Mytherra: Fractured Horizon
Hace diez años, un segundo sol de color negro apareció en el cielo sin previo aviso. No trajo luz. Trajo transformación.
La Tierra se expandió. La flora y la fauna mutaron en criaturas nuevas e imposibles, los Fractals, seres con los que ciertos humanos pudieron enlazarse a través de una prueba que escaneaba lo más profundo de su alma. A esos humanos se les llamó Resonantes. Y en los años que siguieron, el mundo aprendió a reorganizarse alrededor de ellos: academias, rankings, jerarquías, guerras silenciosas entre facciones que comprendieron antes que nadie que quien controla los Fractals, controla el futuro.
Kai Verlund perdió a su familia el día que todo cambió. Creció entre las grietas del nuevo mundo, sin apellido que lo respaldara, sin nadie que le enseñara las reglas, aprendiendo por su cuenta la lección más importante: que nadie viene a rescatarte.
Ahora tiene diecisiete años y llega a Aethon, la ciudad flotante más prestigiosa del mundo, con una sola cosa que lo diferencia del resto de estudiantes que buscan su lugar en la jerarquía.
Su Fractal.
Se llama Nyx. Y el sistema de cualquier Resonante que la escanea devuelve lo mismo: clasificación indeterminada, habilidades nulas, sinergia de un 0.1%. Una anomalía sin categoría. Un error. La clase de criatura que provoca lástima antes que respeto, y burla antes que miedo.
Lo que nadie sabe, lo que nadie puede saber, es lo que Kai ve cuando Mytherra le muestra la verdad.
Potencial: ilimitado. Evoluciones: sin precedente. Naturaleza: vinculada al Evento de Origen.
Nyx no es un Fractal roto. Nyx es algo que el mundo aún no tiene palabras para nombrar. Y Kai, que aprendió desde niño a observar sin revelar lo que sabe, comprende que esa información es lo más peligroso que ha tenido en sus manos.
Porque en Aethon, el valor de una persona se mide por su Fractal. Y hay fuerzas, dentro del sistema y fuera de él, que llevan diez años buscando exactamente lo que Kai acaba de encontrar.
El problema no es ser el más débil de la Academia.
El problema es saber que no lo es.