Ficool

Chapter 8 - Lluvia de ideas

Me voy a estar ayudando con IA para corregir lo que estoy escribiendo.

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En el momento en que tomé asiento, sentí como una calma me envolvía y, de alguna forma, sentía que mi presencia disminuía, casi como si solo fuera un observador.

Zeus, quien terminó de regañar a Hermes con la mirada, se aclaró la garganta y se irguió sobre su asiento, realzando su presencia y autoridad. De forma casi simultánea, el silencio volvió.

—Ya que la mayoría están aquí presentes y no muestran gran renuencia a mi magnífica idea, es hora de que discutamos cómo ejecutarlo.

Los ojos de todos los presentes rebosaban de diversión ante la idea; después de todo, la mayoría de los presentes eran dioses creadores o tenían el pasatiempo de crear cosas para divertirse.

Mientras una acalorada discusión llena de pasión, chistes e ideas surgía, también lo hacían las expectativas del nuevo entretenimiento, de tal forma que algunos se mostraban claramente impacientes por comenzar a trabajar.

Hades, con un simple espectador, observó en silencio a cada dios que le hacía llamar su atención, en especial aquellos que conocía de nombre por los relatos, epopeyas y leyendas de su mundo. Verlos de frente hacía darse cuenta a uno mismo de las similitudes de estos con los humanos...

O al menos la mayoría...

—¡Podemos crear una raza que sea pequeña y adorable! —sugirió una diosa en tono de broma y juguetón.

—¡Suena divertido!

—¡Tú y tus fetiches! Además, eso sería raro... Sin ofender, Kali... —Hermes no dudó en criticar seriamente los fetiches, aunque no se le veía muy en contra.

—¡¡¡Eso duele!!! —No tardó mucho para que este cayera de su asiento debido a una fuerte patada.

El responsable: una pequeña niña de pelo rojo con una ropa muy reveladora para su edad...

Es cierto, su apariencia no concuerda con su larga edad.

Fue gracioso ver cómo se desarrollaba todo este escenario, pero había algo que me molestaba.

De la misma manera en la que intentas recordar algo pero la idea no llega, sabes que sabes pero no sabes qué es...

—¿Y entonces por qué viniste? —Una suave voz burlona llenó mi oído. La persona estaba tan cerca que podía sentir su aliento en mi mejilla.

—¿Mi presencia no te agrada... Hestia? —pregunté en tono burlón y molesto.

Es realmente molesto que me pregunten esto. ¿Acaso realmente no soy agradable? Eso es imposible; o al menos, en los recuerdos que tengo, no parece que muestren desagrado.

Lamera_Vrg: se niega a aceptarlo, jajaja.

—Bueno, ya sabes... Casi no sales del inframundo y no sueles ser tan hablador, así que pensé que tal vez tenías un motivo oculto por el cual venir...

—¿Quién sabe? ¡Tal vez te diste cuenta de la belleza de esta diosa y viniste a rogarme como Ares, pero lo siento, esta diosa no planea casarse tan joven! —Hestia se comenzó a jactar de sí misma sin darme oportunidad de responder.

—Es realmente sorprendente que seas tan parlanchina conmigo; en el pasado, ni siquiera recuerdo que comenzaras una conversación conmigo —pregunté con curiosidad.

—Aunque, para responder a tu pregunta, simplemente lo sé...

Sé que debo de estar aquí, en este momento y este lugar... Tengo esa sensación —respondí desviando la mirada hacia el grupo de dioses que se estaban dividiendo el trabajo.

Cambiando su tono suave a uno firme y frunciendo ligeramente las cejas, alcé lentamente la voz de forma que todos los presentes escucharan:

—Aunque debo decir que la creación de estas nuevas... "razas" me ha llamado un poco la atención.

Como ha sucedido en el pasado, en el presente y en el futuro...

Cada nueva... especie o raza que no es de naturaleza divina

nace...

crece...

se reproduce

y finalmente

muere...

Mi voz, de forma algo involuntaria, se fue volviendo fría y escalofriante para la mayoría de los presentes.

—Las almas de los muertos deben descansar en paz...

Y aquel que se asegura de ello...

soy yo.

Al mismo tiempo que decía esto, mi mirada barrió a todos por igual.

—Si piensas que, por el simple hecho de que resguarde el inframundo, eres libre de tomar las almas de los muertos y tenerlas como juguetes...

déjame decirte que estás equivocado. Saldré las veces que sean necesarias para castigar a aquellos que no respeten las almas de los mortales, incluso si eso conlleva una guerra.

Sentía como una ira fría y gélida salía de mis entrañas mientras soltaba cada palabra.

Supongo que debo tomarme mi tiempo para analizar cada uno de los recuerdos que quedan en este cuerpo.

En el momento que terminé de hablar, alguien alzó la voz enojado:

—¡¡¿Acaso piensas que eres el único dios que gobierna sobre los muertos, Hades?!!

—Ten cuidado con lo que dices, Hades. Aunque ciertamente eres fuerte, no puedes pelear contra todos... —Una gran figura con máscara de calavera y traje adornado con plumas de aves se alzó y habló de forma dominante: Mictlantecuhtli.

Y más dioses con divinidades igualmente también alzaron la voz enfadados.

—Si crees que respetar a los muertos es mucho para ti, tal vez deba destituirte de tu posición... —Hades habló suavemente mientras se ponía de pie para encarar de frente a los dioses.

—Sabía que esto iba a suceder de nuevo... —Zeus se frotó la frente en señal de molestia.

Cada vez que Hades aparece, siempre hay conflicto con los dioses de la muerte por sus diferencias de ideas; por ese motivo quería evitar que este mismo asistiera al Denatus.

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