** Ahhhhhhh ** ** Gritos de guerra adolescentes**
**Boom** **Pam**
Gritos, destellos y pequeñas explosiones ocurrieron por todo el pasillo del sexto piso.
**Swoosh**
--Pov Extimum--.
Maldición, Maldición, no encuentro una salida y correr sin sentido simplemente no está funcionando.
Además… el comportamiento de los estudiantes simplemente no es normal, podría haberlo entendido si me persiguieran al principio algunos pocos jóvenes de sangre caliente, pero ahora…
Mirando hacia atrás.
"¡Detente ahí monstruo, no huyas!"
"Expulso" **Boom**
¡Detente tú abuelo! ¿Por qué alguien habría de detenerse solo porque se lo dicen?
La forma en la que actúan ya no es algo tan simple como el impulso del momento, parecen en su lugar haberse vuelto locos y lo peor de todo… nadie parece darse cuenta de la anormalidad.
¿De verdad creen que solo porque llevan mis gafas entonces el basilisco no puede solo tragárselos enteros de una pasada? ¿O mandarlos a volar contra una pared con un golpe de su cola?
Incluso si los Gryffindor pueden ser así de impulsivos, no creo que a ninguno de los Ravenclaw no se les haya pasado por la cabeza el riesgo.
"¡Ahí estas!".
Al pasar por una intersección, un grupo de tres estudiantes salto frente a mí tratando de dar un "ataque sorpresa".
Pero simplemente salte sobre ellos y seguí corriendo.
No eran los primeros que intentaban hacerlo, ni tampoco los más discretos.
La mayoría de los caminos están bloqueados por obstáculos o barreras y la muchedumbre detrás parece inagotable, sumado a que mi tamaño no es exactamente discreto, la situación solo se está volviendo más peligrosa cuanto más tiempo pasa. Lo de ser un castillo preparado para resistir una invasión no era broma.
Para empeorar las cosas, mi magia parece fuera de control, lo que me ha impedido salir de aquí antes con una simple aparición. Al principio no me di cuenta, ya que estaba ocupado huyendo y esquivando hechizos, pero después de un tiempo empecé a notar de dónde provenía la anormalidad o más bien, anormalidades.
La primera fue fácil de hallar. *Ugh*
**BOoom**
*Jadeo* D-debí saber que no solo puedes meter la pata y esperar que nadie te vea. Pero ya es un poco tarde para notarlo ¿verdad? *Boom Boom Boom* ¡Malditos estudiantes hiperactivos! ¿Qué acaso no se cansan? ¿Dónde diablos estaba todo ese poder y energía en las clases de duelo?
**BOOooom**
El basilisco no solo me contamino con veneno, había algo más… ¿una poción tal vez? Lo más probable, no se me ocurre mucho en este momento de todos modos, de todas formas, eso es probablemente el causante de toda esta niebla del terror y el estado estúpido de los estudiantes detrás de mí.
**Psttss** **sonido de rayos** **Rumble**
En cuanto a la segunda cosa, aunque no puedo decir con exactitud que es, pero se siente como si una fuerza invisible me estuviese sacudiendo constantemente o para ser más exactos, a mi lado de zorro de nueve colas, que para empezar es el único que puedo utilizar en este momento.
*¡¡¡!!!* **Swoosh*
-En medio de todo el escape, un deslumbrante e hirviente rayo de luz paso volando a escasos centímetros de los ojos de Extimum-
**BOOOM**
Una gota fría se deslizo por mi frente, mientras el sonido de una fuerte explosión reverberaba desde mi espalda, aunque rápidamente se fue volando con la fuerte corriente de aire y polvo que fluyo desde el lugar de la explosión, revolcando todo mi pelaje.
**Crack Crack**
Pequeños y medianos pedazos de piedra empezaron a derrumbarse de la pared a mi izquierda, dejando entre ver un gran agujero humeante.
La gran explosión creo una breve pausa, mientras los estudiantes se detenían a pocos metros de mi posición y cambiaban sus miradas entre el gran agujero, yo y la dirección desde donde había venido tal destructivo hechizo.
Aproveche el breve momento para descansar, correr no era un problema, pero correr mientras analizaba mi situación, buscaba una ruta de escape y me preocupaba por no ser interceptado por alguno de los cientos de hechizos que volaban en mi dirección era una cuestión completamente diferente.
Mis pensamientos se calmaron un poco, mientras movía mi mirada por un momento al lugar desde el que había venido ese hechizo y veía como entre el polvo y los escombros que volaron, una figura empezaba a aproximarse, pero rápidamente desvié mi mirada mientras analizaba mis alrededores.
El hechizo anterior no era algo que un estudiante pudiera hacer en lo absoluto.
Sin embargo, cuanto más miraba más mi ceño se fruncía, no había más intersecciones por las cuales correr. Detrás de mí, una horda de estudiantes; a mi izquierda, un gran agujero que daba al exterior del castillo, sin embargo, no lo suficientemente grande como para pasar por él; frente a mí, una pasillo bloqueado y un poco más al frente a mi derecha, cuatro figuras adultas con sus varitas desenvainadas y listas para atacar apenas hiciera el menor movimiento.
Con todo eso, mi mirada no pudo evitar volver a caer sobre una de las cuatro figuras a mi derecha. Puedo reconocer claramente a la profesora McGonagall, la profesora Sinistra y al profesor Flitwick, sin embargo, no tengo idea de quien era la cuarta persona.
Bajo la cobertura del polvo, su figura se hizo visible, con un bastón de madera en una de sus manos, vistiendo un vestido ceñido que mostraba bastante piel, ¿un poco demasiado atrevido? aunque no estaba nada mal… pero prefiero algo más conservador.
Su rostro no era visible, pues estaba cubierto por una máscara de tela unida a la capucha de su capa. Con cada respiración, una tenue niebla escapaba de la zona de su rostro y se dispersaba a su alrededor.
¿Es eso alguna especie de entrada al estilo Darth Vader? ¿Aunque mujer? ¿Pero de nuevo, quien era él? Sacudí mi cabeza, no tenia tiempo para pensamientos irrelevantes.
A pesar de ser alguien desconocido, llevaba la delantera en el grupo de tres maestros.
???: "¿Vaya?¿Lo esquivo? Ahora, eso es interesante. Supongo que debo darte algunos puntos por eso"
Un sentimiento extraño y misterioso recorrió mi piel, antes de convertirse en un escalofrió helado y perturbador, poniéndome todos los pelos de punta con solo escuchar su voz.
-La voz de la mujer era dulce, como el canto de un ángel, matizada con toques de sorpresa y juguetoneria, sin embargo, cuando la voz termino de asentarse en cada uno de los oyentes, escalofríos helados y estremecedores recorrieron sus cuerpos, como si hubiesen escuchado algo horrible y espeluznante.
Era un sentimiento difícil de describir, como si hubiesen escuchado algo que no debían oír, un tabú, una herejía, una afrenta misma contra la naturaleza.
Todos los estudiantes que se habían detenido sintieron como si agujas les pincharan la piel y no pudieron evitar dar dos pasos atrás, borrando cada pensamiento e intención hacia la criatura de niebla que habían estado persiguiendo. -
Que mujer tan peligrosa.
Solo unas pocas palabras, pero ya puede generar tal sentimiento.
Mcgonagall: "Señorita Izorim, le pediré que por favor tenga cuidado con los hechizos que emplea. Aunque destruir la propiedad del colegio aun es aceptable para tratar con la amenaza actual, pero su ataque repentino pudo haber lastimado a los estudiantes".
¡¿Qué dijo ella?! ¿Izorim?
Christelle: "Jejeje, no se preocupe, directora. Mi familia Izorim pagara todos los daños y en cuanto a los estudiantes, tenga la seguridad, tengo un sentido de mí misma".
Realmente dijo Izorim…
Christelle: "Aunque…— Poniendo un dedo sobre su rostro en lo que pareció una actitud linda, de no ser por la máscara sin facciones que cubría su rostro—"¿Un basilisco…? ¿Están seguros? ¿Está es la misma criatura que ha estado causando problemas?".
-Sus palabras hicieron fruncir el ceño a más de uno.
Especialmente a Mcgonagall y Flitwick que se las habían arreglado para seguirle el paso y llegar aquí.
De hecho, la nube purpura frente a ellos no se parecía a un basilisco en lo absoluto. Incluso si no podían ver su forma, pero pensándolo bien…
Un basilisco no se habría tomado las cosas con tanta calma si fuese perseguido por tantos estudiantes, al menos algunos habrían terminado devorados y heridos de gravedad o incluso muertos, pero ya lo habían perseguido por un buen tiempo y a lo mucho había algunos incapacitados.
Por si fuera poco, en este poco tiempo aún no se había movido para atacarlos aun después de ser perseguido y casi herido fatalmente por Christelle.
Todos estos puntos lo hacían muy sospechoso, considerando el comportamiento irascible de los basiliscos, pero entonces, ¿Por qué todos pensaron que era el basilisco?-
No la conozco, pero parece más perspicaz que todos los demás, por otro lado, hasta ahora no he permitido que ningún profesor se acercara lo suficiente a mí, simplemente sería muy peligroso.
Mis ojos vagaron rápidamente por los alrededores.
No hay una salida sencilla de aquí, pero sin duda hay un eslabón más débil.
Mi mirada se deslizo sigilosamente por la horda de estudiantes a algunos metros detrás de mí.
No había estado dispuesto a atacarlos antes, eso escalaria la situación muy rápidamente, además de que podría herir a algún conocido sin saberlo, sin embargo, mirando mi situación actual…
No podría importarme menos, ya les había dado la suficiente indulgencia.
Pero… mis ojos regresaron a la mujer misteriosa que aparentemente comparte mi apellido frente a mí, puedo sentir una gran amenaza desde ella y no creo que me permita irme tan fácilmente.
Christelle: "Bueno, no importa de todas formas incluso si no es un basilisco. Has aparecido en un muy mal momento y claramente eres una criatura desconocida y peligrosa, así que…".
Hubo un débil resplandor desde el báculo en la mano de la mujer.
Christelle: "Tristis tie".
¡Ese hechizo!
Sin pensarlo dos veces, patee fuerte el piso y me impulse hacia arriba casi llegado al techo y sin detenerme di otra patada en el aire mientras cambiaba mi dirección, impulsándome hacia los estudiantes.
En ese mismo instante, la sombra proyectaba por mi figura en el piso se retorció extrañamente, convirtiéndose en un tentáculo oscuro que intento agarrar justo donde había estado antes.
Los estudiantes estaban congelados debido al repentino giro de los acontecimientos, pero algunos aun pudieron reaccionar a tiempo para al menos tratar de abrirse paso entre los estudiantes para evitar ser aplastados.
Sin embargo, di otro salto en el aire justo antes de caer sobre ellos y les pasé por encima, empujando a algunos al piso con fuerza, debido a la fuerte presión de mi patada.
Apenas aterricé al otro lado, corrí rápidamente sin detenerme; era un alivio que no se hubieran acumulado demasiados estudiantes en el lugar o el salto habría sido más complicado.
Christelle: "Oh, mi, ¿A dónde crees que vas pequeña nube?"
*¡¡!!*
Mis ojos se abrieron ampliamente cuando sentí un susurro cerca de mi oreja.
Sin pensarlo dos veces, patee el piso con toda mi fuerza y me impulse diagonalmente alejándome de la figura femenina que había aparecido en algún momento a mi lado.
**Crack Crack**
Christelle:"Jejejeje, oh, vamos, no seas tímido, estoy muy intrigada por lo que se esconde debajo de toda esa niebla purpurea, además… hueles extrañamente a veneno y… a magia oscura".
Todos los pelos de mi cuerpo se erizaron dolorosamente sobre mi piel al escuchar su voz, mientras hacía todo lo posible por correr más rápido.
Christelle: "Eso es, corre, corre..."
Corrí por el camino por el que había venido antes y aproveché el momento en que llegué a una intersección de varios pasillos. Era una de las pocas que había encontrado sin todas las salidas bloqueadas, así que, sin detenerme, me lancé por uno de los caminos que aún no había recorrido.
Sin embargo, al volver la vista atrás, noté que la mujer no tenía el menor problema para seguir mi ritmo. La distancia entre nosotros apenas había aumentado. Fruncí el ceño y barrí los alrededores con la mirada hasta que mis ojos se posaron sobre un soporte para antorchas y una idea cruzó por mi mente.
Ya lo había intentado antes, así que sabía que era posible.
Aumenté aún más la velocidad y, justo cuando entré en uno de los pasillos, extendí una de mis colas, aferrándome con fuerza al soporte. Acto seguido, tiré bruscamente de mi cuerpo hacia el lado opuesto, cambiando de dirección de forma casi instantánea.
Por el rabillo del ojo vi cómo la mujer no lograba reaccionar a tiempo a mi giro repentino y casi se estrellaba contra la pared al intentar seguirme. Después de todo, no nos estábamos moviendo precisamente despacio.
Una leve sonrisa se dibujó en mis labios al verla trastabillar mientras yo me alejaba en dirección contraria.
Eso, al menos, debería darme unos segundos de ventaja.
Sin embargo, no había avanzado demasiado cuando sentí un cálido cosquilleo junto a mi oído.
Christelle: "Qué interesante... También puedes sacar extremidades. Hmm... ¿Eres alguna clase de pulpo o calamar? ¿O quizá algún tipo de criatura vegetal? Aunque esas no suelen ser tan rápidas..."
Mis ojos se abrieron de golpe y, sin pensarlo, volví a impulsarme hacia un lado con una fuerte patada, alejándome de mi posición anterior mientras giraba la cabeza.
Y allí estaba ella.
A escasos metros de mí.
¿Cómo...? ¿Cómo me alcanzó tan rápido? Con aquel último movimiento debería haber conseguido, como mínimo, algo de distancia.
Parpadeé rápidamente cuando una nube de polvo rozó mis ojos...
¡Solo para encontrarla a escasos centímetros de mí!
Christelle: "¿Sorprendido? Jejejeje."
¡Imposible! ¿Cómo había llegado a mi lado tan rápido sin que siquiera pudiera percibir su presencia?
A no ser que...
Negué con la cabeza y seguí corriendo, exprimiendo hasta la última gota de fuerza que quedaba en mi cuerpo.
Muy pronto llegué a otra encrucijada similar y repetí el mismo truco. Solo que esta vez traté de movilizar mi magia estancada para crear una ilusión. El intento fracasó estrepitosamente, pero al menos consiguió generar una ligera distorsión en el aire, suficiente para ocultar mejor mi maniobra de escape.
Quiero ver cómo consigue alcanzarme ahora. ¿Acaso posee algún tipo de magia de teletransportación?
Apenas había doblado hacia el siguiente pasillo cuando volví a sentir su aliento rozando mi cuello, acompañado de su inquietante voz, que hizo que un escalofrío recorriera toda mi piel.
Christelle:"Buen intento, pero eso no funcionara, ¡Bombar-Gukk-da!"
**Swoosh****Pam***Boom**
Antes de que terminara su hechizo, di un giro en el aire retorciendo mi cuerpo y la patee justo en el estómago, mandándola a volar contra la pared del pasillo. Al mismo tiempo, el hechizo que ella preparo se completó, pero se desvió de su camino impactando la pared a mi lado.
Sin siquiera girarme para comprobar si mi golpe la había afectado o no, continue mi carrera.
Pronto, la zona de escaleras apareció a la vista. Una vez allí, ni siquiera me moleste en esperar a que la escalera se moviera al punto de cruce. Dando un salto, me lance hacia abajo.
Varias escaleras cruzaban de un extremo a otro, mientras otras se desplazaban lentamente justo por debajo de mí. El viento silbaba en mis oídos.
Apenas tenía tiempo de impulsarme un par de veces en el aire, desviando por escasos centímetros mi trayectoria para esquivar las escaleras que amenazaban con interponerse en mi camino. Cada impulso consumía una cantidad absurda de energía, así que los reduje al mínimo y dejé que la gravedad hiciera el resto.
**Swoosh**
5 piso
.
.
4 piso
.
.
3 piso
.
.
2 Piso
.
Ya podía ver el inicio de las escaleras del primer piso. Una vez que llegara, podía tomar uno de los pasadizos secretos que conocía y salir del castillo sin llamar más la atención.
Christelle:"¡Expulso!"
**Swoosh** *Golpe* *Boom**
Christelle "¿A dónde crees que vas con tanta prisa?"
Ughhh, mi espalda…
Christelle: "Tsk, tsk, tsk, no deberías haberte lanzado de esa manera, ¿acaso no sabes que las escaleras están por algo? Aunque no es como si esperara que una simple bestia entendiera algo como eso".
"GRrr"
Me recosté débilmente sobre la fría pared de piedra del castillo mientras gruñía de dolor. Ese había sido un golpe inesperado y sin habia roto uno o dos huesos.
*Respiración pesada*
**Haaaa**
Deje escapar una larga bocanada de aire. No importa cuánto corra y me aleje, ella de alguna manera se las arregla para aparecer rápidamente cerca, muy cerca de mí. ¿Cómo es esto siquiera huir? ¿No es solo un juego del gato y el ratón?
Es casi como si… si estuviese pegada a mi sombra…
¡Eso es!
Aunque saberlo ahora no cambia mucho si no puedo detenerla.
Al menos es tanto una suerte como algo extraño que los demás profesores no hayan intentado seguirme o detenerme.
Ni siquiera he llegado a ver u oír a otro estudiante o maestro en el trayecto, lo que solo sirvió para remarcar la extrañeza de la situación.
Conteniendo otro gruñido y antes de que la mujer enmascarada se acercara demasiado, me levante del piso con cierta dificultad. Estaba cansado, cansado de correr y saltar esquivando por todos lados y aunque no tenía ninguna herida importante, no había escases de raspones y laceraciones en mi cuerpo.
Sin embargo, no corrí de inmediato, no tenía mucho sentido en este punto, no cuando sabía que sin importar que tan lejos llegara ella podría aparecer en un parpadeo en mi espalda y darme el golpe final. Si había alguna oportunidad de sobrevivir, era enfrentándola de frente a pesar de lo poco favorable que parecía dicha opción o tal vez... ahora que estábamos solos, podría intentar hablarle.
Christelle:"¿Vaya? ¿Te cansaste tan rápido de correr? Eso no es divertido, creí que nos divertiríamos un poco más… ¿Hmm?¿Nada?, ¿quizás es finalmente hora de una lucha desesperada?". Pensando en la última posibilidad, la mujer salto sobre su lugar emocionada.
Tch, Perra loca.
¡Vamos, magia mía, solo necesito que funciones una vez, aunque sea un poco y me apareceré tan alto en el cielo, que esta mujer no tendrá más opción que olvidarse de mí!
Christelle:"¿Hmm? ¿Intentando usar tu magia? Kukuku, puedes intentarlo todo lo que quieras, pero no funcionara. ¡Ha! ¿Ves este hermoso báculo mío aquí? Esta hecho especialmente para tratar con seres como tú, una vez que lo utilizo, hace que todas las criaturas mágicas en los alrededores entren en caos, incapaces de controlarse.
Algo muy útil cuando se trata con criaturas esquivas o furtivas.
De hecho, ya eres bastante sobresaliente solo por tu monstruosa capacidad física, además, pareces extrañamente tranquilo…un buen espécimen sin duda, jujujuju, aunque es decepcionante, ya que esto generalmente no tiene mucho efecto en criaturas míticas, por lo que tal vez, no eres tan especial…"
¿Aunque no me he sentido exactamente en caos? Teniendo en cuenta los eventos pasados, me daría cuenta si así fuera.
¿Tal vez mi magia lo está bloqueando y por eso no puedo utilizarla correctamente? Pero qué pasa con este extraño tropo de villano cliché en el que me explica cómo funcionan sus habilidades…Aunque no es como si ella supiera que puedo entenderla completamente.
Christelle: "Bueno, supongo que ya fue suficiente diversión. Aún tengo una gran serpiente que cazar, así que apresúrate a ofrecer tu lucha desesperada... o muere como la buena bestia que eres."
Mientras pronunciaba aquellas palabras, la punta del báculo que sostenía comenzó a emitir un tenue resplandor.
¿Será este mi fin?
Y aun así... no me sentía especialmente perturbado ni reacio ante la idea. De hecho, me sorprendía lo tranquilo e indiferente que me encontraba. Sin duda, todavía había cosas que me habría gustado hacer, pero ninguna lo bastante importante como para aferrarme desesperadamente a la vida.
Aunque resulta un tanto irónico que sea un miembro de mi propia familia quien termine siendo la causa de mi muerte... ¿o no...?
Pero que no me aterrara la idea de morir no significaba que estuviera dispuesto a aceptarla. Mi vida apenas acababa de comenzar y, además...
¿Cómo podría descansar en paz sabiendo que ese maldito basilisco seguía ahí fuera?
¿Cómo podría reconciliarme conmigo mismo y apagar la ira que hervía en mi estómago cuando todo esto era culpa suya... y de Voldemort?
Ahora que lo pienso, es muy posible que toda esta situación haya sido, al menos en parte, orquestada por él. La simple aparición del basilisco cerca de mí ya era sospechosa. Siempre soy extremadamente cuidadoso cuando estoy solo e, incluso si no soy rival para una criatura como esa, con un cuerpo de semejante tamaño habría sido difícil que lograra acercarse sin que lo percibiera.
Debió de intentar eliminarme en cuanto descubrió que estaba haciendo algo capaz de contrarrestar la mirada mortal de su mascota. Lo demás... no eran más que nimiedades, el tipo de asuntos insignificantes que solo alguien de mente tan mezquina como él consideraría dignos de atención.
Al menos sé que la parte de su alma que conspiró contra mí pronto dejará de existir. Harry y Ron...
Oh, es cierto. También Hermione.
Ya debieron enfrentarse a Lockhart.
A estas alturas ya deberían haber llegado a la Cámara de los Secretos...
Christelle: "¿Hmm? ¿La nube se deshace?"
Me habría gustado ver cuál era su verdadero aspecto. Después de todo, solo había llegado a verla aparecer en los baños—
**Revoltijo Pop**
--Fin Pov--.
.-.
Segundo piso, Baños.
**Boom**
Un estruendo ensordecedor sacudió todo el baño cuando un tenue destello iluminó la estancia. Al instante siguiente, una enorme figura envuelta parcialmente en niebla púrpura se estrelló contra el suelo, destrozando varios cubículos de madera. Al mismo tiempo, otra figura, mucho más pequeña, salió despedida hacia el lado opuesto y se estrelló contra uno de ellos.
Christelle: "Ugh... Maldita criatura... ¿Así que tú también podías teletransportarte? Pero... ¿cómo? Tu magia debería seguir sellada."
La mujer dejó escapar un débil gemido mientras se incorporaba con cierta dificultad, todavía aturdida por el violento e inesperado impacto.
La enorme figura envuelta en niebla púrpura permaneció completamente inmóvil.
Desde el instante en que había adoptado aquella forma, se había esforzado por no emitir el más mínimo sonido que pudiera asociarse con su identidad. Incluso el supuesto siseo que parecía acompañarla no era más que una alucinación provocada por la niebla que envolvía su cuerpo.
La repentina teletransportación también lo había tomado por sorpresa, pero el enorme tamaño y resistencia de aquel cuerpo le permitieron absorber el impacto sin apenas molestias.
Con una rápida mirada, notó que el tenue resplandor verdoso que lo envolvía se disipaba con rapidez, al mismo tiempo que sentía cómo recuperaba el control de su magia humana. Sin embargo, su magia de zorro celestial seguía sin responder a su llamada.
Por otro lado, la niebla púrpura que ocultaba su cuerpo comenzaba a disiparse poco a poco, dejando entrever lentamente su silueta.
Extimum: '¿Fue eso... quizá un maleficio dirigido?'
Christelle: "Je... Parece que tendré que ponerme seria, o una humilde criatura como tú empezará a volverse demasiado confiada."
"¡Destierro de Sombras!"
Un resplandor oscuro brotó de inmediato de la punta de su báculo y se expandió velozmente, intentando engullir todo el baño.
Extimum: 'No es bueno.'
Sin vacilar un instante más, dejó a un lado cualquier otro pensamiento y se lanzó hacia el enorme agujero que se abría en el centro del baño, desapareciendo rápidamente de la vista.
La oscuridad creciente pasó rozándolo por apenas unos centímetros.
Christelle: "Ughh... Se escapó... y, por Erebus... ¿desde cuándo hay un agujero en medio del baño?"
