Ficool

Chapter 20 - Olga se presenta

Cuando las guardias vieron a Olga, reaccionaron de inmediato.

Dieron un paso al frente al unísono y desenvainaron sus pesadas armas, adoptando posturas defensivas, listas para atacar en cualquier momento. El ambiente se tensó como una cuerda a punto de romperse, cargado de desconfianza y miedo contenido.

Chloe también desenvainó su espada sin dudarlo, colocándose ligeramente delante de Olga, preparada para protegerla o luchar si era necesario. Su mirada era fría, alerta, siguiendo cada movimiento de las humanas.

Solo Olga permaneció inmóvil.

Su expresión no cambió en lo más mínimo. Su respiración era tranquila, controlada, como si la hostilidad que la rodeaba no existiera en absoluto. Aquella calma antinatural solo hacía que la tensión aumentara.

Al notar que la situación estaba a punto de salirse de control, Kerse dio un paso adelante. Se aclaró la garganta y habló con voz firme, pero serena, imponiendo presencia sin elevar el tono:

"Tranquilícense. Ella es una aliada."

Aun así, las guardias no bajaron las armas.

"Alicia-sama, tenga cuidado", advirtieron con desconfianza, apretando con más fuerza las empuñaduras.

No era simple paranoia. Aquellas guardias eran rígidas y cautelosas por naturaleza, y con razón: Olga era, para la humanidad, una enemiga reconocida. Un símbolo viviente de peligro, guerra y destrucción.

Alicia, que había permanecido en silencio hasta ese momento, avanzó un paso. Su mirada recorrió a las guardias, luego se detuvo en Olga por un breve instante, y finalmente se clavó en Kerse.

"...Bajen las armas."

Una de las guardias dudó.

"Pero, Alicia-sama—"

"Es una orden", dijo Alicia, con voz firme, sin dejar espacio para objeciones.

Las guardias se enderezaron de inmediato, obedeciendo.

"Sí, Alicia-sama."

Aunque las armas descendieron, la tensión no se disipó. Alicia frunció el ceño y encaró a Kerse, claramente alterada.

"¡¿Qué significa esto?! ¡Eres humano! ¡¿Acaso te aliaste con los Elfos Oscuros?!"

Kerse supo que debía explicarse antes de que todo explotara.

"Estuve en las tierras de los Elfos Oscuros antes que ustedes", comenzó. "Llegué en medio del ataque de Kuroinu."

Hizo una breve pausa, como si los recuerdos del caos y la sangre aún pesaran sobre él.

"Durante ese ataque logré salvar a la Reina de los Elfos Oscuros… y a su mano derecha."

Alzó la mirada, cargada de seriedad y determinación.

"Por eso estoy aquí. Vine a advertirles. Para que no sufran el mismo destino… y para que se preparen para su traición."

Su voz se volvió más dura al final, como una sentencia inevitable.

Pero hubo palabras que no pronunció.

Palabras que quedaron solo en su mente.

'Yo no me he aliado con los Elfos Oscuros…'

'Solo hice a su reina… mi esposa.'

"Como ya pudieron ver", continuó en voz alta, "esa traición ya comenzó."

Olga, Chloe y Luth asintieron en silencio, confirmando sus palabras sin necesidad de añadir nada más.

Alicia cerró los ojos por un instante y soltó un largo suspiro, como si el peso de la situación finalmente se asentara sobre sus hombros.

"Ya… ya veo."

No necesitaba más pruebas. La traición ya se había consumado, y el ejército que se preparaba para atacar en cualquier momento era la confirmación definitiva.

La guerra ya estaba en marcha.

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