Ficool

Chapter 55 - Capitulo 52: Volumen 2

*THYRA*

Estiré mis músculos, sintiendo la energía fluir a través de ellos, una mezcla de la voluntad de Auren, el poder del dragón y la esencia del cazador de sombras. A pesar de los meses de entrenamiento, la estabilidad seguía siendo un desafío, pero me sentía más fuerte, más centrada.

El golpe en la puerta interrumpió mis pensamientos. Me levanté y abrí, encontrándome con Arlek, el sucesor del concejal.

"Thyra, el concejal ha regresado. Está llamando a todos los líderes de la facción a sus aposentos y te quieren presente" dijo, su voz firme pero con un tono de urgencia que me puso en alerta.

Asentí y rápidamente me vestí. No podía evitar sentir una mezcla de curiosidad y preocupación. Habían pasado seis meses desde que el concejal se había marchado para asistir a las discusiones diplomáticas. Ahora que estaba de vuelta, algo importante debía estar en marcha.

Llegamos a los aposentos del concejal, donde ya estaban reunidos los ocho líderes de la facción. Harak y Nyssa estaban al frente, y yo me coloqué hacia atrás, junto a Arlek. El concejal, una figura imponente con su aire de sabiduría y autoridad, se encontraba en el centro, recibiendo los saludos y muestras de respeto de todos.

"Gracias por su presencia," comenzó el concejal, su voz resonando en la sala. "Las discusiones iniciales diplomáticas han concluido con éxito, logrando resolver las tensiones entre ambos continentes de manera pacífica, pero aún quedan las verdaderas discusiones."

Un murmullo de alivio recorrió la sala, pero yo me mantuve alerta. Sabía que esto no era todo.

"Dentro de tres meses, habrá un evento especial," continuó el concejal, atrayendo de nuevo la atención de todos. "Los miembros del consejo de este continente estarán presentes, incluidos Lysder, Thalen, Darin y Vaker."

Mi corazón se detuvo un momento al escuchar el nombre de Vaker. A pesar de mis esfuerzos por mantenerme oculta, sabía que él aún me buscaba. Mi mente empezó a trabajar rápidamente, considerando las implicaciones.

"Además," prosiguió el concejal, "los representantes del continente vecino llegarán dentro de un par de semanas. Están planeando un evento de combate, donde ambos continentes podrán mostrar la fuerza de sus facciones y familias."

El peso de sus palabras cayó sobre mí. Esto no solo sería una demostración de poder, sino también una oportunidad para obtener información y quizás incluso un riesgo de ser descubierta. Pero también significaba una posibilidad de reconectar con mi familia, aunque no pudieran saber mi verdadera identidad aún.

"Harak, Nyssa," el concejal se dirigió a ellos, "quiero que preparen a nuestra facción para este evento. Thyra," sus ojos se posaron en mí, "tu entrenamiento ha progresado, pero necesitamos que estés lista. Este evento podría ser decisivo."

Asentí, sintiendo la presión aumentar.

El concejal se giró hacia mí con una expresión seria, aunque sus ojos parecían brillar con un matiz de orgullo. "Antes de continuar con los preparativos para el evento, hay algo más que debo discutir contigo, Thyra." Su tono hizo que la sala quedara en completo silencio.

Asentí, manteniendo la compostura mientras él continuaba: "Durante mi viaje, encontré algo que creo que te interesará. Hace más de seis meses, me mencionaste un altar, y te había dicho que en este continente también hay uno, el cual he encontrado."

Mi respiración se detuvo por un momento. Esa información parecía salir de los confines de un recuerdo distante, pero ahora volvía con toda su fuerza.

"Está ubicado hacia el oeste del continente, en la zona desértica. Según los reportes que recopilé, las características coinciden con lo que describiste. Sin embargo," su mirada se volvió más severa, "debes saber que es un viaje peligroso. Esa región es implacable, tanto por las condiciones naturales como por las facciones que la rodean. Y como ya sabes, Vaker y otros concejales aún te están buscando. Están convencidos de que, tarde o temprano, reaparecerias."

El concejal dio un paso hacia mí, su voz más baja pero cargada de intención. "Si decides ir, te autorizo a hacerlo. Pero debes ser cuidadosa. Sabes lo que está en juego."

Mis ojos se encontraron con los suyos, y la decisión ya estaba tomada en mi corazón. Enderecé la espalda, dejando que mi determinación se reflejara en mi postura. "Si me topo con Vaker o con cualquiera de los suyos, entonces que así sea."

Mis palabras resonaron en la sala, y por un momento, hubo un silencio absoluto antes de que los líderes de la facción rompieran en risas genuinas. Harak fue el primero en asentir, con una sonrisa que reflejaba respeto. "Esa es la Thyra que hemos llegado a conocer. Tu espíritu no tiene igual."

Nyssa añadió con una sonrisa burlona: "Casi siento pena por los pobres desgraciados que se crucen en tu camino."

Incluso Arlek, siempre tan estoico, esbozó una leve sonrisa. Sus reacciones me sorprendieron, pero también me dieron una sensación de pertenencia que no había sentido en mucho tiempo.

El concejal levantó una mano para calmar la sala antes de hablar nuevamente. "Tu respuesta confirma lo que ya sabía. Arlek me ha estado informando sobre tu progreso, y cada uno de los líderes aquí presentes ha hablado maravillas de ti en mis reportes. Thyra, tu crecimiento en estos meses ha sido extraordinario."

Sentí un calor en mi pecho ante esas palabras. Había trabajado duro, enfrentando mis propios temores y limitaciones. Que ellos lo reconocieran significaba más de lo que podía expresar.

"Por ello," continuó el concejal, "quiero ofrecerte el puesto de líder de facción. Una vez que regreses a tu hogar, probablemente no vuelvas a este lugar. Pero si en algún momento decides regresar, podrás usar el poder y la influencia que este cargo te otorga."

Los líderes, junto con Arlek, rieron y asintieron en acuerdo, sus ojos llenos de complicidad. Nyssa fue la primera en hablar: "Si alguien puede llevar el título de un líder de facción, es ella. Aunque," agregó con un tono burlón, "tendrás que cargar con nuestras expectativas."

"Lo acepto," respondí con firmeza, sin dudarlo ni un segundo. "Haré honor a este puesto y a la confianza que han depositado en mí."

El concejal asintió con satisfacción antes de concluir: "Muy bien. Ve al oeste, encuentra lo que estás buscando, y regresa al lugar donde se llevará a cabo el evento. Estarás presente en cada decisión que tomemos."

Me incliné ligeramente en señal de respeto, mi mente ya trabajando en el plan que debía seguir para esta nueva etapa. Mientras salíamos de la sala, podía sentir la energía de todos en la habitación. Harak, Nyssa, los otros líderes... Había una camaradería en sus miradas, una aceptación que nunca había esperado encontrar en este continente.

Estaba lista. El altar, el evento, mi familia… todo se alineaba como piezas de un juego que finalmente podía empezar a comprender. "Lo haré," repetí en voz baja para mí misma mientras salía de la sala, la determinación encendiéndose aún más en mi interior.

*****

*ASKEL*

El viento salado golpeaba mi rostro mientras el barco cortaba las olas con fuerza. El sonido del agua chocando contra el casco era constante, un ritmo que me mantenía enfocado en lo que estaba por venir. Estaba de pie junto a la barandilla, observando el horizonte mientras el sol comenzaba a alzarse. A mi lado, mi hermano menor, Eryk, permanecía en silencio, con los ojos fijos en el agua. Desde que dejamos nuestra tierra hace unos días, apenas había dicho algo.

A mis 18 años y con Eryk recién cumpliendo los 17, habíamos sido entrenados toda nuestra vida para enfrentar cualquier desafío. Pero esta misión no era como las demás. No íbamos simplemente a explorar o proteger. Íbamos a buscar a nuestra hermana mayor, Thyra.

Eryk respiró hondo, y noté cómo apretaba los puños. Su poder, siempre más inestable que el mío, parecía vibrar en el aire a nuestro alrededor. "¿Sigues pensando en lo que dijo padre?" pregunté en voz baja.

Eryk asintió, pero no respondió de inmediato. Tras unos segundos, murmuró: "Él confía en nosotros. Y si él cree que podemos encontrarla, entonces lo haremos. No importa cuánto tiempo tome."

Sus palabras eran una mezcla de determinación y dolor, y eso era algo que entendía bien. Ambos habíamos crecido con la sombra de Thyra como un ejemplo a seguir. Era la heredera de los Auren, fuerte, brillante, y con una voluntad que parecía inquebrantable. Cuando desapareció, algo cambió en todos nosotros, especialmente en nuestra familia. Pero ahora, con la certeza de que estaba viva, teníamos una nueva razón para luchar.

Detrás de nosotros, escuché pasos. Me giré ligeramente y vi a Caden y Darién Almaric acercándose. Los hermanos siempre habían sido conocidos por su fuerza y habilidades, pero en estos meses se habían vuelto aún más formidables. Caden, con su actitud siempre seria, llevaba una expresión de concentración que parecía permanente. Darién, en cambio, sonreía con confianza, pero sus ojos tenían un brillo que demostraba que estaba tan enfocado como su hermano.

"¿Están listos para esto?" preguntó Darién mientras se apoyaba en la barandilla junto a mí.

"Más que listos," respondí, aunque sabía que las palabras no bastaban para demostrarlo.

Caden cruzó los brazos mientras observaba el horizonte. "No podemos permitirnos fallar. Si lo hacemos, no será solo a Thyra a quien perderemos. Será nuestra oportunidad de devolver el golpe al consejo por todo lo que han hecho."

Sabía a qué se refería. Durante meses, habíamos escuchado a nuestros padres y aliados hablar sobre las intrigas del consejo y sus segundas intenciones. Ellos no veían a Thyra como una persona, sino como un arma, un poder que querían controlar. Eso nos enfurecía a todos, pero especialmente a Caden y Darién, quienes habían hecho de esta búsqueda su misión personal.

A lo lejos, vi acercarse a Myla Varenn. Su cabello ondeaba con el viento, y su expresión era tan seria como siempre. Desde que éramos niños, Myla había sido la mejor amiga de Thyra, su confidente, casi como una hermana más. Su conexión con ella era profunda, y aunque rara vez hablaba de sus sentimientos, podía ver en sus ojos cuánto le dolía la ausencia de Thyra.

Cuando llegó a nuestro lado, simplemente se cruzó de brazos y observó el agua en silencio durante unos momentos. Finalmente, dijo: "Cuando lleguemos, no quiero que nadie pierda el tiempo. Cada minuto que pasemos buscando será crucial. Si alguien tiene dudas, que las deje aquí."

Eryk levantó la cabeza y habló con una firmeza que rara vez mostraba: "No tenemos dudas. Encontraremos a Thyra. Pase lo que pase."

El tono de su voz hizo que todos asintieran en silencio.

Detrás de nosotros, escuché la voz de mi madre, Lady Auren. "¿Están listos para lo que está por venir?"

Nos giramos hacia ella. Su figura, siempre elegante y llena de gracia, irradiaba una fuerza que iba más allá de las palabras. Sus ojos recorrieron a cada uno de nosotros, como si estuviera evaluándonos, asegurándose de que realmente estuviéramos preparados para lo que enfrentábamos.

"Sí," respondimos al unísono, nuestras voces resonando con determinación.

Mi madre asintió, satisfecha con nuestra respuesta. "Recuerden, esto no será fácil. Este continente no es como el nuestro. Sus reglas, sus costumbres... todo será diferente. Pero ustedes tienen algo que nadie más tiene: la sangre de Auren. Úsenla, confíen en ella. Y sobre todo, no pierdan la esperanza. Thyra está ahí fuera. Lo sé."

Su confianza era contagiosa. Sabía que ella estaba tan desesperada como cualquiera de nosotros por traer a Thyra de regreso, pero nunca lo mostraba. En lugar de eso, nos transmitía su fe inquebrantable en que lograríamos lo imposible.

Mientras el sol comenzaba a ascender más alto en el cielo, sentí una renovada sensación de propósito. Este viaje no era solo una misión. Era una promesa, un juramento de que haríamos todo lo necesario para reunir a nuestra familia.

"Una vez que lleguemos," dije, mirando a los demás, "buscaremos en cada rincón. No dejaremos piedra sin voltear, no importa cuánto tiempo tome."

"Y si alguien intenta detenernos..." añadió Myla, con una leve sonrisa que no ocultaba su determinación, "bueno, que lo intenten."

Todos rieron suavemente, aunque sabíamos que no era una broma. El consejo, sus aliados, cualquier enemigo que se interpusiera en nuestro camino... los enfrentaríamos sin dudarlo.

El continente vecino se acercaba cada vez más, y con él, la promesa de un nuevo comienzo. No sabía cuánto tiempo tomaría, ni qué desafíos enfrentaríamos. Pero una cosa era segura: no nos detendríamos hasta encontrarla.

****

N/A: Hola a todos 🥺🍽️

Antes que nada, vengo oficialmente a pedir disculpas… y a dejarles comida imaginaria como compensación: pan recién horneado, café caliente y un poco de pastel, porque sé que la espera fue demasiado larga.

Esta historia quedó abandonada por más tiempo del que jamás planeé. La universidad, el trabajo y todo el proceso de revalidar materias que había reportado terminaron absorbiéndome por completo, y sin darme cuenta, dejé a Thyra Auren y su historia en hiatus por más de un año. No fue falta de ganas, sino falta de tiempo, energía y cabeza para escribir como esta historia merecía.

Pero eso cambia ahora.

Después de todo este tiempo, por fin puedo decir que regreso y que pondré mucha más atención y constancia en la historia. La trama continúa justo donde debe: Thyra Auren, sus conflictos con los consejales, las consecuencias de su desaparición y el camino inevitable hacia el reencuentro con su familia, un año después de haber desaparecido según la cronología dentro de la obra.

Gracias infinitas a quienes no se fueron, a quienes regresaron a revisar si había actualización y a quienes todavía creen en esta historia. De verdad, su paciencia significa más de lo que puedo expresar.

Así que tomen su comida simbólica, acomódense… porque la historia de Thyra Auren finalmente regresa. 🐉🔥

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