Cuando Cloud llegó a la oficina del líder de la [Red Ribbon], lo único que encontró fue un cadáver que reconoció como el dueño del lugar, lo que significaba una cosa, que Black igualmente traicionó a su líder y escapó, así que viendo que no tenía nada más qué hacer, decidió ir en dirección a la que sintió una presencia leve, solo para encontrarse con otro cadáver, esta vez el del general traidor, lo que causó que él frunciera ligeramente el ceño porque esto era extraño.
Viendo que no había nada más qué hacer, Cloud liberó todo su Ki y destruyó la base en cuestión de segundos, dejando solo escombros, solo para sentir cómo la pequeña muñeca de Chronoa parecía estar moviéndose.
[Veo que cumpliste con la primera gran trama de la historia, y todas las personas importantes siguen con vida, buen trabajo] - dijo Chronoa con un tono de voz cansado.
"¿Tan mal está la situación?" - preguntó Cloud con el ceño fruncido.
[Esos invasores están haciendo todo lo posible por destruir la línea temporal principal, y estoy usando cada milímetro de poder que tengo para impedirlo] - respondió Chronoa mientras soltaba un suspiro pesado - [El lado positivo es que mientras más avanzas por el flujo correcto de la historia, más poder puedo acumular, lo que facilita mi trabajo]
Cloud asintió mientras pensaba en lo que era más importante en esta situación - "Dime..."
[Tranquilo, ahora que estoy poniendo manos a la obra, el rey demonio Piccolo no despertará hasta dentro de un año, tiempo más que suficiente para que las esferas del dragón recuperen su poder] - dijo Chronoa con una sonrisa - [Puedes revivir a las víctimas de la [Red Ribbon] sin mucho problema]
Cloud soltó un suspiro de alivio, no porque se sintiera mal por la gente, sino porque él se lo había prometido a sí mismo. Él no era un héroe con un alto sentido del deber, él simplemente ayudaba cuando podía hacerlo, y mientras no afectara sus planes.
La muñeca de Chronoa sonrió ligeramente antes de regresar a su estado inerte.
Viendo que ya todo había terminado, Cloud se montó en la nube Kinton y desapareció en el horizonte, sin notar cómo alguien lo había estado observando.
"Así que ese es el responsable de la destrucción de la [Red Ribbon]" - murmuró Gero mientras entrecerraba los ojos, con una frialdad que parecía como si algo o alguien se hubiera apoderado de su personalidad, porque antes de ver al joven rubio, él no había sentido casi nada, solo un poco de irritación porque esto retrocedería su avance en el ámbito de crear androides, pero ahora que lo había visto personalmente, algo pareció despertar dentro de él, algo que hizo que su hostilidad ante ese joven rubio se disparara de golpe.
"Esto no tiene sentido lógico" - murmuró Gero mientras sacudía la cabeza antes de mirar el maletín con dinero y desaparecer en el bosque porque ahora que ahora que la [Red Ribbon] había desaparecido, los líderes de las diferentes naciones del mundo intentarían encontrar a cualquier sobreviviente para eliminar el peligro a futuro.
Los engranajes del destino estaban regresando a su curso natural, mientras Cloud avanzaba hacia un lugar seguro para poder invocar al dios dragón.
"¡Oh gran Shenlong, escucha mi llamado y cumple mi deseo!" - exclamó Cloud luego de reunir las siete esferas del dragón, las cuales empezaron a brillar al unísono, como si se movieran al ritmo del latino de un corazón.
Cloud observó en silencio cómo el cielo se oscurecía, solo para que luego de unos segundos apareciera la silueta de un imponente dragón.
[Mi nombre es Shenlong, el guardián de las esferas, persona que ha reunido las siete pruebas, pide tu deseo] - dijo Shenlong mientras agachaba la mirada y fruncía el ceño porque reconoció al joven delante de él - [¿Tú otra vez?]
Cloud se encogió de hombros porque esta vez no era su culpa - "Lamento que tenga que ser yo de nuevo"
[¡Hmph! Eso no importa, has reunido las siete esferas, así que puedes pedir tu deseo, pero recuerda que tienes que no soy omnipotente, hay deseos que no voy a poder cumplir porque eso supera el poder de mi creador] - respondió Shenlong con una mirada seria, después de todo, él podía sentir cómo el poder de este joven estaba empezando a superar el poder de su creador.
"Mi deseo es simple, quiero que revivas a toda la gente inocente que murió por culpa de la armada [Red Ribbon]" - dijo Cloud con una mirada relajada en su rostro.
Shenlong se quedó en silencio mientras sus ojos brillaban con un intenso color rojo, terminando luego de unos minutos - [Tu deseo ha sido concedido...]
Al terminar de decir esto, la silueta de Shenlong desapareció, convirtiéndose nuevamente en siete esferas que salieron disparadas por todo el mundo, dejando a Cloud con una expresión tranquila en su rostro.
"Ahora que cumplí mi deseo, supongo que no hay motivo para ir a la isla de Uranai Baba" - pensó Cloud mientras decidía primero visitar a Muten Roshi y ver cómo estaban, solo para percatarse que tres siluetas se acercaban a su ubicación - "¿Qué es eso?"
Las siluetas rápidamente crecieron, mostrando tres robots de diferente tamaño y color, los cuales estaban siendo piloteados por un 'niño' de apariencia demoníaca, un perro humanoide de baja estatura, y una mujer de unos 20 años.
"¿Esos idiotas?" - pensó Cloud con sorpresa, porque no esperaba encontrarse con el grupo de Pilaf en esta situación, así que decidió no partir, sino ver qué era lo que este trío planeaba hacer.
"¡Tú!" - exclamó el demonio de baja estatura con una mirada seria en su rostro - "¡¿Qué hiciste con las esferas del dragón?!"
"Pilaf-sama, la noche acabó, eso significa que el deseo ya ha sido cumplido" - dijo Shu, el perro humanoide mientras intentaba calmar a su líder, mientras que Mai, la mujer del grupo, miraba a Cloud con corazones en sus ojos.
Cloud levantó una ceja cuando notó esto, pero no dijo nada mientras veía cómo los tres payasos empezaban con su circo.
"Tch, como sea, que ese niño bonito usara las esferas del dragón es un crimen, además, nada nos dice que él no sea el responsable de robarnos la esfera un año atrás" - dijo Pilaf mientras fruncía el ceño en dirección del joven rubio - "Es por eso que quiero capturarlo para hacerle hablar"
"¡De inmediato!" - dijo Mai con emoción en su mirada mientras su rostro se ponía completamente rojo por la emoción.
Shu decidió guardar silencio mientras los tres robots avanzaban hacia el joven rubio.
Cloud decidió no jugar más y rápidamente destruyó los robots con una velocidad que dejó confundidos a los miembros de la pandilla de Pilaf, solo para que estos gritaran de sorpresa al ver los fragmentos de metal que quedaron a pesar de que ellos no sufrieron ningún daño.
"La próxima vez que intenten atacar a alguien, les recomiendo que tengan cuidado, porque tal vez no sea tan amable como yo" - dijo Cloud mientras negaba con la cabeza antes de saltar en su nube y salir volando del lugar.
Pilaf se quedó en silencio unos segundos, hasta que empezó a maldecir en voz alta cuando vio que ese extraño, pero fuerte joven rubio había desaparecido.
Shu simplemente se sentó en el suelo con una expresión de terror, mientras que Mai todavía tenía corazones en sus ojos porque este chico no solo era apuesto, sino también fuerte.
Ignorando este pequeño encuentro con esos tres tontos, Cloud avanzó con su nube hacia la isla del Kame Sennin, solo para notar cómo este había desaparecido junto a Krilin e Yamcha, así que decidió investigar porque sentía que esto revelaría algo importante.
Cloud revisó la casa de Roshi por unos minutos hasta que llegó al comedor, lugar donde encontró una carta dirigida al dueño de la casa, y viendo que no había nadie, él decidió leerla, solo para sorprenderse porque esta era una carta de Uranai Baba para su hermano menor.
"El destino es algo impresionante" - dijo Cloud mientras continuaba leyendo hasta que llegó a la parte en la que ella lo invitaba a tener un enfrentamiento entre sus estudiantes y sus luchadores, con la condición de que el perdedor tendría que hacerle un favor al ganador.
Con solo esa información, era obvio que Roshi había aceptado, posiblemente con la intención de usar el favor de Uranai Baba para que le revelara la ubicación de una mujer que le hiciera compañía.
"De alguna forma, eso tiene sentido" - murmuró Cloud antes de saltar en la nube Kinton y volar en dirección donde estaba la isla de Uranai Baba, usando como información el mapa de alguno de los juegos de [Dragon Ball] que había tenido durante su juventud.
El viaje no demoró mucho hasta llegar a un edificio esférico con una arena de combate en el exterior, lugar donde estaban Krilin, Yamcha y Muten Roshi, junto a un mujer anciana de baja estatura que estaba montada en una esfera de cristal, quien estaba acompañada por un fantasma rosado y un hombre con máscara de gato blanco.
"Veo que no te quedan más luchadores, hermano menor" - dijo Uranai Baba con desdén al ver cómo sus luchadores habían logrado derrotar a los dos estudiantes de Muten Roshi.
"Tch, no habría fallado si mi último estudiante estuviera aquí" - bufó Muten Roshi, aunque una sonrisa apareció en su rostro cuando sintió la presencia de la persona de la que él estaba hablando - "Todavía no termina esto"
"¿De qué estás hablando? Mi luchador final acaba de derrotar a tus mocosos" - bufó Uranai Baba mientras se cruzaba de brazos, solo para notar cómo el mencionado miraba hacia el cielo.
