¡Señor Omura!"

"¡Los equipos enviados no han respondido!"

De repente, los subordinados de ambos hombres se acercaron con noticias preocupantes. 

Los equipos que enviaron para averiguar los detalles sobre los ataques debieron enviar señales. 

Ya sea cuando encuentren o no encuentren algo, o cuando se encuentren con el enemigo. 

Esto era un procedimiento sumamente importante y todos ellos saben que deben seguir estos procedimientos. 

Ya sean para sus propias seguridades o para evitar castigos por indisciplina cuando regresen. 

Pero ningún equipo mandó una señal y eso les decía que todos los equipos habían caído. 

'¿Ya están en la ciudad?' se preguntaron Omura y Goto. 

Ambos sabían que no podían abandonar sus posiciones o seguramente los ninjas del clan Uzumaki aparecerán y rodearán la ciudad. 

Seguramente era una trampa, pensaron los 2 hombres. 

"Ve y ordena a esos tipos que actúen"

Pero como no tenían que ser ellos o sus equipos los que entren a la ciudad para buscar y enfrentar a los ninjas del clan Uzumaki, ellos podían estar atentos y esperar fuera de la ciudad. 

Sus subordinados inmediatamente entendieron y se dirigieron hacia donde estaban los mercenarios. 

Estos mercenarios, en vez de mostrar miedo o cautela ante la idea de enfrentar a un enemigo escondido en la oscuridad, mostraron emoción y rápidamente entraron a la ciudad. 

A varios kilómetros en lo alto de la ciudad, Tsuji Uzumaki estaba viendo el caos producido en la ciudad de Sakai. 

Además de éste barco en donde él se encontraba, los demás barcos habían descendido y estaban a solo cientos de metros por encima de la ciudad. 

Fue de uno de estos barcos de donde salieron varios equipos y aterrizaron en silencio en la ciudad y destruyeron los almacenes de armas y alimentos del enemigo. 

Los almacenes de alimentos destruidos no solo pertenecían a los ninjas y samurai del país del rayo, sino también a los almacenes de alimentos de reserva de la ciudad y demás comerciantes. 

También fueron ellos los que emboscaron a los equipos que mandaron Omura y Goto, eliminandolos en silencio. 

Con los barcos arriba de la ciudad vigilando todo, fue fácil para ellos emboscar a sus enemigos y permanecer en el anonimato, evitando causar algún desastre que llame la atención del enemigo fuera de la ciudad o cause algún daño a los civiles. 

Tsuji Uzumaki pensó que era una ironía que ellos como enemigos se preocupen por los civiles y no los mismos ninjas y samurai de su propio país. 

Los civiles tuvieron que mantenerse en sus casas por la ley marcial, y cuando ocurrieron las explosiones en toda la ciudad tampoco se atrevieron a salir. 

Tsuji y los ninjas bajo su mando tenían ordenado tomar la ciudad y territorios cercanos, con una única tarea que no podían fallar. 

Obtener la aprobación de los civiles. 

Después de todo, el clan Uzumaki planea tomar el control del territorio cercano y tener la obediencia de los civiles hará las cosas más fáciles. 

Por lo tanto, no tenían planeado lastimar a los civiles y ningún ninja del clan Uzumaki podía hacerlo en secreto con toda la vigilancia de la ciudad por parte de los barcos de guerra en el aire. 

Pero aunque los ninjas del clan Uzumaki no tenían planeado lastimar a los civiles, los mercenarios que pronto invadieron la ciudad eran diferentes.

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