Ficool

Chapter 74 - LA BOVEDA

Varios soldados, acompañados por diferentes criaturas marinas, se coordinaban para mover toneladas de cargamento militar y provisiones por los accesos al palacio. Enormes cajas de metal reforzado pasaban una tras otra a través de los puestos de control, repletas de suministros 

Nadie en la guardia atlántica habría sospechado jamás que, dentro de uno de esos pesados contenedores metálicos, los habitantes de la superficie se escondían, listos para infiltrarse en el lugar 

Dos guardias custodiaban la entrada del palacio. Uno de ellos miró a su compañero y comentó

-¿Has visto todo lo que hizo el príncipe? Bueno...el rey Namor.

El otro sonrió y asintió.

-Sí, al fin alguien con las agallas suficientes para plantarle cara a los habitantes de la superficie y darles lo que se merecen.

-Oye, Thakorr fue un gran gobernante *dijo el primero.

-Nunca dije que fuera malo *respondió su compañero* Solo que ya estaba al final de sus días, era demasiado anciano para tomar decisiones importantes.

El primer soldado ladeó la cabeza, pensativo.

-Puede ser, pero... ¿no te parece raro que de pronto haya empeorado tanto? Siempre gozó de buena salud.

-Así son los ancianos *dijo el otro* En un momento están bien y al siguiente ya están partiendo.

Mientras hablaban, algo distraídos, escucharon un "Hu-hú, hu-hú" proveniente de un manojo de algas a poca distancia. Ambos se detuvieron y miraron a su alrededor. Uno de ellos, alzando una ceja, preguntó

-¿Qué demonios fue eso?

De inmediato volvió a sonar un ruido leve: glu, glu, glu.

Los dos soldados se miraron, confundidos. Uno llevó la mano a su comunicador, pero antes de activarlo, una descarga eléctrica los dejó fuera de combate. Cayeron inconscientes al instante, flotando despacio en el agua.

Shuri desactivó el camuflaje de su traje y se giró hacia el grupo de algas.

-¿Qué demonios fue eso?

Desde las plantas, el casco de Legión se asomó.

-Eso siempre funciona en los videojuegos *dijo mientras salía del escondite y se acercaba a ella* En Assassin's Creed es una táctica infalible, pensé que aquí también serviría.

Shuri solo negó con la cabeza y revisó el panel de su antebrazo.

-Creé un bucle en las cámaras por donde vamos a pasar. Solo tenemos que esquivar a los guardias o inhabilitarlos.

-Sin problema *respondió el heroe* Sid tiene a los guardias marcados en el mapa y Byrrah se encargo de que el palacio tenga menos vigilancia con la excusa de los preparativos de guerra de Namor, debería ser sencillo

Shuri asintió y, con cuidado, abrió ligeramente la puerta para avanzar.

Se movieron por los pasillos y las enormes salas del palacio, esquivando a las patrullas y manteniéndose lo más sigilosos posible.

Un grupo de cuatro soldados custodiaba el acceso a un corredor cuando, de pronto, sus radios emitieron un ruido extraño. Confundidos, se miraron entre sí y se llevaron los dispositivos al oído para escuchar mejor. En ese instante, una frecuencia de sonido sumamente aguda resonó directamente en sus canales auditivos.

Los cuerpos de los guardias se pusieron rígidos al instante, la piel de sus rostros perdió color y las venas de sus cuellos y frentes se marcaron con fuerza. Poco a poco, comenzaron a perder el conocimiento y cayeron, flotando despacio por la densidad del agua.

Antes de que tocaran el suelo, Shuri y Legión se acercaron a toda velocidad. Cada uno atrapó a dos guardias antes de que causaran algún ruido y los arrastraron rápidamente hacia una sección poco concurrida del palacio.

-Lamento la experiencia, muchachos, pero así es más fácil para todos *dijo Legión en voz baja mientras terminaba de acomodarlos en un rincón* Al menos esto no les dejará una marca, ¿no?

Shuri lo miró mientras aseguraba el lugar.

-¿Por qué no hiciste eso con los guardias de afuera?

-Perdón por no querer atentar contra el sistema nervioso de todos los guardias usando sonido *respondió el héroe* Si el método Assassin's Creed hubiera funcionado, nos habríamos ahorrado esto.

Shuri soltó una pequeña risa, negando con la cabeza.

-¿Qué? ¿Atraerías a los guardias haciendo sonidos de búho? ¿Sabes que ellos no tienen idea de cómo suena un búho? Estamos en el fondo del océano, aquí no hay búhos ni ningún ave

Legión chasqueó la lengua y miró hacia otro lado, intentando hacerse el desentendido.

-Por eso hice "glu, glu" después.

Shuri esbozó una sonrisa irónica.

-Ajá, sí...Por cierto, atacar el sistema nervioso de alguien a través de ondas sónicas ultraagudas es bastante ingenioso, no revolucionario, pero interesante *comentó Shuri mientras continuaban avanzando* ¿Cómo se te ocurrió?

Legión lo pensó por un instante. En su mente apareció la escena de Iron Man, recordando el momento exacto en que Obadiah Stane utilizaba ese pequeño artefacto sónico para inmovilizar por completo a Tony Stark.

-Bueno...vi una película y la idea simplemente surgió *respondió encogiéndose de hombros.

Shuri asintió con la cabeza, aceptando la explicación sin darle más vueltas, y concentró de nuevo su atención en el pasillo que tenían enfrente.

-¿Cómo van por su lado? *preguntó la princesa a través del comunicador.

Por su parte, T'Challa, Okoye y las Dora Milaje se encontraban recorriendo una sección totalmente diferente del enorme palacio. Las guerreras, expertas combatientes en múltiples artes marciales, incapacitaban con extrema facilidad a cualquier soldado que intentara interponerse en su camino. Mientras tanto, Sid también los respaldaba, señalándoles puntos de interés y guiándolos por las rutas más seguras mientras se encargaba de manipular las cámaras.

-Sin ningún problema hermana *contestó T'Challa* Deberíamos llegar pronto a las celdas donde tienen a los nuestros.

Byrrah, por otro lado, se encontraba en los pasillos exteriores de la sala de guerra de Namor, a punto de entrar. Se llevó una mano al oído para comunicarse en voz baja.

-Bien. Cuando las tengan, recuerden seguir la ruta que les señalé. Al salir, encontrarán el submarino en el que vinieron.

-Pensé que habías dicho que sería difícil moverlo *comentó el príncipe

-Al parecer, no soy el único en desacuerdo con la guerra que Namor ha declarado. Eso facilitó reubicar la nave sin que nadie lo notara. Ahora voy a estar ocupado, así que cortaré la comunicación.

-Entendido *asintió T'Challa* Suerte a todos.

-Igualmente *respondieron Legión y Shuri casi al mismo tiempo.

Okoye, al lado del príncipe, habló mientras se mantenían en alerta

-Una vez afuera, debemos encontrar el submarino, pasar por Shuri y Legión, y regresar tan rápido como podamos.

-Esa es la parte fácil *mencionó T'Challa* Es mejor centrarse en que todo salga bien de momento y en que Shuri envíe con éxito el mensaje a la superficie. Si algo llega a suceder, ya veremos cómo regresar.

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POV SHURI

Avanzamos sin problemas por los pasillos del palacio, eché un vistazo de reojo al héroe que me seguía de cerca

-No te has transformado últimamente *comenté sin dejar de vigilar los alrededores* ¿Pasa algo?

-No. ¿Por qué la pregunta? *Respondió el héroe

-Bueno, supuse que tendrías algún alienígena que te facilitara las cosas aquí. No sé, ¿alguno para moverte mejor en el agua o ser más discreto?

-No me transformo si no es estrictamente necesario *respondió con sencillez.

Hice una pequeña mueca, sin creerle del todo.

Se había estado comportando de forma extraña. Aunque apenas lo conozco, pude notar que le gustaba hacer bromas y ser sarcástico, también pude notar lo en serio que se tomaba su trabajo como héroe.

Actúa tonto y despreocupado, pero prestaba atención a todo y siempre parecía saber algo que los demás ignorábamos. Sin embargo, desde el incidente en la prisión de los Titanes, estaba distraído, cada vez menos centrado. Cuando armamos juntos el plan en la cueva, ni siquiera sugirió nada; se limitó a decir un "todo ok" cuando le preguntamos su opinión.

No soy la mejor manejando temas de sentimientos, pero no necesitaba ser una genio para notar que mi compañero estaba pasando por algo

Me detuve tras una pared. Al otro lado del salón, un grupo de seis guardias realizaba su patrullaje. Solo teníamos que esperar unos segundos a que continuaran su camino para seguir avanzando. Fue entonces cuando, por el rabillo del ojo, vi a Legión pasar a mi lado, nadando distraído mientras murmuraba cosas para sí mismo y negaba levemente con la cabeza.

Reaccioné al instante, estiré el brazo, lo tomé del hombro y lo tiré hacia atrás 

-Oye, ¿puedes concentrarte un poco? *susurré con evidente frustración* ¿Qué te pasa?

Asomé la mirada discretamente por donde estaba la patrulla, pero uno de los soldados ya se había detenido, llamando la atención de los demás mientras señalaba hacia nuestro escondite.

Maldije por lo bajo, negando con la cabeza. Preparándome para el combate, salí al encuentro de los guardias antes de que pudieran organizarse.

Los dos primeros en llegar fueron los más fáciles. Me impulsé hacia adelante y disparé dos aguijones que se clavaron de forma superficial en los soldados. Una fuerte corriente eléctrica se emitió desde los dispositivos, dejándolos fuera de combate al instante. Los otros cuatro se sorprendieron, dos de ellos alzaron sus armas, pero antes de que dispararan, lancé dos ondas sónicas que los golpearon de lleno, haciéndolos perder el equilibrio.

Los dos compañeros restantes cubrieron la posición atacándome con sus lanzas. Esquivé uno de los embates, desvié la punta del otro y lancé una patada. Aprovechando el movimiento, atraje hacia mí la lanza del soldado, acortando la distancia. Posé la mano sobre su pecho y liberé otra descarga eléctrica para incapacitarlo.

El soldado que había recibido mi patada intentó contraatacar con dos estocadas rápidas.

Esquivé la primera y eludí la segunda. Levanté el brazo y asesté un golpe con el codo en su rostro, usando el impulso de mis propulsores al máximo para intensificar el impacto. El guardia quedó aturdido, momento que aproveché para rematarlo con una última descarga.

"Vmmmmmmmm"

Escuché el sonido de dos armas cargándose a mis espaldas. Al girarme, vi que los dos soldados desestabilizados se habían recompuesto y volvían a apuntarme.

Estaba a punto de liberar dos ondas sónicas cuando una densa espuma cubrió de repente a ambos guardias, dejándolos inmovilizados hasta el cuello.

Legión apareció tras de ellos.

Los soldados inmovilizados comenzaron a reclamarle algo en su idioma, a lo que él simplemente se encogió de hombros y le dio una palmadita en la cabeza a uno de ellos. Luego, volvió la vista hacia mí.

-Perdón... me distraje un momento.

Negué con la cabeza, seria.

-No puedes hacer eso, no ahora. Esto es importante, así que necesito que te enfoques. Pero en serio, ¿puedes hacer eso?

Legión asintió.

-Sí, no volverá a pasar. Concentración al cien por cien.

Entrecerré los ojos, pero decidí no presionar más.

-Ayúdame a moverlos. Ya casi llegamos, así que no puede haber errores.

Ambos tomamos a los soldados y comenzamos a arrastrarlos hacia la sala más cercana. No podríamos esconderlos por mucho tiempo, pero hasta que los encontraran, al menos deberíamos haber llegado a nuestro objetivo de acuerdo con los cálculos de Sid.

El plan original era evitar dejar tantos guardias inconscientes, pues cada cuerpo tendido aumentaba las probabilidades de que dieran la alarma. Con los descuidos de mi compañero, esas probabilidades solo iban en aumento.

Negué con la cabeza en silencio. No tenía sentido darle más vueltas al asunto, lo hecho, hecho esta. Aún teníamos un buen margen de tiempo y estábamos a punto de alcanzar la bóveda real.

Sin embargo, al mirar de reojo a Legión, fruncí el ceño. Por mi mente pasaron de golpe varias situaciones del pasado, mis propias travesuras y mis momentos de desobediencia.

"Así que así se siente...", pensé mientras observaba al joven héroe.

"Le debo una disculpa a T'Challa...", reflexióné para mis adentros. "Y a Okoye... y a mi madre, a mi padre, a mis maestras, al jefe de Investigación y Desarrollo... Bueno, a mucha gente."

Tras avanzar por el último corredor, por fin llegamos frente a la enorme bóveda real.

-¿Ni un solo guardia? Eso es raro *murmuró el héroe a mi lado.

Asentí, observando el pasillo completamente desierto.

-Byrrah dijo que se encargaría de debilitar las defensas, pero aun así pensé que tendríamos que encargarnos de algunos guardias...

Nos acercamos lentamente hacia la imponente puerta circular de la bóveda.

-Tengo un programa de hackeo que debería poder abrir la puerta *le expliqué mientras preparaba la interfaz en mi antebrazo* Para que el proceso sea más rápido, tendremos que colaborar eliminando posibilidades para que el sistema dé con el resultado en menos tiempo, así que hay que darnos prisa y...

-Emmm... ¿Shuri? *me interrumpió Legión.

-¿Qué pasa?

-Esto ya está abierto.

-¿Qué?

Legión apoyó el cuerpo contra la pesada estructura y empujó levemente. La puerta cedió unos centímetros sin oponer resistencia. Me puse a su lado y ambos nos asomamos con cuidado hacia el interior.

Por dentro, el lugar albergaba una cantidad impresionante de tesoros: montañas de oro, gemas, minerales preciosos, además de libros y pergaminos de quién sabe cuánta antigüedad. Todo prolijamente ordenado y categorizado... o al menos así era como se suponía que debía verse.

-Mierda... *susurró Legión

Desperdigados por toda la enorme sala, cerca de dos docenas de bárbaros de las profundidades llenaban bolsas gigantescas con joyas y oro, riendo y chocando objetos de valor incalculable mientras se regodeaban del saqueo.

¿Cómo demonios habían llegado hasta aqui? ¿Qué le pasaba a la seguridad de este lugar? ¿Nadie se había dado cuenta?

Oh cierto, 

La nula vigilancia en esta zona no era un fallo del palacio...era consecuencia de que Byrrah había despejado el camino para nosotros.

Legión me miró, llegando a la misma conclusión.

Solté un suspiro cansado, tratando de mantener la cabeza fría.

-No había forma de que pudiéramos prever esto *dije en voz baja* Aun así, esto no cambia nada. Todavía tenemos que encontrar el chip y enviar el mensaje.

Legión asintió en silencio, listo para el siguiente paso.

-Yo iré *le dije mientras me preparaba* Aunque mi traje no tiene una invisibilidad perfecta, será suficiente para pasar desapercibida. Encontraré el chip y nos largaremos de aquí.

-¿Y estos muchachos qué? *preguntó mi compañero, señalando con la mirada a los bárbaros.

-Ahora no podemos encargarnos de ellos, no son nuestro problema *respondí* Tú quédate aquí y mantén la guardia. Si necesito refuerzos, ¿puedo contar contigo?

Legión asintió.

-Tranquila, te cubriré las espaldas si algo sale mal.

Asentí, activé la función de invisibilidad de mi traje y me adentré en la bóveda mientras Legión se quedaba atrás.

Avancé esquivando a los invasores y procurando hacer el menor ruido posible. Para ser sincera, no resultaba tan difícil, los bárbaros estaban demasiado distraídos deleitándose con las riquezas.

A medida que me adentraba en la sala, vi flotar en el agua múltiples libros y pergaminos. Muchos estaban rotos, con páginas sueltas a la deriva.

Chasqueé la lengua.

-Qué desperdicio *murmuré para mí misma mientras observaba a los bárbaros con desprecio.

Estos brutos adoraban las cosas deslumbrantes, como cuervos hipnotizados por cualquier objeto brillante, sin darse cuenta de que el verdadero tesoro eran todas esas escrituras. Contenían un valor incalculable para estar resguardadas nada más y nada menos que en la bóveda del mismísimo palacio de Atlantis

Idiotas analfabetos.

Reprimiendo las ganas de darle una paliza a cada uno de ellos, me tragué la rabia y seguí avanzando, dejándolos atrás.

Llegué al fondo de la bóveda, donde una enorme puerta permanecía entreabierta. Me asomé con cuidado para inspeccionar el lugar.

Frente a mí se abría una sala gigantesca.

En el suelo yacían cinco soldados muertos, tirados justo al lado de un enorme cilindro de metal cerrándose.

Estreché la mirada al reconocer a la figura que estaba a cierta distancia, Orka.

A su lado había dos bárbaros más intercambiando palabras que no alcancé a comprender, aunque la tensión era evidente. Parecía que ambos hombres se rehusaban a acercarse a ese cilindro.

Sin paciencia, el enorme atlante le propinó un brutal golpe en el rostro a uno de ellos, derribándolo al instante. Orka le pisó la cabeza con fuerza, el sujeto intentó frenar el impacto con las manos, aunque solo logró amortiguarlo un poco. Tras soltar unas cuantas palabras más con tono amenazante, retiró el pie. El tipo se levantó a toda prisa sujetándose la cabeza, temblando mientras ambos miraban al gigante.

Orka hizo un gesto firme con la cabeza hacia el recipiente metálico y los dos hombres, a regañadientes, se acercaron a tomarlo.

Observé todo en silencio. No sabía qué había dentro de esa cosa, pero si Orka lo quería con tanto empeño, debía de ser algo importante. Por desgracia, no podía intervenir en este momento.

Los dos bárbaros levantaron el pesado cilindro y comenzaron a nadar hacia la salida... directamente hacia donde yo estaba. Me pegué a la pared para dejarlos pasar sin rozarme. Luego vi a Orka avanzar justo detrás de ellos.

Fue en ese instante cuando mis ojos se abrieron de par en par.

Enganchado en el cinturón del atlante, distinguí el chip que Byrrah me había descrito, del tamaño de un dedo meñique y de un tono azul platinado. Ahí estaba el dispositivo por el que había venido, la única herramienta que me permitiría alertar a mi hogar sobre la inminente invasión.

"Es un bruto gigante y yo soy invisible...Tu puedes Shuri, esto es pan comido", me dije a mí misma mientras comenzaba a seguir a Orka a una distancia prudente.

El chip, resguardado dentro de una pequeña funda transparente, descansaba apenas sobresaliendo de su cinturón. Podré tener mucho talento, pero jamás en mi vida había tenido que robarle a alguien. No por falta de habilidad, sino porque nunca había tenido la necesidad.

Y en las pocas ocasiones donde llegué a tomar cosas "prestadas", fue a espaldas de los demás o a escondidas, nunca en una situación como esta donde debía arrebatar un objeto sujeto al cuerpo de un tipo de su tamaño.

Aun así, no podía ser tan difícil, ¿verdad? Hunter me dijo una vez que todo se reducía a la agilidad de los dedos y a la velocidad.

Con la respiración contenida, extendí la mano lentamente hacia el cinturón de Orka, calculando cada milímetro a medida que recortaba la distancia.

Orka de repente soltó un grito en su idioma y se detuvo en seco.

Tuve que reaccionar al instante, forzando los propulsores de mi traje en reversa para contrarrestar mi impulso en el agua. Me quedé flotando, temblando por el susto, a apenas milímetros de chocar de lleno contra su enorme espalda.

El atlante pareció enfocar la mirada en el suelo, donde descansaba una daga enfundada con adornos deslumbrantes. Se agachó a tomarla entre sus enormes manos y la observó por un instante.

Aprovechando que estaba distraído con el arma, acerqué la mano con cuidado y, con un movimiento rápido, le arrebaté el chip 

"¡Sí!", me felicité en silencio, apretando el puño triunfante con el dispositivo a salvo en mi palma.

Por su parte, Orka murmuró algo con evidente desprecio hacia la daga y la arrojó hacia atrás sin prestar atención. El problema fue que yo estaba tan ocupada celebrando mi victoria que no reaccioné a tiempo.

¡TONG!

El objeto me golpeó de lleno en el casco con un sonido seco. El impacto desestabilizó el sistema de camuflaje de mi traje, que comenzó a parpadear furiosamente hasta revelar mi silueta en medio de la sala.

Los bárbaros que estaban desperdigados por el lugar y quienes transportaban el cilindro se detuvieron en seco, confundidos por la figura que acababa de aparecer de la nada. Orka hizo lo mismo, giró la cabeza lentamente hasta fijar sus ojos en mí y en la pequeña funda que sostenía en la mano. Con un movimiento rápido, se palpó el cinturón, notó el espacio vacío y conectó los puntos en cuestión de segundos.

-Parece que no tuviste suficiente la última vez que nos enfrentamos, basura terrestre *dijo, clavando su mirada amenazante en mí.

Guardé el chip rápidamente en un compartimento seguro de mi traje y extendí mis garras.

-Esa pelea no había terminado. Solo vine a completar el trabajo y patear tu escamoso trasero

Orka soltó una carcajada estrepitosa.

-Perfecto. Pensé que me aburriría cuando me asignaron esta misión, pero me alegra ver que yo también podré divertirme un poco *dijo mientras se crujía los nudillos* Esto me servirá de calentamiento.

Al ver la tensión, los bárbaros soltaron las bolsas con las riquezas y empuñaron sus armas, listos para abalanzarse sobre mí. Sin embargo, antes de que pudieran hacer algo, tres de ellos fueron tomados por sorpresa cuando una densa espuma cayó sobre ellos desde el otro lado de la habitación, dejándolos atrapados e inmovilizados en el sitio.

Desde el umbral de la entrada a la bóveda, donde se había quedado haciendo guardia, apareció Legión.

.Bueno, esa era la última *comentó alzando la voz.

Llevó la mano a su cintura y tomó un pequeño bastón compacto. Con un rápido movimiento de muñeca, el objeto se extendió hasta alcanzar casi la altura de su propio cuerpo.

-Puedo no ser un artista marcial, pero mover un palo y golpear a unos vagos no es difícil *dijo mientras se acomodaba frente a los enemigos más cercanos a su posición* Vengan muchachotes, estoy sorteando patadas en el culo y ustedes tienen todos los números

Uno de los bárbaros se lanzó precipitadamente en su dirección. Legión reaccionó sin perder la calma, le apuntó directamente con el bastón, presionó un mecanismo en la base y, de la punta del arma, salió disparado un potente chorro de agua comprimida. El impacto dio de lleno en el pecho del sujeto, mandándolo a volar hasta estrellarse contra la pared más cercana.

El bárbaro quedó tirado en el suelo, adolorido y sujetándose la cabeza con ambas manos.

-Y también puede que tenga una que otra sorpresa *agregó el héroe con tono sarcástico, girando el bastón entre sus manos.

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QUE ONDA MUCHACHADA, TODO BIEN?

SI SI, SE QUE OOOTRA VEZ DESAPARECI, PERO ENTIENDANME, TANTO TIEMPO ESCRIBIENDO ESTO Y ME EXCEDI, HACIENDO QUE ESCRIBIR SEA DIFICILAZO

DEJANDO MI VAGANCIA DE LADO, SI, RETOMAREMOS LOS CAPITULOS, TERMINARE ESTE ARCO DE UNA MALDITA VEZ Y ME TOMARE UN PEQUEÑO TIEMPO DE ESTA HISTORIA PUBLICANDO OTRA PARA, YA SABEN, NO SATURARME Y TENER PROBLEMAS PARA ESCRIBIR

ESO Y SI NO HAY PROBLEMAS CON EL LABURO, CLARO

NUESTRO HEROE ESTA DISTRAIDO, SHURI ENTIENDE MAS LOS SENTIMIENTOS DE SU FAMILIA Y CONOCIDOS CUANDO ELLA HACIA COSAS QUE BUENO, NO DEBIAN HACERSE

ORKA Y SU GENTE SE INFILTRAROS EN LA BOVEDA, CON LA CASUALIDAD DE QUE ESTA ESTABA DEBILITADA DELIBERADAMENTE POR BYRRAH PARA AYUDAR A NUESTROS HEROES

AHORA, SHURI Y LEGION DEBEN ENFRENTAR A ESTOS BARBAROS LIDERADOS POR ORKA PARA PODER USAR EL CHIP Y MANDAR LA ALERTA A WAKANDA

RECUERDEN QUE TENEMOS PATREON, POR SI ALGUIEN DESEA DONAR A VOLUNTAD

patreon.com/EmptyTag

COMO SIEMPRE, GRACIAS POR SUS COMENTARIOS Y SU APOYO

NOS VEMOS EN EL PROXIMO CAP, UN BESAZO 😘

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