Ficool

Chapter 26 - ¿Quién eres? o ¿Que eres?

.-.

En una de las torres de Hogwarts se encontraba una amplia sala circular, iluminada por numerosas ventanas y decorada con retratos de antiguos directores. Una gran biblioteca rodeaba las paredes, y varios armarios albergaban todo tipo de artilugios mágicos. Este lugar no era otro que la oficina del director.

Sentado en la silla principal estaba Albus Dumbledore.

Los estudiantes acababan de abordar el tren, por lo que se tomó un momento para reflexionar en la tranquilidad de su despacho.

Dumbledore era considerado uno de los magos más poderosos del mundo actual, admirado no solo por su fuerza, sino también por su vasto conocimiento y sabiduría en el arte de la magia. Su creciente fama, respaldada por distinguidos logros y cargos políticos que había ocupado a lo largo de los años, lo convertía en una figura de gran influencia. El más reciente de esos logros había sido su lucha contra el mago oscuro Lord Voldemort.

Su vida, larga y marcada por altibajos, lo había llevado a dirigir el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Como uno de los magos más destacados de la actualidad y con considerable influencia en la mágica Bretaña, gozaba de prestigio y admiración. Firme defensor del camino de la luz, no obstante, había recurrido en ocasiones a métodos cuestionables y cometido actos de los que no se enorgullecía, justificándolos en nombre de un bien mayor.

No se le podía considerar un hombre malvado, pero sí alguien dispuesto a hacer lo necesario para alcanzar sus objetivos. Su gran previsión y astucia lo convertían en un estratega calculador, y su poder le permitía actuar directamente sobre sus planes. Era el gran enemigo de Voldemort, a quien había derrotado en varias ocasiones antes de su caída definitiva a manos de los Potter. Y aún ahora, sus intrigas continuaban.

Sobre su escritorio, una taza de té desprendía un ligero vapor. Mientras desenvolvía un caramelo, meditaba sobre los acontecimientos recientes.

'Ese chico, Extimum… es una variable complicada y peligrosa. Debo ser cuidadoso con sus acciones. Es muy hábil para su edad, pero se ha acercado demasiado a Harry. Me preocupa que provoque cambios inesperados…

Lo más intrigante es que, pese a mostrarse educado, se mantiene excesivamente precavido en mi presencia. No me ha dado la oportunidad de indagar en él, como si sospechara de mí.

Solo espero que, al igual que su familia, elija observar desde el margen… o, en el mejor de los casos, que decida apoyar mis planes. La piedra que le di ya puede contar como una pequeña conexión'.

Muchas cosas se agitaban en el mundo mágico. Las corrientes subterráneas no se detenían, y el peligro acechaba en cada esquina. Pero Dumbledore tenía sus propios planes.

Ya fuera para impedir la resurrección de Voldemort o para eliminarlo por completo, el tablero estaba lleno de variables e incógnitas. Tendría que moverse con cautela.

Lo más importante era, sin duda, asegurar el porvenir del niño de la profecía, ofreciéndole un crecimiento sólido y preparándolo para su apoteosis.

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Estación Kings Cross.

Al llegar a la estación, los estudiantes bajaron del tren y comenzaron a dispersarse en busca de sus familias.

Extimum descendió después de un rato. Era quizá de los alumnos con menos equipaje visible. Desde que había conseguido su bolsa expandible, se había deshecho de las maletas tradicionales, demasiado engorrosas para su gusto.

Aunque su bolsa no podía contener tanto como un baúl, un simple hechizo de encogimiento solucionaba el problema… con el riesgo, claro, de extraviar algo si no se tenía cuidado. De todos modos, era una solución temporal: en cuanto aprendiera más encantamientos y runas, planeaba crear una herramienta de almacenamiento mucho más amplia y cómoda.

El viaje de Hogwarts a Londres se le había hecho algo largo. Pasó gran parte del trayecto durmiendo, pero también se tomó el tiempo de charlar con sus amigos y despedirse, especialmente de quienes no volvería a ver en mucho tiempo, como Tonks.

Ya eran las 6:00 p.m.

No mucho después, otro chico bajó por la misma puerta: Draco Malfoy.

"Oye, Extimum, ¿conocerás a mi padre? Es un gran admirador de tu familia". Dijo con evidente entusiasmo, deseoso de presentar a su nueva amistad y recibir elogios.

Extimum: "Si es solo conocerlo, está bien. Pero me temo que, si desea ver a algún miembro de mi familia, será difícil. Normalmente solo viene mi elfo doméstico; ya sabes, están ocupados con muchos asuntos".

Draco: "Mmm, no creo que le importe mucho, si igual puede conocerte".

Extimum ya había visto a Lucius Malfoy en otras ocasiones, pero nunca habían hablado directamente.

Extimum: "Entonces vamos".

Cuando se disponían a marcharse, las figuras de Harry, Ron y Hermione descendieron del tren.

Ron: "Extimum, ¿Quieres venir a conocer a mi familia?, Oh… estas con Draco…".

Draco: "Llegas tarde, Weasley. Extimum ya acepto conocer a mi padre".

Extimum: "Si no se van demasiado pronto, iré después de saludar a la familia de Draco".

Draco sonrió y guio triunfalmente a Extimum a una pareja que se mantenía a cierta distancia del bullicio, intercambiando apenas algunas miradas con conocidos.

El primero era un hombre alto, de cabello rubio y ojos grises. Su melena llegaba a los hombros, y su piel clara se combinaba con un porte aristocrático. Vestía ropas antiguas y elegantes, y su mirada altiva revelaba una arrogancia palpable: un pecado común entre los magos de sangre pura. Era Lucius Malfoy.

A su lado estaba una mujer alta y delgada, de piel pálida, cabello rubio y ojos azules. Su belleza refinada y su postura impecable proyectaban la misma elegancia orgullosa que su esposo. Ella era Narcissa Malfoy.

La pareja los observó acercarse: Narcissa dedicó una mirada breve a Extimum tras fijarse primero en su hijo.

Lucius: "Es bueno que vuelvas sano y salvo, Draco… e incluso trajiste a un amigo". Dijo mientras Draco se dirigía a su madre para abrazarla.

Draco: "Así es, padre. Él es Extimum Shadowless, de quien te hablé antes".

Lucius asintió y le tendió la mano.

Lucius:" Soy Lucius Malfoy. Es un placer conocer al heredero Shadowless".

Manteniendo la formalidad, Extimum estrechó la mano con la fuerza justa para mostrar seguridad.

Extimum:" El placer es mutuo, señor y señora Malfoy".

Narcissa: "Me alegra que Draco haya hecho nuevos amigos. ¿Estas también en Slytherin, supongo?". Preguntó con tono cordial, aunque su expresión se mantuvo fría.

Extimum: "El Sombrero Seleccionador se mostró entusiasta con esa idea, pero dado que mi inclinación es principalmente hacia la búsqueda del conocimiento, decidió ponerme en Ravenclaw. Sin embargo, mantengo buenas relaciones con Slytherin; mi amistad con Draco es prueba de ello".

Escogió bien sus palabras: con supremacistas de sangre, no convenía mostrar debilidad ni simpatía abierta hacia mestizos o traidores a la sangre.

Por su puesto, algo de investigación podría revelar una historia diferente, pero eso era diferente, especialmente considerando su familia.

Narcissa: "Es una pena, pero estar en Ravenclaw también es aceptable. Espero ver un gran desempeño por tu parte".

Lucius: "¿No vendrá tu padre a recogerte? Seria agradable acercar a nuestras familias".

Extimum: "Me temo que no. Mi padre es un hombre muy ocupado, así que no es probable que nos honre con su presencia hoy".

Lucius no insistió, aunque aprovechó para dejar caer la invitación.

"En ese caso, espero que tengamos el honor de recibirte en nuestro hogar en el futuro".

Extimum: "Lo aprecio, aunque quizá viaje al extranjero próximamente. Pero me aseguraré de visitarlos cuando sea buen momento.".

Narcissa: "Entonces esperaremos tu visita con anticipación". Dijo con una leve inclinación de cabeza antes de marcharse junto a su esposo

Cuando se alejaron, Draco comentó en voz baja:

—"No tienes que sentirte obligado si no puedes. Nos veremos luego de todas formas"— Antes de seguirlos.

Extimum, con su expresión impasible y una leve sonrisa cordial, se despidió y regresó, encontrándose en el camino con una gran familia de pelirrojos.

???: "Ah, tú debes ser Extimum. ¡Qué gran muchacho! Te pareces mucho a tu padre". Dijo un hombre de mediana edad antes de que pudiera presentarse.

???: " Arthur, primero preséntate. Hola, querido, soy Molly Weasley, madre de Ronald". Añadió la mujer a su lado.

Arthur: " Jajaja, disculpa mis modales. Soy Arthur Weasley, el padre de Ron. ¿Ron?, ¿Dónde estás?".

???: "Fue a despedir a Hermione con Harry". respondió una niña que parecía un año menor que Extimum, escondida detrás de Charlie Weasley.

En el grupo estaban, además de Arthur y Molly, Charlie, Ginny, Percy, Fred y George.

Arthur: "Ah, ya pronto vendrá".

Extimum: "Es un placer conocerlos. ¿Es usted conocido de mi padre?".

Arthur: "Oh, bueno. No diría que somos cercanos, pero he hablado con él últimamente por asuntos del Ministerio y veo que comparten su… expresividad".

Molly: "Vamos, querido, no lo aburras con eso. Extimum debe oír bastante sobre el Wizengamot en casa".

Ron: "¡Mama, Papa! Oh, Extimum, ya conociste a mis padres". Ron había vuelto junto con Harry.

Extimum: "Si, una familia encantadora en verdad".

Tras charlar un poco más con todos, la familia Weasley se despidió y quedó a solas con Harry.

Extimum podría llamar a Bob en cualquier momento, o este vendría a buscarlo llegado el momento. Así que, realmente, solo quedaba Harry.

Ambos contemplaban la vista de la ciudad muggle desde la salida de la estación.

Extimum: "¿Aún no llegan por ti?".

Harry: "Si… es que vienen de un poco lejos". Respondió, aunque Extimum detectó enseguida que mentía.

Sabía que los Dursley solo venían por él a regañadientes y se tomaban su tiempo.

Extimum: " Dime, Harry… si pudieras elegir, ¿te quedarías con ellos?".

Harry: "Por supuesto que no, ellos…". Empezó a decir, pero su ánimo decayó y guardó silencio.

Extimum: "No tienes que contármelo si no quieres. Por otro lado… tengo una propuesta.".

Harry: "¿Qué es?".

Extimum: "¿Y si tuviera una forma de que tu estadía fuera más cómoda? Solo tendría que hacer unas cuantas cosas… y que tú mantuvieras el secreto. Podríamos mejorar tu situación".

Harry: "¿Enserio?". Pregunto con sorpresa y duda.

Extimum: "Si es lo que deseas".

Harry: "Si, pero… ¿no les pasara nada malo, cierto?".

Extimum: "No, no será necesario… A menos que lo desees".

Harry: "No, no, son mi familia después de todo".

Extimum no dijo más. Se puso de pie, sacó su varita y la apuntó hacia Harry, lo que alarmó al chico.

"Truci cursu". Una luz oscura brotó de la punta de su varita y se adhirió a la sombra de Harry.

Harry: "¿No… pasó nada? ¿Qué hiciste?". Preguntó, abriendo los ojos tras cerrarlos por reflejo.

Extimum: "Aunque dije que te ayudaría, pero no puedo hacerlo ahora mismo. Bueno… parece que llegaron por ti. Te visitare en la mañana. ¡Bob!".

Retrocedió un par de pasos y llamó a su elfo doméstico.

"A casa".

Bob apareció de inmediato y, antes de que Harry reaccionara, Extimum había desaparecido.

Harry: "Adiós… espera, ¿mañana?". Murmuró, pero no pudo pensar mucho más: un coche acababa de detenerse frente a la estación y le gritaban para que subiera.

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Extimum reapareció en la entrada de su mansión.

No era costumbre aparecer directamente dentro de las casas: se consideraba descortés, además de que la mayoría de hogares mágicos tenían encantamientos anti-aparición.

Tras un vistazo al lugar, entró junto a Bob.

Bob: " ¿El joven amo disfrutó de su estadía en Hogwarts?

Extimum: "Sí, fue… diferente y estimulante en más de un sentido. Prepara lo de siempre; estaré en la biblioteca".

Sin más, se dirigió a la biblioteca secreta. En vez de ir al grimorio, buscó un libro del estante: Magia de sangre.

Tenía varias ideas para ayudar a Harry. La más simple era modificar la memoria de los Dursley para que su trato fuera más amigable o, al menos, razonable. Pero antes tenía que resolver algunas dudas sobre como actuaba la magia que protegía a Harry: no quería provocar una reacción violenta y terminar como Voldemort.

Solo tendría que hallar una manera de hacerlo conforme a la voluntad del propio Harry, evitando que la magia interfiriera.

Investigó durante una hora. Refiriéndose principalmente entre la magia de sangre, sacrificio y amor. Luego tomó el baño que Bob le había preparado, cenó y descansó el resto de la noche. Al día siguiente, iría a visitar a Harry.

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A la mañana siguiente, Extimum apareció con Bob frente a la casa de Harry. Antes de despedirse el día anterior, le había lanzado un hechizo rastreador, lo que le permitía ubicarlo. Con las indicaciones de Harry y la ayuda de Bob, llegar fue sencillo.

Extimum: "Está bien, Bob, espera aquí hasta que vuelva".

Percibía una ligera magia en el aire: tal vez defensas o alertas puestas por Dumbledore, para disuadir a visitantes no deseados. Bob, sin embargo, no había tenido problemas para atravesarlas.

Eran alrededor de las 7:30 a. m., y el vecindario estaba tranquilo.

La casa donde vivía Harry era grande, con jardines delantero y trasero, y pintada de un tono beige.

Extimum oyó el sonido de la televisión y pasos en el interior: ya estaban despiertos. Sin molestarse en tocar, intentó abrir la puerta con un gesto de su mano… pero no funcionó.

Extimum: '¿Tal vez si hay defensas reales?, ugh, olvidalo'.

Recordó a Doby y se volvió hacia Bob.

Extimum: "¿Puedes abrirla?".

Bob: "En seguida, maestro Extimum". Bob chasqueo los dedos y la puerta se abrió.

Extimum: "Gracias… Maldito rastro en las varitas, debería investigar si puedo borrarlo…".

Era realmente molesto tener su magia limitada cuando venía al mundo muggle por el rastro de su varita y no es como si quisiera tener a los aurores encima suyo solo por hacer magia demás.

Entró con paso casual, observando los cuadros del pasillo hasta llegar al comedor. Allí estaban tres personas desayunando; Harry comía en la cocina.

El primero en verlo fue Dudley, un niño gordito de cabello y ojos oscuros, que lo miró con los ojos muy abiertos.

Petunia: "¿Qué pasa, Dudley? ¿Por qué no comes?". La mujer junto a Dudley pregunto al percatarse que dejaba de comer. Era una mujer delgada, de rostro alargado y cabello y ojos oscuros.

Vernon, un hombre corpulento de bigote espeso y cabello negro con canas, levantó la vista de su plato para mirar a su hijo, pero se detuvo al ver a Extimum.

Tanto Vernon como Dudley se sorprendieron por la apariencia de Extimum, aunque ya habían visto cosas mágicas e incluso a Hagrid que era medio gigante, pero la apariencia de Extimum resultaba demasiado exótica para los muggles comunes.

Si ignoras el color de su cabello como alguna extraña moda, todavía tienes su vestimenta que, aunque elegante, claramente tiene algunas particularidades no muy usadas o extrañas, solo para estremecerse cuando cruzaron miradas con esos ojos morados.

Vernon: "Tu… ¿Quién eres? O ¿Que eres? ¿Y cómo entraste a mi casa?". Preguntó con una mezcla de alerta y precaución.

Su grito llamo la atención de Petunia y Harry.

Extimum: "Buenos días. Lamento mi inapropiada intromisión a su hogar"— Respondió con cortesía, aunque por un momento estuvo tentado de asustarlos—"Vengo esta mañana a proponerles una transacción que, estoy seguro, les resultará beneficiosa".

Había que ser civilizados, primero intento hablar, sino funcionaba…bueno, solo los hechizaría como inicialmente pretendía.

Vernon: "No quiero nada. Largo de mi casa, bicho raro". Al ver la actitud educada de Extimum, la precaución desapareció en el corazón de Vernon y en su lugar restauro su confianza y habitual actitud ruda y altanera.

Extimum: "Ya veo… supongo que lo haremos de la forma divertida".

Con un gesto de su mano, todos menos Harry se desmayaron. Era un nuevo truco que había desarrollado: una sobrecarga sensorial directa al cerebro que funcionaba contra muggles, pero no contra magos o criaturas mágicas.

Harry: "¿No les hiciste nada malo o sí?".

Extimum: "No te preocupes, solo tendrán un ligero dolor de cabeza al despertar y tal vez estén un poco aturdidos. Solo déjame arreglar algunos detalles y todo estará terminado".

Extimum se agachó junto a los Dursley y usó su legilimancia. Aunque no era muy hábil aún. Le faltaban contrincantes para practicar. Podía implantar sugerencias simples: que no temieran la magia, que trataran mejor a Harry, que le tuvieran cierto aprecio y más libertad.

De hecho, esta también era una pequeña motivación para venir aquí.

Solo eran sugerencias, aun podrían ser rechazadas, pero no seria tan fácil, de eso se aseguró. Se volverían pensamientos persistentes, hasta que terminaran aceptándolos.

Una solución simple, pero era todo lo que podía hacer, alterar sus personalidades estaba muy fuera de su alcance, por ahora…

Extimum: "Bien, deberían ser personas un poco diferentes contigo para cuando despierten".

Harry: "¿Eso es todo?".

Extimum: "Bueno, no hice nada extremo, así que, si, es todo por ahora".

Por lo que había leído, hacer esto todavía estaba dentro de lo seguro, si intentara algo más intrusivo podría provocar que la conexión con Harry reaccionara y bueno, no sabría que pasaría, pero probablemente nada bueno.

Por supuesto, también podía solo hacer que Harry se fuera lejos, pero no era necesario.

"Cambiando de tema, Harry, ¿quieres venir conmigo en un viaje?".

Harry: "¿Un viaje? ¿A dónde?".

Extimum: "A China. ¿Qué te parece? Será toda una experiencia en una comunidad mágica y cultura diferente"

Harry: " Pero… no creo que me dejen ir".

Extimum: "Solo di si quieres o no. Yo me encargare de los detalles".

Harry: "En ese caso… sí, quiero ir".

Extimum: "Excelente. Entonces, vamos a adelantar la recuperación de tus tíos para no esperar demasiado".

Sacó una poción recuperación de su bolsa y luego hizo flotar su contenido hasta las bocas de las tres personas desmayadas.

Vernon fue el primero en reaccionar.

Vernon: "Ugh… ¿Qué paso? Tú… ¿Quién eres?".

Extimum: "Un familiar lejano"—Improvisó, usando ilusión y legilimancia para reforzar la idea—"Vine de visita y te desmayaste".

Vernon: "Ya veo… con que eso ocurrió. ¿Y qué querías?".

Extimum: "Me alegra que lo preguntes. Vine a pedirte permiso para llevarme a Harry de viaje por unas semanas".

Vernon: "Está bien, solo asegúrate de que vuelva sano y salvo".

Harry lo miró boquiabierto: su tío nunca había aceptado algo así sin protestar, ni mucho menos había mostrado preocupación por él.

Extimum: "Gracias. Harry, ve a empacar tus cosas".

Harry corrió hacia su habitación bajo la escalera y empaco sus cosas en una maleta.

Extimum lo siguió y al ver su terrible lugar de vivienda, no pudo evitar darle algunas miradas.

Extimum: "Sr. Vernon, ¿No cree que sería mejor si Harry tuviera un cuarto adecuado? No querría que las autoridades vieran que vive aquí abajo".

Vernon: "Sí, sí… tienes razón. Usaremos el cuarto de los juguetes de Dudley. Estoy seguro de que a Dudley no le importará, ¿Verdad, Dudley?".

Dudley: "Si, Harry debería tener un lugar adecuado".

Petunia. "Arreglare el lugar para cuando vuelva".

Extimum: "No se molesten, lo haré yo, será rápido". Con una idea repentina en su mente, subió al segundo piso.

Encontró la habitación luego de revisar brevemente.

Rebuscando un rato en su bolsa mágica, Extimum saco un libro tosco y de cubierta blanca. Infundio su energía, y el libro pronto se volvió azul.

Abrió la primera página. Allí se mostraba todo el diseño de la casa dibujado en él.

Lo detallo por un momento y luego, empezó a mover sus dedos por las páginas haciendo trazos.

Como un rompecabezas reformándose, el espacio interior se agrando, las paredes y el piso se transformaron e incluso las cosas que estaban bajo la escalera aparecieron aquí.

El lugar se convirtió en una habitación adecuada y elegante.

"Es… increíble". Harry dijo asombrado. Había llegado en mitad del proceso, curioso por lo que Extimum quería hacer.

Extimum: "Es el resultado de meses de trabajo. ¿Talvez deberías estudiar más magia? Hablando de ello, añadí algunos encantamientos a la habitación, ya los descubrirás con el tiempo".

Se sintió satisfecho con la expresión de Harry. Había invertido bastante tiempo en ello las últimas semanas en Hogwarts. Consiguiendo mejorar bastante el alcance de sus capacidades.

Ahora era una herramienta mucho más digna de un diseñador o constructor mágico. Aunque todavía no era perfecto, estaba mas cerca de su aspiración.

No quería ver cosas como la casa de los Weasley, cuya edificación parecía mas una torre de jenga que una casa propiamente.

Extimum: "Bien, vámonos".

Salieron al jardín, donde los esperaba Bob.

Extimum: "Harry, te presento a Bob, mi elfo doméstico".

Bob: "Bob saluda el heredero de la casa Potter". Respondió el elfo con un mínimo de cortesía.

No consideraba muy altamente a Harry Potter, ni sus supuestas hazañas. Para el caso el verdadero héroe era su madre quien se había sacrificado. Sin mencionar que era un mago mestizo, solo le dio un mínimo respeto por su amo.

Extimum: "Bien, llévanos al callejón Diagon".

Bob: "Enseguida". Bob tomo el dobladillo de la ropa de Extimum y Harry y desaparecieron.

**Pop**

.

En un rincón discreto del callejón Diagon.

"*Bluagh*… "— Harry se dobló, mareado —"Ugh… debiste decirme que sería un movimiento brusco… *Bluagh*". Nunca había hecho el viaje por aparición.

Extimum sonrió débilmente con calma.

"Gracias, Bob, puedes retirarte por ahora".

Bob se inclinó y luego desapareció.

Extimum: "Yo tampoco tuve el privilegio en mi primera aparición, pero te acostumbras,;no es tan malo".

Harry: "Ugh… bueno, ¿A dónde vamos?".

Extimum: "Primero haremos algunos recados míos antes de partir, pero… tendremos que hacer algunos cambios". Mientras hablaba, su cuerpo empezó a cambiar.

Su cabello se volvió negro, sus ojos azules y su rostro más común; incluso su estatura creció un poco.

Harry: "Vaya… es la primera vez que te veo hacer eso". Comentó, impresionado. Sabía que Extimum era metamorfomago, pero no lo había visto transformarse en persona.

Extimum: "Ahora es tu turno, tu cicatriz será problemática si la ven".

Moviendo su varita, pinto la cicatriz de Harry con maquillaje.

Un hechizo que estudio por motivos enteramente profesionales. Como la cicatriz de Harry tenía rastros mágicos, era más simple cubrirla con maquillaje que intentar esconderla. Después de eso, tiño su cabello de un color rubio.

Extimum: "Excelente, a partir de ahora serás… Harold. Sí, Harold suena bien. Lo usaremos mientras estemos aquí, ¿entendido, Harold?".

Harry: "¿Es realmente necesario?".

Extimum: "Por supuesto. Aunque no muchos te conozcan en persona, tu cicatriz es famosa. Y después de un año en Hogwarts, tu rostro es más reconocido de lo que crees. Nunca se sabe quién podría estar mirando".

Incorporándose al camino principal, caminaron hasta Gringotts y cruzaron las grandes puertas, dirigiéndose al mostrador de Snaglok.

Extimum: "Buenas días, Snaglok. Vengo hoy con los negocios que te había mencionado".

El duende, revisando un libro de registros con una mirada apática, levantó la vista. Sus ojos parpadearon al ver una figura familiar.

Snaglok: "Ah, señor Shadowless. Una visita inesperada… pero agradable. Ya lo puedo sentir: el olor del oro y un cosquilleo en mis pies me dicen que hoy tendremos una gran reunión". La voz de Snaglok aún mantenía su acento al hablar el lenguaje de los magos, pero mostraba una verdadera alegría, el oro realmente podía moverlos.

Harry: "¿Pueden ser tan habladores y animados?". Harry parpadeo sorprendido. Su experiencia anterior había sido fría y distante. Incluso recibiendo algunas miradas de disgusto y desdén.

Snaglok frunció el ceño—"Los magos y sus prejuicios…". Bufó.

Extimum: "No te molestes"—Intervino—"Es nuevo en el mundo mágico y ha interpretado mal a los duendes. Tu ilustre presencia lo ha sorprendido".

Snaglok resopló nuevamente y saltó de su asiento.

"Bien. Síganme".

En su oficina privada, el duende se recostó en la silla.

Snaglok: "Muéstrame el producto con el que nos haremos ricos".

Extimum: "Aun está en desarrollando, pero ya es funcional. Traje tres prototipos, sin embargo, mi objetivo no es venderlos. Su verdadera rentabilidad solo se vera si lo ofrecemos como un servicio. Si tienes el control de las restricciones de esta habitación te mostrare su uso".

Extimum puso sobre la mesa tres libros toscos de cubierta blanca.

Snaglok: "Bien… dejare que me sorprendas". Con algo de expectativa, busco en su bolsillo y saco su llavero, de él, arrebato una placa metálica con inscripciones y se la entrego.

Extimum la usó para desactivar las restricciones de la habitación. Tomó uno de los libros, lo infundió con magia y su cubierta se volvió dorada. Lo abrió, revisó el diseño por unos segundos y trazó líneas con el dedo.

La oficina entera comenzó a transformarse: del estilo intrincado y pétreo de los duendes pasó a una moderna sala al estilo muggle, con líneas limpias y luz cálida.

Snaglok: ¿Puedes cambiar una sala entera solo con ese libro? —Snaglok lo miró con renovado interés—"Ciertamente podría ser un servicio atractivo. Los magos británicos tienen un pésimo sentido del gusto con sus construcciones, no se comparan a la magnificencia de las nuestras, esto, por otro lado, es… algo aceptable".

Extimum: "Sé que estas bastante entusiasmado con obtener algo de esto, por lo que te dejare administrar este negocio. Si aceptas-".

Snaglok: "Por supuesto".

Extimum: "*Ejem* Tendrás entonces que encargarte de arreglar los medios legales por mí. Registrar una empresa de productos y servicios varios. Por ahora, iremos con la remodelación y construcción de viviendas.

Creo que empezar con 3 empleados debería ser suficiente para un solo local. Cada uno manejara uno de los libros.

Ya tiene un instructivo incluido sobre su uso.

Además, habría que patentar mi invento y luego… empezaremos con algo simple: casas de magos y en cuanto pueda mejorarlo intentaremos con locales y sitios importantes que estén dispuestos a contratar el servicio".

Extimum narro varios detalles más, mientras Snaglok, emocionado, se apresuraba a conseguir todo tipo de papeles y contratos mágicos para organizar todo.

Harry se limitó a ver al hiperactivo duende saltar de un lado a otro.

Dos horas después, todo estaba acordado. Extimum había sido meticuloso; aunque confiaba en que Snaglok no lo traicionaría por unas pocas ganancias, no descuidó las cláusulas de seguridad.

De todas formas, solo estaba entregando un prototipo, aun tenia mucha margen de mejora y era solo su primera idea puesta en marcha. Tenia muchas más y ni siquiera habría sacado esta al mercado de no ser porque necesitaba dinero.

Lo bueno, era que el costo de producción no había sido muy elevado entre prueba y error. Le sobró lo suficiente para permitirse este viaje.

Extimum: "Eso sería todo por mi parte… salvo una cosa más ".

Snaglok: "¿Qué necesitas?".

Extimum: "Mi amigo quiere retirar dinero de su cuenta, pero tiene ciertas dificultades".

Snaglok: "Por supuesto, necesitare su nombre, llave y numero de bóveda".

Extimum: "Por desgracia no tenemos la llave, pero una prueba de sangre debería ser suficiente, en cuanto a su nombre… es Harry Potter".

Iban a viajar, así que, por supuesto necesitaban dinero, Extimum podría cubrir ciertas cosas, pero tampoco era tan libre. Él mismo Harry no estaría de acuerdo incluso si lo sugiriera, por lo que era otro de sus motivos para venir a Gringotts.

Snaglok: "¿Harry Potter dices...?".

Snaglok se congelo por un momento, dándole una mirada escrutadora a Harry.

Extimum: "Como podrás imaginar, vinimos con algo de discreción, por eso el cambio de apariencia".

Snaglok: "Eso lo sabré después de verificarlo, aquí mismo tengo el tazón para verificar el linaje, acerca tu mano, mago y deja caer una gota de tu sangre". Abriendo uno de los cajones de su oficina, saco un cuenco de piedra con múltiples caracteres rúnicos tallados en él.

Harry miró a Extimum en busca de aprobación. Incluso él sabía lo delicado de entregar su sangre.

Extimum: "Está bien, usa esta daga". Extimum le entrego una daga que saco de su bolsa.

Harry se cortó un poco el dedo dejando caer una gota en el tazón, que luego se ilumino. Minutos después, un avión de papel llegó volando y se desplegó sobre la mesa con los resultados.

Era un sistema bastante eficiente.

Snaglok: "Es correcto. Usted es el señor Potter"—Confirmó—"También sería recomendable que hable con su administrador de cuentas; hay detalles descuidados desde hace tiempo. ".

Extimum: "Tenemos tiempo".

Snaglok: "En ese caso, los llevare a su oficina para que discutan las cosas con él ".

Snaglok los condujo hasta la oficina del administrador Potter.

Extimum planeaba solo esperar, pero la cara de confusión de Harry mientras el duende le hablaba lo obligo a tener que dar un paso adelante y asesorarlo.

El administrador de cuentas de los Potter lo miro con recelo, pero al final actuó como si no existiera, aceptando su intromisión, aun así, solo escuchaba la opinión final de Harry sobre los asuntos.

Al final, el duende los llevo a la bóveda Potter donde Harry saco dinero, esta vez consciente de lo que podría hacer con cierta cantidad.

Después de eso, salieron de Gringotts.

Extimum: "Ha sido una mañana ocupada".

Harry: "Si… y tengo hambre".

Extimum: "Entonces vamos a cenar y después partiremos".

En un restaurante del Callejón Diagon, disfrutaron de una comida espléndida. Luego, Extimum sacó de su bolsa una pluma tradicional china.

Extimum: "Este es un método más cómodo para viajar. Solo debes sujetarlo o a alguien que lo toque".

Harry cogió uno de los extremos de la pluma y Extimum hizo lo mismo. Un instante después, desaparecieron de allí.

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