Ficool

Chapter 1 - Chapter : 1

El vacío me rodea, un abismo sin tiempo ni espacio. Lo único que sé es que estoy atrapado aquí, solo, con la vaga compañía de una mesa de oficina flotando en la oscuridad.

— ¿Qué demonios...? —susurro para mí mismo, con la voz resonando en el vacío—. ¿Estoy muerto?

La idea parece absurda, pero cada segundo que pasa refuerza esa posibilidad. No tengo ninguna noción del tiempo ni de lo que me rodea. Solo... estoy aquí. La frustración empieza a crecer dentro de mí, y mi mente sigue dando vueltas, buscando respuestas.

— Esto es una completa locura... —gruño, mirando a la mesa, como si esperara que me respondiera.

Respiro hondo, tratando de poner orden en mis pensamientos.

— Mejor les explico cómo terminé aquí —me digo a mí mismo, como si contárselo a alguien, a cualquiera, me ayudara a entenderlo mejor.

Hace, quién sabe cuánto, me encontraba haciendo lo que mejor sé hacer: jugar videojuegos. Llevaba ya siete horas seguidas con mi amigo en línea, cambiando de juego en juego, apilando victorias y derrotas como si no hubiera mañana. Era un día como cualquier otro, o al menos eso pensé en ese momento.

Finalmente, el hambre me venció. Me levanté, tambaleante por el cansancio, y me dirigí al refrigerador. Como siempre, estaba vacío. Pero ahí, justo al borde del basurero, vi una caja de pizza. Una triste y abandonada caja de pizza con un último trozo tambaleándose en su interior, a punto de caer en la basura.

— No puedo creer que lo hiciera... —murmuro, soltando una risa amarga—. Pero sí, lo hice. Me abalancé sobre esa pizza como si fuera un manjar digno de reyes. Y bueno, aquí estoy.

Una risa seca sale de mis labios, aunque no hay nadie alrededor para escucharla.

— ¡Maldita sea, odio este lugar! —grito de repente, perdiendo el control por un momento, la frustración acumulada estallando en un arrebato de furia.

— ¿Ya terminaste? —una voz interrumpe mi rabia, fría y calmada.

Doy un respingo y me giro rápidamente, buscando la fuente. Allí, frente a mí, está una figura que no había visto antes. Alta, imponente, con una presencia galáctica.

— ¿Quién eres tú? —logro preguntar, todavía sorprendido por la repentina aparición.

— TOA —responde la figura, sin titubear.

Me quedo boquiabierto por un momento, tratando de asimilar sus palabras. Entonces me cae la ficha.

— Espera... eres un dios? —

El ser asiente, con una leve sonrisa en los labios.

— Así es. Parece que piensas bien.

— Claro, claro.

— Y ahora que te tengo frente a mí... —empiezo, sintiendo un nudo en el estómago—. ¿Dónde estoy? ¿Qué es este lugar?

— Esta es una dimensión que creé para mí —dice con calma—. La uso de vez en cuando como... oficina.

— ¿Y cómo terminé aquí? —pregunto, con una voz incrédula y temerosa.

— Muriste. —La palabra cae con una frialdad que me congela por dentro—. Te atragantaste con ese pedazo de pizza que intentabas salvar del basurero. No fue precisamente la mejor manera de irse, si me preguntas.

Mi mente se detiene por un momento. ¿Morí? ¿Por ese maldito trozo de pizza?

— No puede ser... —balbuceo, más para mí mismo que para él.

— Créeme, lo fue. Y antes de que preguntes, no QUIERO devolverte a tu mundo —

¡No pienso quedarme aquí, en este lugar vacío, para siempre! —grito con desesperación al escucharlo.

— Bueno, no es como si fuera mi culpa que murieras de una manera tan... ridícula —dice, encogiéndose de hombros.

— ¿En serio? ¿Ahora me vienes con eso? —gruño— Pero no es como si me abandonaras aquí, Verdad?-

— Estuve observando tu vida mientras hablabas solo aquí. Francamente, eres una anomalía. Tienes la peor de las suertes —dice, mientras en mi interior siento una pena inundarme.

— ¡¿ Y apareces hasta ahora sólo para decirme esto ?! —.

— Estaba ocupado en otros asuntos. Pero no te preocupes, solo ha pasado una semana desde que moriste. En tu mundo, al menos —responde, apareciendo detras mío manteniendo poca distancia.

Me quedé en silencio, mirándolo sin poder moverme; ¿una semana?, ¿y recién ahora se le ocurre aparecer? aunque tampoco era como si importara, nunca lo hacía; ni aquí ni en la Tierra. Sobrevivía entre ruinas, sin familia ni conocidos, sin nadie que notara mi ausencia; para alguien como él yo no era nada, apenas existía, y aun así sigo aquí, como si eso tuviera algún sentido; si tan solo yo fuera alguien.

...

—Incluso aquí, ante mi sola presencia, sigues aferrado a ese patético complejo de inferioridad hacia aquellos que son tus iguales.

Cuando ese sentimiento debería existir únicamente hacia mí— Dice TOA aganchandose con su cara a solo centímetros de la mía.

—Dime… si tuvieras el poder de pisotear a todos, de decidir quién se alza y quién es reducido a nada,

¿qué harías? —pronunció TOA, con una voz firme, brillante, imposible de ignorar.

—Yo… no— tartamudeé cuando su rostro quedó demasiado cerca del mío; no tenía una forma definida, estaba lleno de colores que zumbaban y giraban sin orden, imposibles de fijar con la vista, igual que su presencia dorada, que no presionaba el cuerpo, sino algo más profundo, como si mi propia existencia estuviera siendo observada.

— Tengo una propuesta para ti —dice finalmente, su tono más serio—. Puedo ofrecerte una segunda oportunidad, en otro universo. En cualquiera puedo Crearlo especialmente para ti—

—DCU —respondí sin dudar; no por heroísmo, ni por ambición, sino por esa justicia torcida que siempre odié, esa que se disfraza de bien mientras decide quién merece vivir, caer u olvidarse. Quería verla romperse.

— Bien, entonces escribe aquí lo que deseas para tu nueva vida. Me puedo encargar de los detalles. —Saca una hoja de papel de la nada y me la extiende.

— ¿Y no hay reglas, solo pongo cualquier cosa?—

— Adelante — dice desapareciendo y dejando en su lugar un especie de pluma dorada con ojo observándome literalmente.

Tomo la pluma y empiezo a escribir. Si voy a renacer, más vale que lo haga bien. Empiezo a detallar todo lo que quiero: ser Slenderman, pero con ciertos ajustes. No quiero solo el terror del bosque; quiero más.

**Lista de deseos:**

1. Ser Slenderman y tener sus poderes.

2. Psicoquinesis

3. Adaptabilidad absoluta

4. Tentáculos adaptables

5. Poderes +

6. Harem

7. Sistema asistenta

8. Belleza

9. Renacer y tener ya 17 años

10. Universo con variaciones

— Listo quiero ser slenderman y poder acceder a mi forma humana —digo finalmente, entregándole la hoja.

— Muy bien. —Toma la hoja y, con un simple toque, la firma, como si fuera todo lo que necesitaba.

— ¿Así de fácil? —pregunto, incrédulo.

— Así de fácil. —Se gira, preparándose para marcharse—. "Presencia" te enviará donde corresponde. Disfruta tu nueva vida... y diviértete.

— Lo intentaré —respondo con un gesto de "ok", aún aturdido por esta nueva experiencia.

— Nos vemos en el próximo universo —dice, chasqueando los dedos.

El mundo a mi alrededor comienza a girar, como si estuviera siendo arrastrado por un torbellino. Siento que caigo, un vacío inmenso debajo de mis pies. Mientras caigo, veo una figura a mi lado, un hombre mayor con un elegante esmoquin que me sonríe.

— ¿Qué... qué está pasando? —pregunto, intentando agarrarme a algo.

— Estás cayendo hacia tu destino. Relájate, todo saldrá bien —dice, mientras el espacio mismo parece desmoronarse a nuestro alrededor.

.

---

Fin.

More Chapters