Una patada
Un solo movimiento
Mientras su cuerpo estaba incrustado en la muralla de la ciudad, con su cuerpo todavía rodeado por una fina capa de chakra de relámpago , la mente de A todavía estaba en trance.
'Un movimiento'
Al hombre le costaba entender lo que había pasado.
No, si sabía lo que había pasado.
La razón de su trance era que le costaba asimilar que había sido mandado a volar por un solo movimiento del enemigo.
A, el Cuarto Raikage, el ninja más fuerte del mundo y líder de la aldea más fuerte del mundo, o al menos eso era lo que él creía, ¡Había sido mandado a volar por un joven con una simple patada!.
Aunque en este mundo ninja existían genios que en la adolescencia eran más fuertes que muchos adultos, sus talentos no eran tan en contra del cielo como para ser tan fuerte como un Shinobi de nivel Kage
¿Y quién era A?
El cuarto Raikage era unos de los Shinobis más fuertes del mundo actual y era imposible que un joven sea más fuerte que él.
Pero los hechos estaban frente a él.
Con su armadura de relámpagos, A creía ser el hombre más rápido del mundo, pero aún así no pudo reaccionar a tiempo cuando el joven le dio una patada en el pecho y lo mandó a volar.
Pero lo que más le molestaba al hombre era que el joven tenía una expresión relajada. Como si no lo tomara en serio.
Esto último hizo que la furia llenara la mente del hombre e inmediatamente se levantó, sacando su cuerpo de la muralla en donde había caído y arrojando pedazos de roca que se desprendieron del muro.
El cuerpo de A todavía estaba protegido por su armadura de relámpagos y no mostró alguna herida o marca, demostrando el nivel de defensa del Jutsu.
Pero esta no era toda su fuerza.
Con sus pensamientos ardiendo en furia, el chakra de A explotó.
Y antes de que los pedazos de roca de la muralla cayeran al suelo, la figura de A nuevamente desapareció.
¡Un dedo!
El crepitar de un trueno se oyó en el lugar junto con la voz del hombre, y el equipo 8 lo escuchó después, cuando A nuevamente había aparecido delante de Kozue.
La luz viaja más rápido que el sonido.
Es por esto que el grupo vio primero la figura del enemigo antes de escuchar el estruendo.
Y a diferencia de antes, se notaba que A ahora estaba poniendo más esfuerzo.
Si antes los relámpagos rodeaban su cuerpo como una fina seda, ahora el manto de relámpagos era muy gruesa, elevando el cabello del hombre.
Al menos eso era lo único que podían ver Kurenai y 2 de sus estudiantes.
Ellos 3 y Akamaru no podían entender lo que había pasado.
El enemigo aterrador había sido mandado a volar por aquel joven y ahora había vuelto a atacar.
Pero si ya había sido vencido una vez,¿Porque no sería vencido una segunda vez?
Una chispa de esperanza nació en el interior de sus cuerpos.
Incluso Kurenai, quién había confirmado la identidad del enemigo por su armadura de relámpagos, pensó que sobrevivirían.
Aunque estaba sorprendida porque un joven desconocido había vencido a uno de los ninjas más fuertes del mundo, dejó de preocuparse de eso y en cambio su cuerpo se relajó.
Muy diferente a Hinata, quien gracias al Byakugan, podía ver que el poder del ataque del hombre de piel oscura se había multiplicado muchas veces.
Si Kurenai y sus compañeros pudieran ver lo que ella veía con su Byakugan, ellos tampoco podían relajarse.
Antes el chakra de relámpago no era tan potente como ahora y estaba distribuido en 4 dedos.
Pero ahora el chakra de relámpagos era extremadamente fuerte y todo estaba concentrado en un solo dedo.
Era aterrador.
Incluso desde la distancia y no siendo ella el objetivo de ese ataque, Hinata sentía la piel de gallina al sentir todo ese poder.
La joven no podía pensar en alguna posibilidad de sobrevivir si ella era el objetivo de ese ataque.
Aunque el joven ya había mandado a volar al enemigo con una sola patada, el poder del enemigo era mucho mayor que antes y Hinata no podía evitar preocuparse.
Fue innecesario.
Los ojos de Hinata se abrieron de par en par ante lo que vio.
"¡Aaaaaah!"
Un grito de dolor se escuchó en todo el lugar. Incluso los civiles que se acercaban al lugar lo escucharon desde la distancia y voltearon por un momento antes de continuar su huida. Sería una tragedia que los ninjas traigan su lucha hasta ellos y morir porque no escaparon más lejos.
Lo único que lamentaban era dejar sus casas y orar para que no fueran destruidas.
Los únicos que todavía eran testigos de los eventos eran el equipo 8 y unos cuantos civiles que veían la batalla desde lugares escondidos.
Éste tipo de personas estaban en todos lados.
No importaba cuán peligrosa sea una situación, siempre habrá algunos idiotas que no les importaba, o no entendían el peligro al que se exponían, y se quedaban para ver o grabar algún acontecimiento 'interesante'.
En este caso era una batalla entre Shinobis.
En un mundo donde los ninjas tienen un gran poder y todos los civiles anhelaban ser uno, ser testigos de una batalla entre ninjas poderosos era extremadamente atractivo. Lo suficiente como para que algunas personas arriesguen sus vidas. Estas personas ya podían ver que tendrían muchas historias para narrar en el futuro a sus amigos y familias.
'¿Tal vez consigan una novia?' pensaron ellos, ya pensando en cómo alterar el suceso para que ellos participen de alguna manera.
Podían decir que los ninjas llegaron a pasar cerca de ellos, y algunos de ellos incluso llegaron a pensar en contar que ayudaron a una de las partes lanzando una piedra o un Kunai suelto al bando enemigo.
Sólo tenían que estar atentos a los detalles de la batalla para que sus relatos sean más realistas.
Lamentablemente para ellos, no pudieron ver nada.
La velocidad de los ninjas enfrentados era ridícula y no pudieron ver siquiera algún borrón.
Todo lo que pudieron ver era que el hombre bronceado atacó primero, pero fue enviado a volar y terminó incrustado contra la pared.
Luego el hombre de piel oscura volvió a atacar, pero esta vez soltó un grito de dolor mientras se alejaba del joven en lo alto y aterrizaba sobre una rodilla en el techo de un edificio.
No sabían lo que pasó.
Podrían haber pensado que el joven volvió a vencer a aquel hombre, pero estaban confundidos al ver que el hombre de piel oscura tenía incrustado su propia mano en su hombro.
¿Se había herido a sí mismo?
Mientras tanto, los miembros del equipo 8 estaban tan confundidos como ellos.
Ellos tampoco podían seguir la velocidad del hombre, pero al menos podían seguir su imagen residual desde sus lugares.
Pero eso no fue suficiente para ver lo que había pasado.
'¿Cómo demonios ese tipo se había herido a sí mismo?'-se preguntaron.
"¡¿Qué pasó?!"- gritó Kiba mirando a su compañero animal , a su compañero con lentes y a su maestra, buscando una respuesta.
Pero Akamaru ladró y negó con la cabeza, Shino también negó con la cabeza y Kurenai solo podía mencionar algún tipo de Genjutsu.
"Yo sé lo que pasó" dijo Hinata llegando al lado de su equipo justo en ese momento.
Ahora que el enemigo estaba lejos y neutralizado, Hinata regresó al lado de su equipo y les contó lo que sucedió.
O al menos lo que pensó que sucedió.
Incluso con su Byakugan, la joven pudo ver a las justas un borrón de los movimientos de los 2 hombres, pero fue suficiente para ver la esencia de lo que había sucedido en una fracción de segundo.
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Mientras tanto, Kozue saltó de su lugar y llegó a unos 10 metros frente a la figura arrodillada de A.
El aterrizaje de Kozue y no llamó la atención de A.
El hombre estaba mirando el shock la herida en su hombro, una que se realizó él mismo, y no tenía espacio en su mente como para preocuparse por otras cosas.
Esto se debió a que una de sus creencias había sido destrozada.
Había perdido.
Y había perdido de manera deshonrosa
Él, con la defensa más fuerte del mundo, había sido herido de una manera ridícula, apuñalandose a sí mismo
Fue después de unos segundos cuando Kozue empezó acercarse que A salió de su estupor.
"¿Quién eres tú?"- preguntó el hombre de piel oscura mientras tiraba de su brazo y su mano salía de su hombro.
Gracias al calor que generaba la armadura de relámpagos, su herida se cauterizó y la sangre ni siquiera llegó a escapar.
Por supuesto, esto era doloroso, pero nada de eso podía hacer estremecer al hombre y miró fijamente al joven que se detuvo a unos 5 metros en frente suyo.
Aquel joven parecía no tener más de 20 años, pero había lidiado con él como si fuera la cosa más fácil del mundo.
