Ficool

Chapter 1 - CAPITULO 1, PARTE 1: Pronostico Frio

La alarma empezó a sonar desde las 6:00 a. m. Usualmente, suele dormirse hasta tarde, porque levantarse temprano no le servía de nada ni le favorecía en su estilo de vida repetitivo, que no está apto para tales sacrificios.

—Cállate —dijo al escuchar el sonido de la alarma.

Alzó la mano casi subconsciente, buscando el botón para apagar aquel sonido desastroso. En el primer intento falló: había tocado el charco de vómito que estaba sobre la mesa. En el segundo, hizo caer una botella de RebelMeek que, al impactar con el suelo, generó un sonido seco. De pronto escuchó un sonido en la parte de la sala; había dejado el televisor prendido toda la madrugada. En ese momento, el canal transmitía un programa matutino que le recordaba a su juventud, cuando su única preocupación era ir al colegio.

En el tercer intento lo logró, pero ya abrumado por el sonido de la televisión, decidió despertarse.

—Cállate —repitió.

Según los noticieros, el pronóstico de esta semana sería soleado, con ligera nubosidad en el sur del país. Mientras tanto, en el norte se reportaron tasas de nubosidad alta.

Antes de levantarse de la cama, miró por la ventana del departamento hacia los vecinos. Uno ya estaba frente a su cama, realizando estiramientos matutinos.

Después de incorporarse miro de sus caderas hasta sus pies, con cierto desaire.

No conocía su nombre, pero era querido entre los vecinos por lo que había podido ver. Quizás suene poco envidioso.

La señora Marta, la del alquiler, se lleva bien con él. A veces pensaba que tenían aventuras. Una vez, regresando del trabajo, los escuchó platicar de algo que desearía que le pasara a él:

—Esta vez te has esforzado mucho, cariño, pero me pagas el mes que viene.

Mientras salía un poco despeinada de la habitación, proyectando una sonrisa juguetona a la hora de bajar las escaleras, empezaba a maquillarse y reajustar sus prendas. Él estaba en la puerta de su departamento buscando sus llaves; estaba empezando a creer que estaban perdidas. Ella recibió una llamada, respondió con un timbre de voz diferente; es como si hablara con su encantador amante y conmigo.

—Hola, mi amor, ya estoy en camino. Estoy a punto de tomar el tren.

—...….

—¿Sabes?, es normal que una chica linda se tarde en alistarse.

—...….

—No te preocupes, mi vida, tengo todo lo que necesito. Bye.

No siempre pagaba puntualmente. Raras veces se atrasaba dos meses. A veces pasaba días sin cenar para llegar al monto de un mes. En momentos críticos, no tomaba el transporte público; la caminata solitaria de 1 hora parecía reconfortante cuando terminaba un día desalentador.

Se sentía mejor, pero llegaba al condominio sin fuerzas.

More Chapters